Midan la velocidad del viento con un molinillo

¿Qué tan rápido sopla el viento donde vives? Como vemos en "Weather Hunters", los meteorólogos usan un instrumento llamado anemómetro para medir la velocidad del viento. Los anemómetros funcionan porque tienen brazos con estructuras en forma de taza que son impulsados por el viento. Cuanto más rápido sopla el viento, más se mueven las tazas y más rápido giran, ¡como un molinillo!
Puedes medir la velocidad del viento donde vives construyendo tu propio molinillo, que funciona como un anemómetro.
Materiales
Instrucciones
Empiecen coloreando solo una de las cuatro secciones de este molinillo. Al colorear solo una, podrás contar mejor las veces que el molinillo gira con el viento.

Recorta el molinillo. (¡Recuerda detenerte al final de las líneas punteadas!)

Coloca el centro del molinillo en el borrador de un lápiz. Con cuidado, lleva las puntas del molinillo hacia el centro y sostenlas contra el borrador con el dedo. (¡Asegúrate de no doblar ni arrugar el papel!)

Pasa una tachuela por las cuatro puntas, el centro del papel y métela en el borrador. Una vez dentro, tira de ella ligeramente hacia arriba para que siga sujetando el molinillo contra el lápiz, pero sin apretarlo demasiado, permitiendo que el molinillo de papel gire.

Vayan afuera y sostengan su molinillo contra el viento. ¡Observen cómo gira! Cada vez que la sección coloreada del molinillo pasa por el lápiz, se cuenta como una vuelta. Practiquen contar las vueltas juntos.

Ponga un cronómetro de un minuto. Pídale a su niño que cuente las vueltas del molinillo. Si hay mucho viento, ¡podría ser difícil contar las vueltas completas del molinillo!

En una hoja de papel, hagan una tabla T similar a la del ejemplo. Anoten su primera ubicación y el número de vueltas en un minuto. Ahora, lleven el molinillo a una zona con más o menos viento. Cuenten el número de vueltas desde esa ubicación y anótenlo también en la tabla. Pregúntele a su niño: "¿Cómo sabes en qué lugar había más viento?".

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