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'Granito': Información de Contexto

Historia reciente de Guatemala




Luego de 30 años de impunidad, en enero de 2012 un juzgado guatemalteco acusó al ex dictador de Guatemala Efraín Ríos Montt de haber cometido crímenes contra la humanidad. Contrario a lo que cabía esperar, dados los antecedentes de la justicia guatemalteca, fue acusado de haber cometido genocidio en la década de los 1980s en contra del Pueblo Maya pobre.

En 1982, Pamela Yates, una joven y novel cineasta, se valió de su aparente ingenuidad para lograr un acceso sin precedentes a Ríos Montt, sus generales y la guerrilla de izquierda, quienes libraban una guerra clandestina en las montañas profundas de Guatemala. Así surgió la película Cuando las montañas tiemblan (1983), que reveló que el ejército de Guatemala estaba matando población civil Maya. Tal y como apunta Yates en su extraordinario documental que da seguimiento a la temática, Granito de arena, cómo atrapar a un dictador, Guatemala “abrazó mi alma y nunca más me soltó.” Treinta años más tarde, Cuando las montañas tiemblan volvió al centro de la vida de Pamela cuando la buscó una abogada española que investigaba el régimen de Ríos Montt. La abogada creía que el primer film de Yates y su material fílmico inédito podrían contener evidencia que permitiría presentar una acusación por geno- cidio, en el marco de la legislación internacional.

Granito abarca un período de 30 años y presenta a siete protagonistas en Guatemala, España y los Estados Unidos en sus esfuerzos por lograr justicia para la Guatemala pla- gada de violencia. Entre los giros del destino se encuentran:

  • Una mujer Maya de 22 años, Rigoberta Menchú, quien narra Cuando las montañas tiemblan, en 1992 se convierte en ganadora del Premio Nobel de la Paz y posteriormente inicia un caso legal contra Ríos Montt, mismo que eventualmente lleva al uso de las filmaciones de Yates como evidencia.
  • Gustavo Meoño, el comandante guerrillero que en 1982 autorizó las filmaciones de Yates con los insurgentes, se convierte en actor clave de la develación de los mecanismos de desapariciones y del terror estatal.
  • Naomi Roht-Arriaza, quien fuera la joven comunicadora que enlazó a Yates para filmar con la guerrilla en 1982, se convierte en una de las abogadas internacionales clave en el caso de genocidio.
  • Fredy Peccerelli, encabeza el equipo guatemalteco de antropología forense a cargo de desenterrar evidencias de las matanzas, y vio Cuando las montañas tiemblan una y otra vez en su niñez y juventud.

Granito es un film sobre un film, y sobre la extraordinaria continuidad de vida de esta película para una cineasta, una nación y, más dramáticamente, como evidencia en la larga lucha por abrirle paso a la justicia para las víctimas del dictador. El documental es una visión desde dentro y conforme los hechos se desarrollan, sobre cómo opera una nueva generación de activistas de derechos humanos en un mundo globalizado y saturado de medios de comunicación. Granito muestra cómo los múltiples esfuerzos—el trabajo de abogados guatemaltecos y extranjeros, el testimonio de los sobrevivientes, un documental, la disposición de un juez español de afirmar la jurisdicción universal—se convierten en granito, los pequeños granos de arena que se suman hasta inclinar la balanza de la justicia.

Aún después de que Ríos Montt fuera depuesto en 1983 y se instaurara una tenue democracia en Guatemala en 1986, los generales siguieron disfrutando de riqueza, estatus y libertad para participar en política. En 1999 una comisión de la verdad auspiciada por la Organización de las Naciones Unidas, ONU, concluyó que en Guatemala se había cometido genocidio; ese mismo año, el Presidente de los Estados Unidos Bill Clinton, declaró que el apoyo norteamericano a las fuerzas militares y unidades de inteligencia que cometieron acciones generalizadas de violencia y represión, había sido equivocado y estaba mal. Incluso los generales guatemaltecos, quienes adujeron que la responsabilidad recaía sobre comandantes de campo que habían excedido sus funciones, admitieron que habían ocurrido crímenes.

Durante años, activistas, víctimas y abogados guatemaltecos realizaron el riesgoso trabajo necesario para presentar ante la justicia guatemalteca los casos por las violaciones de derechos humanos cometidos durante la guerra civil. Pero el sistema de justicia era débil y los casos se estancaron sin que se emprendieran acciones más allá de trámites formales de la fiscalía.

Pero empezó a emerger una nueva dimensión: el movimiento creciente por hacer valer la jurisdicción universal en casos de abusos de derechos humanos, el compromiso activista y la persistencia de la memoria filmada. En Cuando las montañas tiemblan y el material fílmico inédito de Yates grabado en 1982, Ríos Montt insiste en que era imposible que estuvieran ocurriendo atrocidades porque éltenía el mando total. Simultáneamente, las tomas que Yates hizo durante un recorrido con los militares, mismo que el ejército esperaba mostrara sus éxitos en la lucha contra la guerrilla, evidencian más bien el resultado de una matanza masiva de población civil desarmada.

Adelantamos a los años recientes en que abogados y querellantes buscaban una acusación internacional en España, cuyo sistema de justicia ha encabezado este tipo de casos. La acusación internacional se activa solamente cuando la justicia nacional no actúa, y nadie esperaba mayor cosa del sistema de justicia guatemalteco. Pero luego, en enero 2012—un año después de la premier de Granito en el Festival de Cine Sundance—Ríos Montt fue acusado de genocidio en un juzgado guatemalteco en lo que constituye una asombrosa acción sin precedente en ese país.

Photo caption: Guatemalan Army Soldiers at Finca La Perla, in the Ixil region, 1982. Many people displaced due to the scorched earth policies of the Guatemalan military, came here.   Credit: Jean-Marie Simon



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