Viajar con niños: cómo hacer que el viaje sea agradable y sin estrés

Recuerdo nuestro primer gran viaje con nuestros tres niños. Estábamos emocionados, pero también nerviosos por cómo manejarían los cambios en su rutina y el hecho de estar en un lugar nuevo. Como madre de dos niños autistas, he aprendido que la preparación y la flexibilidad son las claves para un viaje exitoso. Al planificar con cuidado nuestros viajes, y a base de ensayo y error, hemos encontrado formas de hacerlos más divertidos para todos. Espero que compartir estos consejos y trucos haga que sus experiencias de viaje en familia sean más fluidas.
Viajar con niños es una oportunidad para descubrir nuevos lugares, conocer gente, probar diferentes comidas y disfrutar juntos actividades divertidas. Ayude a su niño a disfrutar del viaje y a aprovecharlo al máximo siguiendo estos consejos.
1 Empiece por algo pequeño
Antes de planificar un gran viaje a un lugar lejano, comience por uno local. Realice viajes cortos para explorar su comunidad. Pídale a su niño que le ayude a planificar lo que necesita para llegar allí. Viajar en automóvil, autobús, metro o tren es una excelente manera de que aprendan a usar los boletos o a pagar los peajes.
2 Prepárense con anticipación
Hable con su niño sobre qué esperar antes del viaje. Comparta imágenes, videos o libros sobre el lugar a donde van. Jueguen a pretender diferentes partes de su viaje, como detenerse en un área de descanso, comer en un restaurante nuevo, abordar un avión o registrarse en un hotel. Si su niño siente ansiedad por lo desconocido, estas conversaciones pueden generar entusiasmo por la aventura que les espera y aliviar las preocupaciones.
3 Empaquen artículos que suavicen el impacto de lo desconocido sobre los sentidos
Si su niño es sensible a las luces o los sonidos, lleve consigo artículos que lo ayuden a sentirse cómodo. Unos auriculares con cancelación de ruido, unas gafas de sol o su juguete antiestrés favorito pueden marcar una gran diferencia en la forma en que experimente el viaje. Tenga a mano meriendas y artículos reconfortantes que le resulten familiares para evitar la sobrecarga sensorial. Una luz de noche o una máquina de ruido blanco también pueden ayudar a los niños a sentirse más cómodos en un lugar nuevo.
4 Involucre a su niño en la planificación
Deje que su niño ayude a elegir actividades o destinos que le interesen. Ya sea eligiendo un parque para visitar o escogiendo la merienda para el viaje, involucrarlo en la planificación le dará una sensación de control y anticipación. Esperará con ansias las actividades que ayudó a planificar.
5 Cree una rutina de viaje
Aunque estén lejos de casa, intente mantener intactas algunas de las rutinas diarias de su niño. Si es posible, planifique actividades en torno a sus horarios habituales de siesta y comida. Si va a cambiar de zona horaria, ajuste gradualmente los horarios de la siesta y de dormir unos días antes del viaje. Lleve objetos familiares, como una manta o el juguete favorito, y cuide que los horarios de las comidas y de dormir sean lo más constantes posible. Mantener estas rutinas también puede brindar comodidad y estabilidad.
6 Deje tiempo para descansar
Viajar puede ser agotador para todos, especialmente para los niños. Planifique descansos regulares en los que su niño pueda relajarse, jugar o disfrutar de un momento de tranquilidad. Una parada en un parque o encontrar un rincón tranquilo en el aeropuerto puede ayudar a recargar su energía y reducir el estrés (¡y el suyo también!).
7 Practique la paciencia y la flexibilidad
Los viajes pueden ser impredecibles y las cosas no siempre salen como se planean. Es importante ser flexible y paciente, tanto con su niño como con lo que pueda surgir. Si sucede algo inesperado, como un vuelo retrasado o una atracción turística con demasiada gente, respire profundamente y adáptese. Mostrarle a su niño cómo manejar las sorpresas con calma es una valiosa lección de resiliencia.
8 Cree una colección de tesoros de viaje
Siga el consejo de Carl y sus amigos de “Carl the Collector”: ¡creen su propia colección! Ayude a su niño a buscar pequeños recuerdos a lo largo del camino, como mapas, folletos, tarjetas de embarque, boletos o conchas marinas. Utilice una bolsa de plástico con cierre hermético para recoger estos objetos y disfruten reviviendo los recuerdos juntos después del viaje.
Si se prepara con anticipación, se mantienen las rutinas y son flexibles, viajar puede ser una gran experiencia para toda la familia. Recuerde que el viaje es tan importante como el destino y, con el apoyo adecuado, puede crear recuerdos que duren toda la vida.
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