Los niños pequeños que escuchan muchas pláticas vivas e interesantes tienen mayor disposición para desarrollar un vocabulario rico. Aprenden mejor el lenguaje cuando los adultos establecen contacto visual con ellos y les hablan sobre temas de interés. El desarrollo del lenguaje de los niños pequeños también se fortalece cuando el niño escucha que le repiten sus propias palabras y cuando los adultos abundan sobre lo que él ha dicho.
Su hijo o hija entre los 18 y 36 meses puede entender las palabras que escucha pero puede que no sea capaz de nombrar o describir lo que ve o hace. Por ejemplo, puede que su hijo o hija no sea capaz de nombrar a todos los niños de su grupo de juegos, pero cuando su cuidadora le pregunta:"¿Dónde está Nicole? ¿Dónde está Héctor?" él o ella podrá señalarlos con exactitud. A esta edad, los niños también demuestran su comprensión del lenguaje siendo capaces de ejecutar las direcciones de uno o dos pasos que escuchan.
No suponga que los niños entre 18 y 36 meses de edad no están escuchando mientras juegan. La ocupación principal de los niños pequeños es la exploración y el juego. Aún cuando estén jugando con la arena, apilando cosas o columpiándose, ellos estarán escuchando.