En
1948, el Doctor Héctor P. García se enfrasco en una disputa con
la Estación Naval Aérea en Corpus Christi, Texas, la cual se rehusaba
a aceptar a los veteranos de guerra enfermos que fueran latinos. Esto lo llevó
a crear el Foro Estadounidense de Veteranos de Guerra. A pesar de que existían
muchos grupos similares, pocos admitían veteranos latinos, y ninguno
luchaba activamente por los derechos de los mismos. García se convirtió
en el líder de los 500,000 latinos que sirvieron honorablemente a su
patria durante la Segunda Guerra Mundial. Unos cuantos meses después
de la creación del foro, se comenzaron a abrir subdivisiones por toda
la nación. Hoy en día, García continúa siendo una
figura central en el movimiento por los derechos civiles del latino.
Cuando
regresó en 1946 de la guerra en los campos europeos, García estableció
una pequeña clínica médica en Corpus Christi. Con García
como líder, el foro promovió la eliminación de impuestos
de elección -- se le cobraba a la gente por votar -- mientras que, simultáneamente,
organizaba eventos para hacerse de fondos, los cuales pagaban los impuestos
de los electores mexicoamericanos, quienes así podían votar.
García se esforzó para que los niños mexicoamericanos fueran a la escuela. Asimismo luchó contra los sistemas escolares de Texas para que mejoraran las escuelas y la educación. Su organización ganó una demanda que fue decidida por la Suprema Corte para que los mexicoamericanos pudieran participar en jurados. Estableció escuelas para enseñar a los veteranos latinos cómo aprovechar los beneficios concedidos por el gobierno a los veteranos de guerra. Abogó por el bienestar de los mexicoamericanos, especialmente para que se les proporcionara servicios de salud. Mientras que estas acciones lo hicieron una figura heroica en su comunidad, las mismas le ganaron enemigos entre aquellos que se oponían al desarrollo de los mexicoamericanos.
El caso de Félix Longoria enfocó la atención de los medios nacionales en el foro. Tres años después de que concluyó la guerra, los restos del soldado Longoria, un nativo de Three Rivers (Tres Ríos), Texas, quien murió en acción durante una misión al Pacífico, fueron regresados a su ciudad natal para su entierro. Sin embargo, el dueño de la única funeraria en dicha ciudad se negó a tener el velorio para él porque "La gente blanca del pueblo se opondría a ello". La viuda de Longoria pidió ayuda al Doctor García.
Longoria
pronto se convirtió en un símbolo del racismo de Texas. Los latinos
estaban iracundos porque a un soldado estadounidense, después de haber
dado su vida por su país, no se le permitía ser enterrado en su
propio pueblo. El locutor y periodista Walter Winchell dijo por la radio: "El
gran estado de Texas, el cual se ve tan grande en el mapa, se ve bastante pequeño
esta noche".
Poco después, los ciudadanos de Three Rivers, tratando de disipar la imagen racista del pueblo, le dio una bienvenida de héroe a los restos de Longoria. Gran parte de los Estados Unidos consideró que dicha recepción se había realizado demasiado tarde y no era suficiente. Como si el desprecio que sufrió la comunidad latina fuera poco, un restaurante de la localidad se negó a darle servicio a la esposa e hijas del doctor García por ser mexicanas.
Longoria finalmente fue enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington bajo el patrocinio del senador y futuro presidente estadounidense Lyndon B. Johnson. El calvario de Longoria lo convirtió en un mártir por la dignidad de los mexicoamericanos y además le mereció respeto y prestancia al foro de los veteranos latinos. Fue también el principio de una gran asociación entre García y Johnson.
García fue mediador entre México y los Estados Unidos durante la disputa por el Chamizal. Cuando Martin Luther King Jr. fue asesinado en 1968, García fue nombrado embajador de la delegación estadounidense a las Naciones Unidas durante la administración del presidente Johnson.
En 1984, el presidente Ronald Reagan otorgó a García la Medalla Presidencial de la Libertad -- el más alto honor civil conferido por la nación. El foro, hoy basado en Austin, Texas, continúa siendo una organización activa que lucha en los campos civiles, legales y sociales por el bienestar de los latinos.