This website requires JavaScript. Please enable JavaScript in your browser and refresh the page to try again.
Patrocinado por:Aprender más
Patrocinado por:Aprender más
Alma's Way

Ayudando a su niño a reconsiderar sus decisiones

Por Deborah Farmer Kris
Oct 13, 2021
Autor:
Alma se toma un momento para reflexionar.

Cuando mi hijo tenía 5 años, regresó frustrado de la casa del vecino. “Todos los niños quieren jugar fútbol, ¡y yo odio el fútbol!” Se fue a su habitación pisando fuerte. Luego, se detuvo en la escalera y lo vi que estaba reflexionando. No quería jugar fútbol, pero quería jugar con los otros niños. Entonces, ¿qué opciones había?

“Mamá”, dijo. “En los partidos de fútbol hay locutores igual que en los partidos de béisbol? ¿Crees que podría ser el locutor para ellos?” Unos minutos más tarde, escuché su voz a través de los árboles: “¡Otro gol para el equipo T-Rex!”

Aprender cómo crear una distancia sana entre la reacción emocional y nuestra respuesta requiere mucha práctica. Piense en lo rápido que un niño pequeño pasa del enojo a pegarle a alguien. Cuando tomamos una pausa y examinamos la situación, tomamos mejores decisiones.

Sin embargo, no podemos asumir que los niños van a desarrollar esta habilidad naturalmente. Lo que me encanta del nuevo programa de PBS KIDS, “Alma’s Way”, es que cada episodio les muestra a los niños una estrategia coherente y concreta para tomar decisiones responsables. Durante estos momentos de “reflexionar”, Alma se toma una pausa, piensa en su situación actual o en su dilema, reflexiona sobre sus metas, y decide qué pasos debe tomar después. A continuación hay cuatro maneras de ayudar a su niño a tomar una pausa y reflexionar sobre sus decisiones.

1 Modele una estrategia de reflexionar sobre sus decisiones.

Los niños son excelentes observadores del comportamiento humano, pero no pueden leer la mente. Igual como los espectadores pueden entrar al interior de los pensamientos de Alma mientras ella reflexiona, podemos conversar sobre nuestros pensamientos con nuestros niños. Puede ser algo así:

“He estado pensando en cómo hacer que las mañanas sean más tranquilas. Esta mañana, llegamos tarde a la escuela. Estaba ocupada preparando el almuerzo mientras tú buscabas tus zapatos y mochila por todos lados. Todos nos pusimos de mal humor. ¡Tengo una idea! ¿Qué te parece si dejas los zapatos y la mochila cerca de la puerta antes de acostarte, mientras yo preparo el almuerzo. Intentemos hacerlo esta noche y veamos si ayuda”. Mientras conversa acerca de sus dilemas y los retos familiares, también puede solicitar su ayuda. “Ustedes se pelearon esta noche porque los dos querían jugar con el mismo juguete al mismo tiempo. ¿Qué podríamos hacer la próxima vez que eso ocurra? ¿Quién tiene una idea?”

2 En vez de ofrecer soluciones inmediatas, deje que ellos reflexionen.

A veces cuando nuestros niños nos presentan un problema, queremos saltar a resolver la situación, especialmente si están sufriendo. ¡Es muy difícil ver a nuestros niños frustrados! Pero, cuando resolvemos los problemas por ellos, no les damos la oportunidad de practicar resolverlos por su cuenta, y es así cómo ellos desarrollan una confianza auténtica.

Eso no significa que debamos alejarnos y decirles: “¡Lo siento, arréglatelas como puedas, hijo!” Inicie una conversación que le ayude a considerar la situación.

  • Eso parece difícil. ¿Me puedes contar más?

  • ¿Qué has intentado ya? ¿Qué pasó?

  • ¿Qué cosa podrías intentar después? Pensemos en las posibilidades.

  • ¿Cómo describiría el problema otra persona (un personaje de la televisión, un compañero de clase)?

  • ¿Qué harías para cambiar la situación?

3 Use estrategias de visualización.

Cuando Alma se detiene a pensar, visualiza lo que acaba de ocurrir, buscando señales y pistas sobre qué hacer a continuación. Podemos hacer el mismo ejercicio con nuestros niños. Empiecen imaginando paso a paso cómo sería una rutina matutina más tranquila. Si se siente nervioso porque va a practicar un deporte por primera vez, ayúdelo a visualizar cómo será y qué hará cuando llegue allá.

La psicóloga infantil, Katie Hurley, me dijo que anima a los niños a “mirar de lejos” para reflexionar sobre el panorama global. Por ejemplo, si tienen dificultad durante el recreo, dibuje un mapa de la zona. ¿Adónde quieren ir? ¿Qué les gusta hacer? ¿Qué actividades hacen los otros niños durante el recreo? ¿Qué cosa quieren intentar mañana?

4 Fíjese cuando los niños se detienen y se ponen a pensar.

Cuando nos fijamos en las decisiones positivas de los niños, y les describimos lo que hemos observado, les estamos entregando información que podrán usar en el futuro. Mi manera preferida de elogiar a los niños es empezar con: “Yo noté…” Por ejemplo:

  • “Noté que te alejaste cuando tu hermano te hizo una cara. Sé que le querías gritar, pero no lo hiciste. Eso requiere mucho autocontrol”.

  • “Noté que seguiste trabajando en tu estructura, incluso después de que se cayera dos veces. Eso requiere perseverancia”.

Los niños pueden ser unos creativos y geniales solucionadores de problemas. Cuando los ayudamos a tomarse el tiempo para pensar en sus desafíos, les damos las herramientas que les van a durar toda la vida.

Deborah Farmer Kris photoAutor:
Programa: Alma's Way

Have you ever wished that you could pause life long enough to figure out the answers to your problems? Well, 6-year-old Alma Rivera does that every day in Alma’s Way! Alma is a proud, confident Puerto Rican girl living a fast-paced life in the Bronx alongside her family, friends, and neighbors.

Patrocinado por:Aprender más