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Resource: Talking to Your Kids About Drugs

Escuche atentamente y ofresca la información adecuada

Segmento del libro, 'Aprenda a Decir No'

Las preguntas que hacen los niños acerca de las drogas son más difíciles de responder al pasar los años. Lo positivo es que estas preguntas promueven conversaciones mas profundas con los niños, pero al mismo tiempo, presentan retos mayores. La mejor manera de prepararse para responder a estas preguntas es informarse sobre las drogas y saber escuchar atentamente a los niños. Muchas conversaciones sobre las drogas simplemente no se llevan a cabo porque el padre de familia o el mentor del niño se siente incómodo e inexperto para hablar sobre este tema.

Cuanto mas sepa sobre las drogas, será mas fácil para usted iniciar conversaciones con sus hijos, y estará preparado para cualquier sorpresa… "¿Vistes ese artículo en el periódico que indica que beber alcohol en pequeñas cantidades previene problemas del corazón?" … "Hace unos días vi un programa de televisión sobre una droga que se llama Extasis — parece bastante peligrosa."

Los niños y adolescente reciben una cantidad de información sobre drogas de fuentes que no son confiables. En muchas ocasiones los niños piensan que han aprendido todo sobre alguna droga porque han leído algún artículo en el Internet o en alguna revista. Lamentablemente la información que reciben de estas fuentes es generalmente incompleta o equivocada. Si usted se informa sobre la ciencia de las drogas, podrá corregir la información errónea que sus hijos reciben.

Es muy importante que usted escuche atentamente a los niños. Esto le hace saber al niño o adolescente que a usted realmente le importa lo que él tiene que decir y que lo entiende. Deje que el niño comparta todo lo que tiene que decir sobre el tema de las drogas, aunque las cosas que diga lo asuste o lo enoje a usted. Dígale al niño o adolescente como se siente usted al escuchar lo que él piensa, pero manténgase calmado y muestre solidaridad. Acuérdese que el niño también puede sentirse asustado y enojado sobre el tema.

Aunque los adolescente aparentan ser independientes y se revelan contra los adultos, siguen dependiendo del apoyo y estímulo de los padres. El rol que usted juega en sus vidas es muy importante. Por eso, cuando se comunique con ellos usted tiene que encontrar un balance entre la disciplina y el apoyo incondicional. Esto depende mucho de como usted exprese su autoridad sobre el niño.

Hay mucha diferencia entre expresarse con autoridad y de ser excesivamente disciplinario. No es suficiente obligar al niño a que cambie su conducta, simplemente porque usted se lo manda. Conversaciones en las cuales el adulto muestra excesiva autoridad no llegan a resolverse. El adolescente generalmente reacciona mal a este tipo de comunicación. Es mejor hablar calmadamente y presentar argumentos contra el consumo de las drogas que sean basados en lógica. Esto no significa que usted no deje de tener autoridad sobre el niño. Pero evite utilizar su autoridad excesivamente de tal manera que el niño se sienta alienado y no quiera escucharlo.

¿Qué es lo que se le dice al niño o adolescente en estas conversaciones? No existen palabras exactas que se deban usar exclusivamente. La comunicación se debe moldear a la personalidad de cada niño o adolescente. Estudios indican que los niños comienzan a aprender sobre drogas cuando están en la escuela media. A esa edad sus habilidades mentales maduran y sus ambientes sociales comienzan a cambiar. Son más independientes y comienzan a retar la autoridad de los adultos. En los siguientes capítulos de este libro damos sugerencias específicas de como estableces conversaciones con niños y adolescentes. Estas sugerencias son especialmente apropiadas para utilizar con adolescentes. Es más factible que usted converse abiertamente sobre drogas con adolescentes que con niños más pequeños. Pero es importante recordar que los más jóvenes también deben aprender como cuidar sus cuerpos y mantenerse sanos.

Es muy posible que niños mas pequeños hagan preguntas y pidan información sobre drogas después de haber leído o visto algo en los medios de comunicación, haber escuchado algo de sus amigos, o haber participado en un programa de educación sobre drogas en su escuela primaria. En estos casos es recomendable responder a sus preguntas directamente y escucharlo atentamente para determinar cuanto quiere saber el niño. No trate de dar demasiada información a un niño pequeño que aún no está preparado para digerir una conversación muy profunda. Si es que usted ha establecido una buena comunicación con el niño, él pedirá más información cuando este listo.

En conclusión, se recomienda que hable con niños más jóvenes sobre la importancia de la salud, y como funciona sus cuerpos y cerebros. Cuando converse con adolescentes y estudiantes universitarios usted debe encarar el tema de las drogas y sus efectos físicos en mas detalle.

Prepare a los niños para que tomen sus propias decisiones

Las estrategias de comunicación que se explicaron en el segmento anterior, proporcionaran al niño con la información necesaria para que él mismo tome decisiones que protejan su salud. El siguiente paso es confiar que el niño o adolescente tome las decisiones correctas, pero a la vez, supervisar el proceso. Tarde o temprano los niños crecen y comienzan a pensar y tomar decisiones por ellos mismos. En estas circunstancias los padres y mentores solo pueden llegar a ser una influencia positiva. Es importante aprovechar al máximo el tiempo limitado que usted tiene para influenciar al niño positivamente.

Al niño o adolescente hay que ofrecerle más que datos científicos, amor y apoyo emocional. Es muy importante enseñarle como negarse a probar drogas a pesar de la insistencia de sus amigos o de los medios de comunicación. Todos los niños están expuestos a esta presión, no es posible aislarlos completamente. Por eso usted debe preparar al adolescente o niño para que él mismo tome la decisión correcta. El niño no siempre lo buscará a usted para pedirle su apoyo. Pero usted se tiene que sentirse seguro de que ha preparado al niño de la mejor manera posible para que encare esta decisión solo.

ha probado drogas. El abuso del alcohol en las universidades es un buen ejemplo. Muchos estudiantes que recién ingresan a la universidad piensan que todos los estudiantes universitarios beben alcohol excesivamente.

La verdad es que sólo el 20% de estudiantes abusan del alcohol. Un 20% se abstienen completamente, y la gran mayoría toman alcohol moderadamente. Cuando los nuevos estudiantes se enteran de esta información se sienten aliviados de que no tienen que beber excesivamente para ser aceptados socialmente en la universidad.

Existen estudios muy completos que examinan las tendencias de consumo de drogas en niños y adolescentes. Los medios de comunicación generalmente se enfocan en los cambios demográficos -- el número de niños que consumen drogas a comparación de cinco años atrás, etc.

Segmento del libro, "Aprenda a Decir No," escrito por Cynthia Kuhn, Scott Swartzwelder, y Wilkie Wilson, W.W. Norton y Compañía, 2002.





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