Haz un compostador

A Daisy le encanta el jardín y usar compost para ayudar a que crezcan sus flores. Trata de hacer tú mismo tu propio compost con este experimento empleando objetos cotidianos.
Materiales
Instrucciones
Enjuague la botella de soda y desprenda la etiqueta.
Recorte la parte superior de la botella de soda, aproximadamente 1-2 pulgadas por debajo del cuello de la botella. Deje la parte superior a un lado.
Use un clavo para perforar unos 8 a 10 pequeños huecos para que pase el aire y de drenaje a lo largo de los lados y la parte inferior de la botella.
Ponga la botella en la bandeja. Ponga un poco de tierra, periódico despedazado y hojas secas dentro del compostador. Este es su iniciador de compost.

Usen la botella de spray para mojar el compostador.
¡Están listos para llenar su compostador! (Prueben con pedazos de césped, restos de verduras, residuos de café, o cáscaras de huevo, pero no agregue lácteos o carne.)
Ponga la botella con la boca hacia abajo y colóquela en la parte superior abierta de la botella, la que actuará como un embudo para añadir un poco de agua cada día para mantener el contenido húmedo.

Colóquelo en un lugar donde pueda recibir la luz del sol. Cubra la parte superior del compostador con una toalla de cocina cuando no esté en uso.
Pida a su niño que revise el compostador todos los días. Haga preguntas como: ¿Cómo está? ¿Cómo ha cambiado? Cada dos o tres días, pídale a su niño que revuelva el compost y se asegure de mantener el contenido húmedo. A medida que su compost se vaya descomponiendo, puede agregar más restos de comida o basura vegetal, así como un poco más de tierra del exterior para mezclar. Es posible que vean que crece moho esponjoso, así que mantengan el compostador cubierto cuando no estén trabajando con él.

Bono: Agarren su tierra rica y saludable, ponganla en una maceta, agreguen una semilla y un poco de agua y ¡cultiven su propia planta!

