"Si bien el tomarse la medicina no es algo negociable, el hecho de ofrecer simples alternativas le da al niño la sensación de tener él el control. Usted podría preguntarle: '¿Quieres tomarte la medicina antes o después de vestirte?'."
Mary Mathews, L.C.SW
Director de los Programa para la Familia Children's Memorial Hospital, Chicago
Uno de los conflictos más comunes que enfrentan los padres y los niños respecto a la salud radica en el hecho de tomar la medicina. Desde el pequeño infante que simplemente escupe el líquido hasta el adolescente que argumenta, los niños pueden dar una buena pelea en torno a lo que consideran que es bueno para ellos.
¿Por qué los niños se resisten? Tal vez porque la medicina tiene un sabor bastante desagradable, con todo y los otros sabores que le añaden. Y también porque para un niño enfermo, todo lo resiente como una intromisión o una exigencia.
"De hecho, un niño enfermo se encuentra en un estado emocional y de regresión. Esto puede producirle resistencia a cualquier cosa que usted sugiera", señala la Dra. Susanna Neumann, Consultora en Psicología de la Universidad Rockefeller en la ciudad de Nueva York.
Para evitar una batalla, admita los sentimientos de su hijo. Usted podría decirle: "Puede que no quieras hacer esto pero, después de que lo tomes, pronto te vas a sentir mejor". Después déle opciones para que la medicina le sea más agradable al paladar y divertida.
¿Más fácil decirlo que hacerlo? ¡Pero estos consejos, probados tanto por padres y expertos, podrían ayudar!