Los niños de preprimaria están desarrollando la memoria de las cosas que escuchan. Cuando se les da la oportunidad de practicar, los niños de preprimaria pueden recordar listas de artículos, tales como las listas del mercado y los números telefónicos. Ellos pueden recordar instrucciones de varios pasos, tales como "Ponte la pijama, escoge un cuento y siéntate en el sofá". Si su hijo es capaz de recordar las cosas, incluyendo los pasajes de una historia, su comprensión general de la historia será mejor.
Los niños de preprimaria con frecuencia hacen preguntas acerca de las palabras y los conceptos que no entienden. Esto se conoce como "la audición activa". Puede que también empiecen a relacionar los sucesos o a los personajes de los libros con sus propias experiencias. El hecho de ser un niño que escucha activamente constituye el primer paso para volverse un lector activo. La habilidad para escuchar en forma activa que su hijo desarrolla ahora le ayudará después a entender mejor las historias conforme va convirtiéndose en un lector.
Los niños de preprimaria entienden las oraciones complicadas. La mayoría de los niños entienden casi todas las construcciones gramaticales de su lengua nativa. También son capaces de entender lo que los niños de otra edad o los adultos dicen acerca del pasado, el presente o el futuro. Además, comprenden cuando un compañerito o un adulto habla de lo que "es probable que pase" o de lo que "podría" suceder. La habilidad cada vez mayor que tiene su hijo de preprimaria para entender el lenguaje complejo ayuda a que entienda las historias.
Los niños de preprimaria pueden escuchar historias largas. Uno de los principales hitos del desarrollo alcanzado durante el quinto año de vida del niño es la habilidad para concentrarse en una actividad durante un lapso de 15 a 20 minutos. Equipados con una mejor aptitud para prestar atención y un gusto natural por las historias, los niños de preprimaria pueden escuchar activamente historias cada vez más complejas y luego hablar de éstas con un adulto durante o después de la lectura. Cuando su hijo escucha historias en voz alta, desarrolla su vocabulario y su conocimiento acerca del mundo, lo cual le ayudará en el proceso de aprender a leer.