Cuando están enfermos, los niños en edad preescolar necesitan toda la cercanía física que sea posible y pasar tiempo extra con usted. Denles la oportunidad de describir o representar lo que les está molestando. Háganles preguntas sencillas para entender cómo se sienten, tanto física como emocionalmente. Los niños a esta edad no tienen un gran vocabulario para describir la enfermedad. Por lo tanto, usted podría preguntarle a un niño con dificultad para expresar sus malestares y dolores que le muestre en dónde le duele.
Los niños en edad preescolar interpretan las palabras literalmente y empiezan a pensar con lógica sobre las secuencias de los eventos. Explíquele a su hijo la razón por la que está enfermo o lesionado y descríbale lo que va a pasar usando términos sencillos.
Asegúrenle que pronto se aliviará y que usted lo cuidará.
Para ganarse la cooperación de su hijo, ofrézcale opciones en vez de premios, porque las opciones le dan al niño en edad preescolar la sensación de tener control. Usted podría decirle: "¿Quieres abrazar a tu osito o a tu perrito mientras te tomo la temperatura?".
Si el niño parece tener miedo de ir al doctor, el hecho de hacer una representación teatral de la visita puede ayudar. Usted podría examinar a los animales de peluche con un equipo de doctor y sugerir estrategias para encarar esta situación usando otros personajes. Para crear una asociación positiva y disminuir el temor, haga algo que su hijo disfrute después de cada visita -sin importar cómo se haya portado. Conviértalo en un ritual a la que su hijo anhelará que ocurra.