Visit Your Local PBS Station PBS Home PBS Home Programs A-Z TV Schedules Watch Video Donate Shop PBS Search PBS
Rollover text informationAmerican Experience
Zoot Suit Riots
La Película y Mucho Más
Aspectos Especiales
Chronología
Galería
Individuos y Eventos
Guía de Profesor
Visit our web site in English

spacer above content
Individuos y Eventos: Los Disturbios del Zoot Suit

Riot SceneEn el Los Angeles de principios de los años '40, varios factores hicieron que la ciudad permaneciera bajo tensión, contribuyendo a los disturbios conocidos como los Disturbios del Zoot Suit. Durante las décadas que desembocaron en dichos disturbios, Los Angeles experimentó una explosión poblacional sin precedente. Junto a los blancos que acudieron a Los Angeles desde el medio oeste, llegaron miles de refugiados mexicanos huyendo de la Revolución de México así como miles de trabajadores sin tierra desde el "Dust Bowl," creada por el desastre de la peor seca que se recordara, y de afro-americanos del sur.

La llegada de la guerra sirvió para complicar más aun la dinámica social al partir los hombres blancos para a la guerra al servicio de una fuerza militar segregada y al reemplazarlos las mujeres y gente de color en la industria de la defensa previamente reservada exclusivamente para los hombres blancos. En vez de aceptar dichos cambios como un avance social, muchos blancos aceptaron el deslizamiento de las fronteras sociales sólo como el menor de dos males -- siendo el mayor mal el militarismo Alemán y Japonés. Mientras que las condiciones impuestas por la guerra reconfiguraron las fronteras raciales y de género, en otras áreas la segregación se reforzaba enfáticamente. Los líderes civiles y militares en Los Angeles fácilmente percibían las diferencias raciales de los nipo-americanos como subversión y traición y apoyaban sin reserva la reubicación de los mismos en campamentos establecidos en áreas rurales del oeste.

Muchos residentes de Los Angeles también se sentían expuestos en el frente de la guerra contra Japón y particularmente vulnerables a un ataque sobre la costa del oeste. Patrullas civiles serían establecidas por toda la ciudad y las playas de Los Angeles reforzadas con cañones antiaéreos. Al mismo tiempo, el sur de California sirvió como lugar militar clave con bases militares ubicadas en y entre San Diego y Los Angeles. Por consiguiente, hasta 50,0000 militares se hallaban paseándose por la ciudad durante el transcurso de cualquier fin de semana.

Independientemente de estas tensiones sociales, la música de jazz se había vuelto una fascinación para muchos jóvenes, desde mucho antes de la entrada de los Estados Unidos a la segunda guerra mundial. Era una forma de expresión musical, cultural y hasta ideológica que quedaba bien lejos de la música del "Hit Parade" que solía escucharse en la radio popular. La música y el baile del jazz eran sensuales, expresivos, alegres y alborotados. Los músicos del jazz desafiaban abiertamente las costumbres segregacionistas, mezclándose tanto sobre la escena como fuera de ella, y los entusiastas del jazz también se mezclaban entre sí en la pista de baile y fuera de ella.

El traje "Zoot" era una parte del mundo del jazz que retaba de manera visual las relaciones sociales con su desafío del código segregacionista. La segregación requería que las personas de color permanecieran invisibles y que no se oyeran en sitios públicos, y el traje Zoot con sus anchos hombros, cintura apretada, y pantalones bombachos era una declaración pública ruidosa y atrevida. Los jóvenes muchachos (y algunas muchachas) ataviados en sus trajes Zoot se mantenían rectos y caminaban con un paso confiado que parecía proceder directamente de la moda misma. Según lo señalado por el prejuiciado juicio del asesinato del "Sleepy Lagoon" en 1942, que involucró principalmente a muchachos jóvenes méxico-americanos, este grupo demográfico en particular, con o sin trajes Zoot, fue intrínsicamente relacionado por la sociedad de Los Angeles con la criminalidad y el pandillerismo. En época de guerra, cuando las fronteras sociales cambian con mucha rapidez, los temas de la lealtad y del conformismo adquieren la mayor relevancia. Muchos de los residentes de Los Angeles veían a la juventud méxico-americana como rebeldes culturales y delincuentes que abiertamente desafiaban los valores y las costumbres tan queridas de los Americanos.

Como moda, el traje Zoot no provocaba a la juventud civil a protestar ni a oponer resistencia a las incursiones de los militares, igual que el uniforme militar en sí tampoco provocaba ningún comportamiento desordenado. Pero para los hombres militares y para muchos civiles en Los Angeles, el traje Zoot se volvería un símbolo fácilmente discernible de rebelión y de subversión.

Las tensiones entre los militares y los civiles se incrementaban a medida de que miles de militares bajo licencia de salida llegaban a Los Angeles y se comportaban como si la ciudad fuera su propio parque de diversiones donde les estuviera permitido disfrutar libremente del alcohol, de las mujeres y de las riñas callejeras. Mientras que muchos de los civiles los toleraban, considerando el esfuerzo que hacían por la patria, otros no. En los barrios étnicos de Los Angeles, en particular, los militares se encontraron con una oposición severa por parte de los muchachos y muchachas quienes se rehusaban a someterse a las supuestas prerrogativas del privilegio blanco. Aunque ocurrían riñas callejeras entre los militares y los jóvenes de todos los colores, estos conflictos solían ocurrir con más frecuencia entre militares y jóvenes méxico-americanos ya que los méxico-americanos conformaban el grupo racialmente minoritario más grande de Los Angeles.

Los militares borrachos, de regreso a sus cuarteles después de destramparse toda la noche, a menudo sufrían a manos de jóvenes de la minoría civil que actuaban movidos por la esperanza de inculcarles a los transgresores el debido respeto. Con igual ira, los marineros frecuentemente insultaban a los méxico-americanos al pasar por sus vecindarios. Por los barrios corrían rumores de marineros en busca de muchachas méxico-americanas. En las bases militares circulaban cuentos de violentas represalias sufridas por marineros que se habían atrevido a salir con muchachas méxico-americanas. Los marineros se quejaban rencorosamente del hecho de que sus esposas o novias fueran sujetas a burlas sexuales por parte de los jóvenes méxico-americanos. Las tensiones continuaron incrementándose hasta que una riña callejera entre los marineros y los muchachos méxico-americanos desencadenó una bronca que duraría más de una semana, en junio de 1943, y que se conocería como los Disturbios del Zoot Suit.

La noche del lunes 30 de mayo de 1943, una docena de marineros y soldados andaban paseándose por una calle en el centro de la ciudad. Después de detectar a un grupo de muchachas jóvenes del otro lado de la calle, los marineros y soldados cambiaron de rumbo y se dirigieron hacia ellas. Entre los militares y las muchachas se encontraba un grupo de jóvenes en sus trajes Zoot. A medida de que los dos grupos se cruzaron, el Marinero Joe Dacy Coleman, asustado de que lo iban a atacar, agarró por el brazo a uno de los muchachos ataviados en su traje Zoot. Este movimiento de Coleman resultó ser un grave error. Casi inmediatamente Coleman era golpeado por la parte de atrás de la cabeza y caía al suelo, inconsciente. Otros civiles jóvenes atacaron a los marineros con piedras, botellas y puños. Después del feroz ataque, los marineros lograron escapar y regresar con Coleman a cuestas hasta la seguridad de la Armería Naval. "La riña no duró más que unos minutos, pero el choque tuvo repercusiones durante días," escribiría el historiador Eduardo Pagán. "Los detalles de la riña se volvían más exagerados y distorsionados con cada nueva versión del cuento." No tardaron los marineros en organizar su venganza contra los Zoot-suiters.

Unos cincuenta marineros salieron de la Armería la noche del jueves 3 de junio cargando armas improvisadas. El ataque contra el marinero Coleman permanecía fresco en sus mentes y rumores de nuevos ataques circulaban por la base. Primero se detuvieron en el barrio cercano de la Calle Alpine -- escenario de muchas confrontaciones previas. Como no hallaron a ningún Zoot suiter en Alpine, siguieron hacia el centro de la ciudad y se detuvieron en el cine Carmen Theater. Después de prender las luces de la sala, los marineros entraron a buscar fila por fila a quienes trajeran puestos los trajes Zoot. Las primeras víctimas de los disturbios del Zoot Suit, -- unos muchachos de 12 y 13 años de edad -- sólo pecaron de haber estado en el sitio equivocado en el momento equivocado. Ignorando las protestas de los asistentes, los marineros les arrancaron el traje del cuerpo a cada uno de los muchachos y los golpearon y apalearon. Luego, lo que quedaba de sus trajes sería quemado en una fogata.

A medida de que la pandilla de marineros avanzaba, el comandante de guardia en la Armería empezó a recibir informes de lo que sucedía. Se envió al Oficial Ejecutivo Teniente Charles Bacon a investigar. No habiendo logrado conseguir evidencia alguna en distintos lugares de ninguna fechoría, Bacon se topó con la Patrulla de la Costa en medio del trámite de llevarse a un grupo de sesenta hombres a la Estación Central de la Policía, donde iban a ser encarcelados. Bacon tomó control de la situación, asegurándose de que ningún cargo quedara asentado por parte de la Patrulla de la Costa.

Al comenzar la segunda noche de los disturbios, jóvenes méxico-americanos conducían de un lado para otro frente a la Armería, vociferándole palabrotas a los guardias. Más tarde esa misma noche los marineros salieron una vez más en busca de los Zoot suiters. Al no lograr conseguir suficientes Zoot-suiters como para saciar sus apetitos sanguinarios, decidieron trasladar la riña a los barrios méxico-americanos del Este de Los Angeles y a Boyle Heights. Esto constituía un nuevo acontecimiento en la historia de la violencia: en vez de centrar sus ataques en los lugares donde los marineros y los civiles se habían enfrentado previamente, los marineros entraron a los barrios méxico-americanos. El golpe vengativo que efectuaron se convirtió en un asalto sobre la propia comunidad méxico-americana. Los marineros se paseaban por el barrio, entrometiéndose por la fuerza en bares, cafés y teatros.

La policía de Los Angeles no estaba dispuesta a meterse a proteger a los civiles. Se cuenta que un policía dijo: "Puede decirse que la policía tenía una política de 'no inmiscuirse' durante los disturbios. Y, bueno, representábamos a la opinión de la mayoría del público. Muchos de nosotros habíamos pasado por la primera guerra mundial, y no íbamos a regañar a los muchachos del servicio militar."

La violencia continuó durante varias noches, afectando a muchos que no tenían ninguna conexión con el jazz ni con el traje Zoot. Cuando un grupo de músicos mexicanos salía de la compañía de grabación Aztec Recording Company, después de haber completado una sesión de grabación, ellos también fueron atacados. Los músicos eran todos adultos, y ninguno traía puesto un traje Zoot. El comandante militar Clarence Flogg reportó que había "centenares de militares merodeando por el centro de la ciudad de Los Angeles, a pie -- escandalosos -- aparentemente a la búsqueda de mexicanos." Las fuerzas navales reportaron que "los grupos, compuestos de entre 10 y 150 hombres, se dispersaban inmediatamente con la llegada de la Patrulla de la Costa. Se vio a hombres que cargaban culetas, correas, cuchillos y los 'gatos' que sirven para cambiar llantas..."

Y a pesar de que grupos de militares armados merodeaban las calles atacando a civiles, la clase militar parecía más preocupada por la pérdida de control sobre sus propios hombres que por la violencia que éstos cometían. Temerosos de los reportajes negativos que la prensa sin duda hubiera puesto a circular ante un despliegue de arrestos multitudinarios de marineros, el Almirante Bagley, el oficial al mando, apeló al "sentido común" de sus marineros.

Jóvenes méxico-americanos se organizaron y defendieron. Rudy Leyvas y sus amigos les pusieron trampas a los marineros y civiles que los perseguían, usando despistes para hacer caer a sus atacantes en la trampa. "Y ellos soltaron un grito: ¡Allí están! ¡Allí están! Y entraron. Y a medida de que entraban, una vez que se habían metido hasta el fondo, salimos todos nosotros... yo, por mi cuenta tenía un bate, y lo usé."

La peor noche de la violencia ocurrió el lunes 7 de junio. Un periódico de Los Angeles publicó un instructivo sobre cómo "deszootificar" a un Zoot-suiter: "Agárrate a un "zooter." Quítale los pantalones y el saco y despedázalos o quémalos." Esa noche una turba de 5,000 civiles se agrupó en el centro de la ciudad. Ahora la pandilla no estaba compuesta simplemente de marineros de la Armería. Soldados, marineros y militares de otras bases situadas tan lejos como Las Vegas se sumarían a los asaltos, impacientes por establecer su superioridad sobre los Zoot suiters. Una parte de la pandilla se separó y se dirigió hacia el sur, hacia la parte predominantemente afro-americana de Watts, y la otra se dirigió hacia la zona méxico-americana en el Este de Los Angeles.

Al Waxman, el editor del Eastside Journal, un pequeño periódico judío, fue testigo del caos. Describe a una "masa de gente enfrentándose en una batalla campal, asestando golpes al aire, pataleando, y gritando con incontrolable furia." La policía estaba arrestando a docenas de jóvenes méxico-americanos. Uno de ellos preguntó "¿Por qué me están arrestando?" La respuesta sería un salvaje culetazo. Y a pesar de que el muchacho cayó inconsciente sobre la acera, la policía lo pateó en la cara.

Para el martes en la mañana los disturbios estaban finalmente bajo cierto grado de control. Oficiales militares superiores declararon que Los Angeles quedaba fuera de límites para todos los marineros y militares. La Patrulla de la Costa recibió órdenes de arrestar a cualquier personal que incurriera en cualquier tipo de alboroto. Al día siguiente el consejo de la ciudad respondió a los disturbios adoptando una resolución que prohibía exhibirse en traje Zoot en las calles de Los Angeles, acción que acarreaba una penalidad de 30 días en la cárcel.

A medida de que los disturbios se calmaban, el gobernador ordenaría la creación de una comisión de ciudadanos. Su responsabilidad era investigar y determinar las causas de los disturbios. En 1943 la comisión de ciudadanos que investigó los Disturbios del Zoot Suit publicó su informe. La comisión determinó que el racismo fue la principal causa de los disturbios. Al mismo tiempo, el Alcalde de Los Angeles, Fletcher Bowron llegaría a su propia conclusión. Los disturbios, según él, fueron causados por delincuentes juveniles y por blancos sureños. El racismo no había sido un factor.





anterior | regresar a individuos y eventos


Site Navigation

Zoot Suit Riots Home | La Película y Mucho Más | Aspectos Especiales | Chronología
Galería | Individuos y Eventos | Guía de Profesor

Web Credits

© New content 1999-2001 PBS Online / WGBH