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Mexico: Past and Present

Filmmaker Natalia Almada spoke with three of Mexico's leading intellectuals about the landscape of Mexican history and how it has shaped the present.

El General: CallesEl juicio histórico es necesariamente duro e injusto porque se olvidan o ignoran las circunstancias del momento
— Plutarco Elías Calles, 1928

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Transcript

Carmen Boullosa
Bueno yo creo que el legado de Calles es enorme. Voy a empezar por ahí. No hay… por eso decía yo que es un pater familias por lo menos para mi generación todavía sigue siendo un pater familias. Es quien fundo una idea del estado y el legado fue enorme. Muchos años de esplendor de México se debieron a Calles. Y también muchos años terribles de México se debieron a Calles. Yo creo que no hay legado que sea solo benéfico, que siempre va haber la crítica de lo hizo Calles. Y hasta hoy todavía hay Callistas que van a llenarlo solamente de heloas, como va haber anti-callistas que van a hablar todavía muy mal de Calles.

Para mi de lo… además de que si en realidad pudo hacer la paz en un país en guerra, porque éramos un país en guerra contra nosotros mismos y esto es muy importante, y la consolidación de la idea de un estado hasta cierto punto socialista que fue súper… pero de suprema importancia para México y mantener a la iglesia a raya. Que desgraciadamente ya no opera en México que lo vamos a pagar muy caro, porque la voracidad de esta institución pues no tiene fin. Y su perniciosa, no voy a poner Callista, es fatal. Entonces además el supo tenerlos a raya y no hacer una guerra contra ellos, entonces fue un político extraordinario.

Su legado esta ahí. No lo podemos borrar. Creo que él si se equivoca en esa declaración, que él lo que veía venir era que se le iba criticar muy duramente. Claro, se le va criticar muy duramente y se le va también haloar duramente porque es una figura capital. No fue un presidente que paso sin dejar un legado muy grande, todo lo contrario. Fundó instituciones pero más que instituciones fundo una idea de estado y fundó una con su ola… es que fue el y fue un momento de México. Fue un momento muy privilegiado que el supo cuajar, por que también pudo haber sido un momento en que no se cuajara nada pero el supo cuajar y establecer y fundar algo con lo que crecimos varias generaciones y con lo que después pelearon o han estado peleando nuevas generaciones.

Lo que pasa es que cualquiera puede juzgar a Calles en México porque es una figura central de la historia reciente Mexicana, de la historia del siglo XX Mexicana. Entonces cualquiera se siente con derecho de juzgar a Calles. Digamos, a Calles lo puedes sacar en una charla de café y cualquiera le va hacer un juicio político. Cualquier Mexicano le va hacer un juicio político, todavía de mi generación, no se si generaciones más recientes ya no sea para ellos Calles alguien capital. Pero, yo creo que lo han juzgado desde presidentes de la republica hasta boleros. Es una figura que pudo haber sido juzgada por cualquiera porque en realidad cambió la vida de bolero como cambió la vida de un presidente de los grupos de poder en México. Entonces es una figura apta para ser criticada, amada o detestada o una combinación de las dos cosas de cualquier parte, porción de la población Mexicana, no nada más de los intelectuales o nada más los políticos, cualquiera.

Cuauhtémoc Medina
El juicio de la historia debe ser duro e injusto. Afortunadamente es duro e injusto. Afortunadamente tiene un aspecto judicial. A mi se me hubiera parecido fascinante la relación entre la abogacía y el historiador en que por más que se haya tratado de formular una noción de la historia objetiva, esta evoca en algún lugar la sentencia. Y la palabra sentencia tiene que ver con sentir. No es el establecimiento de una verdad, es una verdad sentida.

Yo creo que Plutarco Elías Calles, o El Turco, o como le dijo Obregón? Plutarco Elías Corres, o el Jefe Máximo, o La Plutarco, a veces yo así le he dicho es un personaje extremadamente complejo. Los juicios que se han hecho sobre el tiene que ver con la discusión sobre la producción del estado autoritario Mexicano, sobre el conflicto con la iglesia, sobre el tipo de rol histórico que tuvo en producir instituciones que sin embargo dependían de la figura de una persona, primero el y luego la institución presidencial en México.

Creo que la manera en que plantea una reacción a tu filme fue decir que yo era más Callista que tú. Y esto tiene que ver con que la victoria del gobierno de la revolución sobre las fuerzas cristeras es algo que yo le agradezco a la historia, que independientemente incluso de que el conflicto resultó en una multitud de provocaciones, era una condición no resuelta. El hecho es que no debe de ser una casualidad que el concordato de Letrán entre el Italia fascista y el vaticano se firmara por esas fechas y que la iglesia se quedó muy contenta, verdad? Efectivamente me parece que restringir las libertades de los ministros de iglesia en opinar públicamente es algo que yo hubiera defendido como una regla absoluta precisamente porque posibilita algo parecido a la democracia que no se puede ejercer bajo la presión de una serie de amenazas simbólicas histéricas como el infierno y el cielo.

Me parece que tu película se pregunta un poco en demasía por que alguien que ejerció tanta violencia pudo ser una persona con un entorno familiar y gestos personales. Yo creo que en ese lugar, podría yo sentirme incomodo porque me parece que un lugar común es atribuirle a violencia política la proveniencia de una monstruosidad personal. La provenenciapolítica es en un plano muy inmediato en lugar de la revancha social, en lugar de el establecimiento de hegemonías incompatibles. Y la crítica de la violencia tiene que pasar por, como hizo Benjamín, exponer los motivos de la violencia. O sea la crítica de la violencia no es la condena de la violencia. Sé que en eso yo estoy diciendo una posición extremadamente inarbitraria pero es que me parece extraordinario como la posición contraria acaba haciendo emerger el fantasma de la pena de muerte a la primera de cambios.

Hay de todo un aspecto de lo que implicó la producción del régimen post-revolucionario que a mi me parece muy interesante y es que efectivamente calles tiene la función histórica de producir una institución y yo creo que en ese lugar no se equivocó un segundo.

El mismo documento que citas que es el ensayo político de su informe presidencial final ese es el que produce el argumento, hacemos de los hombres, las instituciones. Esas instituciones existieron en el sentido Heberiano del término de que ciertas estructuras permanecieron en el tiempo. Me parece que hay otras que persisten y me parece que fue una negociación con estructuras mucho más antiguas y complejas. Más que buscar una especie de balance objetivo, me parece que hay una serie de terrenos de localización donde el tema resulta útil.

No por los motivos de una rima con el presente sino porque hay un conflicto estructural en este lugar acerca de que si tenemos una sociedad con una estructura política basada en la reivindicación de proyectos y intereses, o si tenemos una hegemonía del discurso moral familiar cristiano occidental. Y esa batalla no se concentra nada más ahí pero sigue presente y no creo que es una batalla menor. Porque hay condiciones de la legislación hoy que siguen dividiendo esos dos campos, el derecho al aborto, el derecho de matrimonio de homosexuales, el derecho a la condición de la mujer, el derecho a las distintas profesiones religiosas, el acceso a los discursos científicos o críticos, todo eso sigue gravitando sobre lugares que tuvieron que ver con alguna de esas polémicas. De modo que no es, a mi me parece inapropiado plantear que hay un punto donde todo eso derribó en una violencia extraordinaria. Y que esa violencia extraordinaria tiene que tener algún momento de reflexión. La pregunta de que si pudo evitarse o no, no es una pregunta histórica interesante. La pregunta es que es lo que ocasione hoy y que es lo que se produjo después y que cosas pudieron quedar quizá escondidas detrás de la polarización que se produjo.

Jean Meyer
Cuando Calles pronuncia esta frase, no sé si Ortega y Gazette y había dicho, o si lo dijo después, esa frase famosa y muy aclaradora e indispensable para el historiador… Ortega y Gazette como filosofo existencialista dijo, “yo soy yo y mis circunstancias.” Es decir, ni me puedo entender, ni me pueden entender, fuera de mis circunstancias.

Pero las circunstancias de Calles y eso sí creo que lo cuento bien en ese libro, de historia de la revolución mexicana 1924-28 es que es un hombre sitiado por todos lados. La presidencia empieza relativamente bien. No digo muy bien porque había la rebelión de La Huertista y tuvieron que escabecharse a un sin fin de compañeros, no? De la revolución, esos generales sonorenses y del norte. Pero empieza bien, la situación económica no está mala y en los dos primeros años se hace una obra institucional, una obra económica, una obra incluso la iglesia manifiesta su admiración y respeto porque digamos pone orden después del caos. No que la presidencia obregonista no haya sido una presidencia positiva, pero si bastante desordenada y en ciertos ramos una corrupción terrible.

Pero cuando empieza el conflicto religioso, Calles ya esta metido con un conflicto a fondo muy grave con Estados Unidos. Tanto interno, la cuestión del petróleo, la cuestión de las reparaciónes, la cuestión de la reforma agraria. Como externo, México apoya a los liberales en Nicaragua donde hay intervención Norte Americana y México está armando, apoyando, e incluso manda voluntarios oficiales, un General como el General Escamilla, para asesorar a la guerrilla que pasa a la historia como la guerrilla Sandinista, hasta la fecha. En ese momento no se llamaba así, pero ese general mexicano le da a Sandino el grado de General que es la águila Mexicana que Zedillo que se pone y siempre uso en su sombrero Mexicano. Y los americanos lo saben perfectamente aunque todo sea discreto y que México dice que no tiene nada que ver. Y les ha dicho a los voluntarios si los agarran, no los conocemos, ustedes son mercenarios y allá ustedes. Pero bueno, se sabía perfectamente que era México. Y además se abre un frente interno porque Obregón quiere re-elegirse, necesita una reforma de la constitución y Calles no…. no es que esté en contra de Obregón, pero le cuesta violar el programa de la revolución que era la no re-elección y le parece un truco eso de… pero si la re-elección no es inmediata, no es re-elección. Fue el truco de Don Porfirio en los años 80 del siglo pasado. Entonces hay que torcerle la mano a Calles, realmente hay que obligarlo para eso. Y hay una rebelión Yaqui. Y hay complot. Y Gómez y Serrano quiere lanzarse a la candidatura, rompe con Obregón cuando Serrano realmente era un Obregonista. Serrano es un hombre que ha sido realmente calanumiado. Serrano antes que Amaro es el creador del ejercito mexicano moderno post-revolucionario. Pero Serrano como muere como rebelde levantisco tan inguneado (?), necesita una biografía. Pero todo eso para decir que Calles esta navegando sobre aguas tormentosísimas.

Entones cuando llega, pero ahí ya es interpretación mía de quién intento entender a Calles, cuando Calles de repente le toca el principio del conflicto religioso, es la única vez que pierde los estribos porque lo siente como una puñalada trapera. Entonces realmente o sea, yo puedo imaginar la reacción de este hombre abrumado además con problemas de salud, la salud también de sus familiares, su esposa que muere en esa época, y realmente en ese momento digamos, le sube la ira. Y hay un documento famoso que se encuentra en los archivos personales de Presidente pero se encuentra o lo encontré también en el archivo de Sonora, porque obviamente él le mandó una copia a sus amigos Sonorenses o a sus parientes que es la transcripción tal cual de la entrevista que concedió a insistencia de varios mediadores hasta posiblemente el General Obregón, que concedió a dos obispos mexicanos en agosto de 1926. Ya la sangre empezó a correr, ya hay dos que tres levantamientos espontáneos pero todavía no es la guerra. Todavía es posible evitar el desastre. Y esos dos obispos que sí son conciliadores y que van a ser los que en 1929 van a firmar los arreglos. Esos obispos están dispuestos a hacer muchas concesiones y cuando uno le el texto parece una tragedia shakesperiana. Ahí están dos hombres prácticamente de rodillas porque ven venir el desastre y le suplican al presidente, “unas declaraciones suyas de que la obligación para los sacerdotes de registrarse en gobernación no es un medida policíaca de control de la iglesia, sino una medida estadista. Si usted dice eso nosotros podemos convencer a Roma y a los hermanos obispos de reanudar el culto.” Y el presidente Calles contesta palabras por palabra, son las palabras de Martín Lutero, cuando es la entrevista de la última oportunidad con el emperador Carlos V con los cardenales con los representantes de la iglesia y del imperio alemán que le suplican bajar un poquito el tono, y Lutero contesta “No puedo. No puedo actuar de otra manera. Aquí estoy. Dios me ayudé. Amen.” Calles no dice “Dios me ayude” y tampoco dice “Amen,” pero dice, “Aquí estoy y no puedo actuar de otra manera.” Entonces es la única vez que la pasión digamos, pero que se debe en gran parte a las circunstancias y al estrés y hasta podríamos decir el susto, no es decir que el hombre haya sido cobarde pero los valientes tienen miedo, no los cobardes, los cobardes corren. Y si uno piensa que en la crisis gravísima del asesinato de Obregón, cuando dicen enseguida los Obregonistas dicen, “calles lo mandó asesinar o si es Morones fue por ordenes de Calles. Cuál católico? Es un pobre diablo que fue manipulado, mangoneado.” Y Calles que sabe que los generales Obregonistas se van a levantar en armas contra el si no inventa algo, dice a los Obregonistas, “Aquí esta el asesino, encárguense ustedes de la investigación.” Quita el Callista General Roberto Cruz que controlaba la inspección de policía, les entrega y dice yo me voy, va haber un interinato, el congreso va decir quien y es el famoso discurso, el testamento político.

Entonces yo, comparando los dos crisis, digo, cuál era la más grave? Yo creo que la más grave era el asesinato de Obregón, no perdió los estribos. Manifestó una lucidez increíble y ganó con eso 6,7,8, nueve meses. Cuando los Obregonistas se levantan en febrero/marzo de 1929 es demasiado tarde y los aplasta. Por qué en el verano de 1926 no pudo manifestar la misma sangre fría para aceptar la solución que le proponía Pascual Díaz y Leopoldo Luis y Flores? Precisamente por las circunstancias.





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For seven years General Plutarco Elías Calles has loomed indestructible in the Mexican picture, like a Toltec pyramid — huge, harsh, mysterious. His name adds naturally to the list of dictatorial gladiators that the world watches with mixed feelings. . . . He has been called a Mexican Mussolini, an Indian von Hindenburg, a Latin American Lenin.”

— Anita Brenner,
The New York Times, 1937