Los corridos son esencialmente narraciones cantadas sobre eventos reales o amores no correspondidos. Las raíces de este arte vienen del estilo romántico español. El corrido sirve dos propósitos: ser historia oral y conservar los mitos de la sociedad.
Son, pues, las historias musicales de gente común que sigue su propio paso a través de actos heroicos o de emociones o pasiones desencadenadas. Las letras de los corridos son característicamente cortas y al punto. Durante la Revolución Mexicana, muchos corridos fueron compuestos en honor de famosos rebeldes como Emiliano Zapata y Pancho Villa. Al norte de la frontera, se han compuesto corridos para alabar a César Chávez por su lucha en la organización de un sindicato para los trabajadores agrícolas.