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Reactions to Made in L.A.

Like Lupe, Maura and María, many other immigrant women around America struggle to make a better life for themselves by working in garment factories with low pay and unsafe working conditions. POV asked activists and policymakers in the fields of immigration and labor to comment on the film, and on the opportunities and setbacks that immigrants encounter in America.

Lupita Castañeda

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Lupita CastañedaEsta película, de principio a fin, nos muestra la similitud de muchas mujeres. Son tres mujeres diferentes pero a la vez semejantes con los mismos problemas de tantos inmigrantes, trabajadoras de la costura luchando por defender sus derechos humanos y laborales.

María se casa muy chica, llega a este país llena de sueños pero la falta de estudios y a causa de no saber el idioma solo logra oportunidades de trabajo donde le pagan poco, como en las maquiladoras. Además en su lucha personal vive con una pareja machista que no la deja superarse ni luchar por lo que ella quiere.

Me llamó la atención la cara llorosa de Maura. Cuando ella recuerda cómo se despidió de sus hijos mencionando la ropa que llevaban puesta, las palabras que le decía el niño, “No te vayas mamá”, me identifiqué con ella. Me imagino que cualquier espectador pudiera recordar algún familiar o amigo que alguna vez tuvo que cruzar la frontera y las horas de angustia que se viven en tal travesía.

Maura se expuso a la suerte de un coyote al cruzar de ilegal. El no tener papeles, no le permite salir del país y visitar a su familia. Así que en su vida trabaja en donde sea más fácil entrar por lo que la emplean los talleres de costura donde tiene que permitir que la humillen para conservar el empleo y por la necesidad de enviar dinero a su tierra. Es muy doloroso.

Para mí fue muy importante ver como el trabajo dentro del centro a cada una les dio fortaleza, entusiasmo. Les proporcionó alegría y felicidad. María se sintió contenta ya que olvida sus problemas familiares. Para Lupe participar en una protesta la hace sentirse importante. Maura pierde la vergüenza para hablar en público. Es impresionante como muestran a través de la película como poco a poco se van empoderando.

Me gusta también cuando Lupe narra por qué llegan los inmigrantes a EE. UU., pensando que van a encontrar trabajo. Cuando ella visita el museo en la ciudad de Nueva York y se da cuenta de la pobreza de la gente que trabaja cosiendo y planchando y que los barcos llegando con gente se asemeja a la experiencia que ella vivió; especialmente el trabajar en la costura por 13 años. La sensación que sintió cuando conoció la forma de vivir y trabajar de otros inmigrantes y el interés que la impulsó para mostrar a otros compañeros lo que ella vio sobre los barcos con inmigrantes y los carteles de Organiza, son estas escenas las que te inspiran a reflexionar pensando que las cosas no pueden seguir iguales; hay que actuar. Ella misma pensó en un momento cuando volvió a ver esa libreta donde había anotado “Organiza” e inmediatamente reacciona dejando atrás el pesimismo.

Todas estas tomas son para mí la parte esencial de la película, ya que estas mismas situaciones las viven otros trabajadores. Para mí es la parte positiva de la película porque les muestra los diferentes aspectos que tienen que vivir los inmigrantes, cuando se tiene que luchar para que sus derechos sean reconocidos. Muestra las etapas del proceso desde cuando inician pidiendo apoyo con la ayuda de una organización hasta donde ellos toman una decisión de continuar con la demanda. Uno reflexiona sobre cómo no se debe perder nunca la esperanza… sin importar el tiempo que dure el proceso. Siempre habrá una etapa final en todo proceso legal. Esto proceso de boicot y demanda legal llega como mensaje y refortalece a los trabajadores y las organizaciones que se dedican a apoyar a los inmigrantes. Para otros les dará el impulso de continuar su lucha basándose en estos ejemplos.

A través del film, uno aprende sobre la situación que han vivido –y que aún viven– los inmigrantes en EE. UU. desde hace muchos años. Al mismo tiempo y subjetivamente uno se compromete para realizar acciones que puedan impulsar un cambio social positivo.

Bill Richardons »

Lupita Castañeda is an ex-maquiladora worker and a community advocate.  She worked in a pantyhose maquiladora, but after taking a medical leave was unable to find another job because she was past 35, an age typically considered by the maquiladora industry to be "too old" for factory work.  It was this dilemma that led her to seek the support and training of local organizations and led to her becoming a "promotora," or advocate, for women's and workers' rights. Lupita has collaborated on the POV film Maquilapolis since 2001, and has coordinated the film's Community Outreach Campaign since the beginning of 2007.





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You'll see that Lupe and Maura and Maria could have been any of us if born under different circumstances.”

— Congresswoman Diane Watson (CA)

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