TRANSCRIPT
Ella cambió la forma en que trabajan los estadounidenses.
Es la primera ingeniera industrial que realmente aplica la psicología humana en el lugar de trabajo.
1912, Providence, Rhode Island, Lilian Moller Gilbreth de 34 años y su esposo Frank demuestran a los trabajadores de una fábrica lo que se conoce como "gestión científica".
Frank estudia cada movimiento y cómo puede economizarlos.
Todo lo hace bajo cronómetro.
Mide el tiempo empleado por los trabajadores y dice, ¿cómo podemos hacer esto más rápido, más rápido, más rápido?
Pero Lillian está interesada en la satisfacción del trabajador.
Ella está mirando sus rostros, ¿cómo podrían estar más contentos mientras trabajan?
Pensó en el entorno laboral.
Tal vez es necesario que haya más luz, tal vez es necesario que haya ventanas más grandes.
Quizás los trabajadores necesitaban tomarse un descanso.
Y ese es el único pequeño elemento que va a separar el sistema Gilbreth de todos los demás administradores científicos existentes.
Y es idea y creación de Lillian.
"Los trabajadores deben saber que lo que hacen enriquece y perfecciona el proceso.
La gestión científica se construye en el reconocimiento al individuo, con todas las idiosincrasias que le distinguen".
Lillian Moller Gilbreth nació en 1878 en Oakland, California, de padres de descenso alemán.
Lillian es una de esas raras mujeres nacida en el seno de una familia privilegiada; sus padres deseaban para ella una vida de tranquila domesticidad, lo que al parecer ella rechazaba.
"Mi madre decía:' una dama debe aparecer en el periódico sólo tres veces en la vida: cuando nace, cuando se casa y cuando muere.'
pero yo quería toda la educación posible, y trabajar".
Superando las objeciones iniciales de su padre a que una mujer asista a la universidad, en 1900 Gilbreth se graduó de la Universidad de Berkeley con una licenciatura en inglés.
Decidió ir a la universidad de Columbia para un máster.
Así que se va a Nueva York y se halla con que el asesor de posgrado con el que pensaba trabajar no quiere trabajar con ella.
"Él dijo: '!¡Ella no distraerá, ni a mis alumnos ni a mí!
Aún soy lo suficientemente chapado a la antigua para creer que el lugar de una mujer es su casa'".
Aquello resultó una bendición disfrazada porque en su lugar va a trabajar con Edward Thorndike con ideas muy nuevas sobre cómo el medio ambiente afecta la psicología de las personas.
Y todo lo que ella comienza a hacer de aquí en adelante se basa realmente en esta idea.
Sin embargo, Thorndike también era una figura prominente en el movimiento eugenésico.
La eugenesia estaba interesada en aplicar la teoría de la selección natural de Charles Darwin a los seres humanos.
El movimiento llega a Estados Unidos alrededor de 1900 más o menos, donde las élites blancas dividieron el mundo en diferentes tipos, clasificados en una jerarquía con los afroamericanos y otras personas de color en la parte inferior, luego los europeos del sur, seguidos por los europeos del este, y arriba los anglosajones blancos protestantes.
Los científicos como los Gilbreth se alistaron en el movimiento eugenésico porque estaban interesados en el tema de mejorar su propio linaje racial, para no perder su lugar de privilegio en la sociedad.
"Para nuestra raza queremos madres que sean mujeres intelectuales".
Y los Gilbreth literalmente tienen un hijo cada año y medio, y Lillian está totalmente de acuerdo.
Así que se convirtieron en el modelo familiar ideal, digamos, porque eran el tipo de familia que los eugenésicos esperaban que fuera el modelo para todas las élites blancas de entonces.
En 1909, los Gilbreths se mudaron a Nueva Jersey para colaborar con el ingeniero industrial Frederick Winslow Taylor, el "padre de la administración científica".
Después de la Guerra Civil, tenemos esta gran revolución industrial en los Estados Unidos.
Y a Taylor se le ocurre organizar la forma como se trabajaba en las fábricas para optimizar la eficiencia.
Sus métodos se vuelven muy populares entre los industriales que intentan ahorrar dinero.
Pero también fue una forma de explotar al trabajador estadounidense.
En 1910, los Gilbreths abren su propia consultoría con clientes que varían desde fabricantes de cámaras hasta fabricantes de caucho.
Bautizan sus propuestas novedosas como 'therbligs', que es Gilbreth escrito al revés, y afirman que cada actividad que se desarrolla es una combinación de 17 acciones específicas.
Frank cree que la mayoría de sus clientes deben ver a Lillian como su asistente, pero la verdad es que es ella la de las ideas, la que está revolucionando los procesos industriales basándose en la psicología industrial.
No pensó sólo en cómo funcionaba la tecnología, sino en cómo iban a ser afectadas las personas que la usaban.
Soy Lisa Seacat Deluca.
Soy una ingeniera distinguida, directora e inventora en IBM.
Ahora trabajo para nuestra división Watson Internet of Things en IBM.
Es este concepto de la información compartida y en que todas las cosas que nos rodean pueden conectarse entre sí y con el Internet.
Y mucho de eso es ponerse en la piel del trabajador cotidiano.
¿Que necesita?
¿Qué tipo de tecnología le ayudará a hacer mejor su trabajo?
Así que, estamos pensando en innovar, tal cual lo hizo Lillian.
En su momento sus hijos escribieron un libro inspirado en la vida de su familia.
Resultó un éxito de ventas.
Su numerosa familia fue el terreno donde los Gilbreths pusieron a prueba sus ideas.
Tomaría tiempo relatar todas las gráficas y métodos que dirigían y documentaban las vidas de estos niños.
Entonces, de muchas maneras, su propio hogar fue uno científico.
"Fue divertido convertir toda la casa en un laboratorio estudiando el movimiento.
Los niños sentían que están haciendo una contribución real".
Lillian Gilbreth obtuvo un doctorado en psicología de Brown University en 1915, pero le fue difícil publicar su trabajo.
A pesar de que ella fue coautora de muchos de los primeros libros de Frank, rara vez obtuvo el crédito.
A veces su nombre sí aparece, pero aparece como L.M.
Gilbreth.
Así que nadie piensa que es una mujer la que escribe estos artículos.
En 1921 Gilbreth recibió el reconocimiento público al ser elegida la primera mujer miembro honorario de la sociedad de ingenieros industriales.
"Esto fue una sorpresa completa y una tremenda emoción".
Sin embargo, después de la muerte de Frank en 1924, la mayoría de los clientes corporativos cancelaron sus contratos, no quisieron tomar a Lillian Gilbreth en serio.
Entonces, junto al dolor de perder al esposo ahora tiene que reinventarse.
"Me voy a centrar en cosas que la gente cree que puedo hacer legítimamente como mujer, trabajo de mujeres" y, literalmente, esta mujer, sola y durante los próximos 50 años se reinventa como profesional.
Gilbreth inventó la cocina en forma de L, el bote de basura con pedal, estantes para refrigeradores y muchos otros diseños que repercutieron en la eficiencia del hogar.
Básicamente está infundiendo valor a ese papel doméstico de ama de casa.
"Nos guste o no, ha llegado la edad de la máquina y es una clara ventaja para la mujer que quiere ahorrar tiempo para otras cosas fuera de su casa".
Un estudio reciente indica que de todas las personas reconocidas como inventoras, solo el 12% son mujeres.
Convertirme en la inventora más prolífica de IBM me ha brindado muchas oportunidades que de otro modo no habría tenido.
Convertirme en un modelo para la próxima generación de ingenieros, y específicamente tengo, ya sabes, una debilidad por las mujeres.
Quiero que más mujeres se entusiasmen con CTIM: la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las matemáticas.
De 1935 a 1948, Gilbreth fue la primera profesora de la escuela de ingeniería de la Universidad de Purdue.
Lo hermoso de ese momento de su vida es que todas esas innovaciones que en el pasado aportó al trabajo de Frank ahora se consideran legítimas.
Una real disciplina académica.
En 1965, Gilbreth fue la primera mujer elegida a la academia nacional de ingeniería.
Se retiró en 1968, a los 90 años, sus 11 hijos se habían graduado de la universidad.
Aunque no hay evidencia de que Gilbreth públicamente se haya desdicho de sus vínculos con la eugenesia, el movimiento cayó en desgracia en los EE.UU.
Ya que fue abrazado por Hitler en la segunda guerra mundial.
Ella fue una mujer blanca de clase alta de esa época y su actitud de que hay gentes más capaces que otras, es algo que debemos recordar y aceptar, pero recordarlo junto con el hecho de que ha hecho contribuciones importantes y significativas en la ciencia, la tecnología y la ingeniería.
"El trabajo de investigación, razón de mi existir, iba a ser continuado por otros.
Y eso era lo único que importaba.
El ideal, trabajo y pasión de mi vida iban a continuar".