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Etapas de desarrollo de la conversación


¿Te divertiste al quedarte a dormir con tu amiguito? Confieso que estaba un poco nervioso...

Los niños de segundo y tercer año escogen sus palabras con todo cuidado. Ellos saben muchas palabras para expresar un determinado concepto y pueden escoger la palabra más apropiada para utilizar en un contexto en particular. Por ejemplo, su lector y su escritor puede saber muchas palabras para expresar el mismo concepto de "decir", incluyendo a "susurrar", "gritar", "confesar" y "esperar o soltar algo". En lugar de simplemente utilizar "dijo", la niña será capaz de seleccionar una palabra que exprese con mayor precisión su significado. El conocimiento de muchas palabras para un solo concepto ayuda a que los niños no sólo entiendan lo que leen, sino que también escriban historias o cuentos utilizando un lenguaje preciso y descriptivo.

Su lector y escritor puede discutir el significado implícito de los libros que lee. Los niños de segundo y tercer año pueden discutir acerca de los libros que leen a un nivel mucho más avanzado que el de antes. Pueden hacer inferencias lógicas, juntando las partes de la información para entender un mensaje que no está explícitamente expresado en un libro. También son capaces de dar su opinión acerca de las artimañas de un escritor, describiendo las palabras o las partes del libro que les gustó. En las discusiones, ellos pueden generar sus ideas refiriéndose a determinadas partes de una historia que apoya su forma de pensar.

Su lector y escritor es capaz de contarle historias sofisticadas acerca de acontecimientos reales e imaginarios. El ser capaz de contar historias completas y de usar los elementos de la historia al hablar le ayuda al niño a entender los libros que lee y a que escriba por su parte buenas historias. Los niños de segundo y tercer año pueden crear cuentos que contengan todos los elementos de una nueva historia: los personajes, el escenario o ambiente, los sucesos que llevan al conflicto, un conflicto central claro y el desenlace del problema. Incluso, ellos pueden incluir diálogos y descripciones complejas de los personajes.

Su lector y escritor puede usar el lenguaje para colaborar con los demás. Los niños de segundo y tercer grado son capaces de hacer preguntas para obtener aclaraciones ("¿Cuántos hechos tenemos que recabar?") y para ofrecer sugerencias ("Hagamos nuestro modelo con plastilina y alambre"). Usan lenguaje para organizar ("¿Quién quiere ser el que toma las nota?"), para aceptar o admitir algo ("¡Esa es una buena idea!") y para expresar su desacuerdo en forma cortés ("No creo que vaya a funcionar tu idea"). El ser capaz de usar el lenguaje para colaborar con los demás ayuda a que los niños aprendan más al trabajar en grupos.

Su hijo de segundo o tercer grado ya puede dar una plática a la clase. Que se trate de dar una "plática" acerca de su libro favorito, que dé un informe sobre una pequeña investigación hecha en grupo sobre las ballenas azules o que describa su libro favorito en una representación del "teatro de los lectores", los niños a esta edad pueden demostrar lo que saben dirigiéndose a la clase. Sin embargo, antes de hacer una presentación, la mayoría de los niños necesitará preparse con antelación y ensayar lo que quieren decir.

Estimule a su niño de segundo y tercer grado

  • Háblele a su hijo acerca de los libros que usted lee. Con el simple hecho de mencionar los libros que usted ha leído, las noticias que ha encontrado en el periódico o alguna buena receta que usted haya leído en una revista ayuda a que su hijo aprenda que usted valora la lectura. Muchos niños disfrutan el oír hablar de los libros que sus padres leyeron cuando eran niños y se emocionan cuando descubren que ellos están leyendo ahora algunos de esos mismos libros.
  • Hable acerca de los libros que usted y su hijo leen juntos para crear una apreciación por la literatura. Cuando usted lee en voz alta a su hijo, procure discutir lo que ha leído. Las preguntas que se hacen a los niños más grandes los motivan a leer más allá de la trama, con lo cual se les ayuda a desarrollar importantes habilidades para pensar. En lugar de preguntar: "¿Qué pasó?" pruebe preguntar: "¿Por qué crees que el autor uso esa palabra?", "¿Qué parte de la historia te hizo pensar que el perro se salvaría al final?" o "¿Qué es lo que hace que sea un personaje que te gusta?".
  • Forme un club del libro para padres e hijos. Reúnase regularmente con otros padres y con sus hijos, escojan un libro para leer entre las sesiones y vengan preparados para discutirlo. La comprensión que los niños tienen de lo que leen en los libros puede mejorar mediante la discusión con sus compañeros y con los adultos. Gracias a la discusión, ellos obtienen la oportunidad de escuchar la opinión de los demás y tal vez de cambiar su propia forma de pensar. El libro de Shireen Dodson titulado "El club de libros de madres e hijas" (The Mother-Daughter Book Club) es un buen recurso respecto a cómo proceder para formar su propio club literario.
  • Ayude a que su hijo desarrolle buenos hábitos de hacer las tareas escolares. Usted puede ayudar al niño con su tarea cerciorándose de que dispone de un espacio despejado y silencioso para trabajar y que cuenta con los útiles necesarios, tales como los lápices y el papel. También puede ayudar a que su hijo organice su tiempo estableciendo un programa adecuado para hacer la tarea. Para los niños de primero y segundo grado, el momento ideal para designarlo como la hora para hacer la tarea es justo después de que el niño haya salido de la escuela, cuando ya haya tenido un recreo, haya terminado de tomar un refrigerio, pero antes de que se fatigue.
  • Ayude a su hijo o hija con sus tareas, pero no se las haga. La mayoría de los maestros dejan una tarea para ver qué es lo que el niño es capaz de hacer independientemente por sí mismo. Procure que su hijo o hija haga su propias tarea, pero siéntase en libertad de responder a sus dudas y de aclarar las indicaciones del maestro en caso necesario. Si usted piensa que está dándole a su hijo mucha ayuda o si su hijo se frustra con facilidad, hable con la maestra del niño sobre el asunto.
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