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Betto
Arcos:
Cuéntenos
un poco sobre su
formación
musical y sus
años en el
Conservatorio.
¿Qué fue lo
que le motivó
dedicarse a la
musica
popular
Cubana?
Rubén
González:
Yo empecé a
estudiar música
y a tocar el
piano a la edad
de siete años,
en la ciudad de
Cienfuegos. Yo
vivía en un
pueblo cercano y
mi madre me
llevaba al
Conservatorio de
Cienfuegos a
tomar clases. Mi
maestra, que se
llamaba Amparo
Rizo, me daba
trabajo para
todo un mes,
para que me lo
llevara a mi
pueblo. Ella me
decía,
"Rubén,
llevate esto y
lo estudias".
Luego al cabo de
dos o tres
viajes de ida y
vuelta, ella les
decía a los
demas alumnos:
"Miren,
Rubén se va a
su pueblo, le
doy 18-20
estudios y
regresa y los
toca muy bien. Y
ustedes que
viven aquí al
lado mío no lo
pueden hacer.
Tengo que estar
peleando con
ustedes para que
lo hagan".
Ella me motivó
mucho. Así que
estudié 7 años
con ella.
Después de
terminar esos
siete años ella
me preguntó si
quería aprender
la música
clásica. Yo le
dije que no, que
solo me gustaba
escuchar la
música clásica,
la música seria.
Pero le dije que
me gustaba mucho
la música
popular para
hacerla yo mismo.
Asi fue que
terminé mis
estudios con
ella y me dio mi
diploma de
reconocimiento.
Después mi
familia se mudó
para Santa Clara
y ahí empecé a
tocar con casi
todas las
orquestas
locales. Luego
vine para La
Habana.
BA:
Cuando usted
llego a La
Habana a
principios de
los años 40s,
había un gran
ambiente
musical, fue la
epoca de las
grandes
orquestas y
grandes
creadores de
música popular.
Fue en esos
años cuando
usted conoció a
Arsenio
Rodríguez, una
de la figuras
mas importantes
de la música
Cubana.
RG:
Cuando yo vine
del campo, de mi
pueblo de Santa
Clara a La
Habana, me hice
amigo de un
compañero
músico que
conocia a
Arsenio
Rodríguez. Un
día fui a
visitar a mi
amigo a su casa
y ahi estaba Arsenio. Y
cuando yo estaba
tocando, Arsenio
pregunto,
"¿quíen
es el que toca?"
y mi amigo le
respondió,
"es un
muchacho de
Santa Clara, un
joven del
campo".
Tiempo después
dio la
casualidad de
que Arsenio se
mudo cerca de
donde yo vivía.
Yo seguía
tocando y
estudiando con
mi piano.
Arsenio estaba
en su mejor
apogeo en
aquellos anos.
Entonces el tuvo
un problema con
su pianista y me
pregunto si yo
queria
pertenecer a su
conjunto. El ya
me habia
escuchado tocar.
Porque yo me
ponia a estudiar
y el me
escuchaba desde
el otro lado de
la casa, porque
el era ciego.
Estuve con el
unos dos o tres
años. Después
fui a Panamá,
estuve allá un
ano. Luego viaje
por Sudamerica.
Despues regresé
y volví a tocar
con otras
orquestas y asi
fue como me
formé.
BA:
Usted tiene
algunas
composiciones
que se han hecho
populares.
Además de tocar
el piano, le
gusta mucho
componer música?
RG:
A veces se me
ocurren algunas
ideas y las
escribo. Pero
las dejo ahí
muchísimo
tiempo. En
definitiva no me
dedico a eso
porque me gusta
más tocar el
piano que hacer
la composición.
Hay un par de
números que se
han hecho
populares. Allá
en Estados
Unidos, un
pianista ha
grabado algunos
y siempre que
viene a Cuba me
dice: 'Oye
Rubén, tienes
muchísimo
dinero allá en
Estados Unidos,
pero tienes que
ir alla a
buscarlo. No te
lo van a mandar'.
Y todo esto por
el problema
politico de Cuba
y Estados Unidos.
Son ellos los
que tienen
problemas,
nosotros no.
Ahí está el
lío. Pero hay
muchísimo
dinero de muchos
autores, como yo,
que han ganado
dinero en
regalías, pero
no pueden ir por
circunstancias
especiales. O
porque no tienen
tiempo o dinero
o no quieren ir.
BA:
¿Cómo fue que
lo invitaron a
grabar su primer
disco como
solista, a los
78 años de edad?
RG::
Fue durante la
sesiones de
grabación de
los discos del
Buena Vista
Social Club y
Afro Cuban All
Stars, que yo me
puse a tocar un
piano muy bonito
que tienen ahi
en los estudios
EGREM de La
Habana. Durante
un receso, el
productor Nick
Gold me escucho
tocando. El se
asomó por la
ventanita, y yo
voltee a mirarlo,
diciéndome a mi
mismo, "seguro
que no se puede
tocar".
Pero el me hizo
señas para que
siguiera tocando
y me quedé un
buen rato ahí.
Luego, Nick Gold
vino a verme y
me pregunto si
quería hacer
una grabación
con el. Ahí
empezó la cosa.
Hicimos esa
grabación y se
han hecho otras
mas. Y todo se
ha difundido y
se ha vendido
con exceso. Yo
dije, bueno, voy
a cumplir casi
80 años. Parece
que he tenido
suerte y aquí
estoy.
BA:
¿Que ha
significado para
usted grabar
este su primer
disco como
solista, 50
años después
de haber tocado
con las mejores
orquestas de
Cuba?
RG:
Para mí ha sido
un sorpresa. Yo
he hecho muchas
grabaciones. En
los años 40s
trabaje con
Arsenio
Rodríguez, con
Raul Planas y
Mongo
Santamaría;
también toque
con la orquesta
de Arcaño y su
Maravillas y la
orquesta de Los
Hermanos Castro.
En los años 60
fui el pianista
de Enrique
Jorrín. En los
setentas grabé
con las
Estrellas de
Areito. Y hasta
hoy no había
pasado nada.
Esta es la unica
grabación. Y el
sonido se
remonta a los
años 40 cuando
yo vine a La
Habana y empecé
a tocar con
varias orquestas
locales. Así
anduve, de aquí
para allá y de
alla para acá,
hasta hoy.
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