Esta masiva industria fronteriza fue creada en 1964 y actualmente domina la estructura industrial de la frontera de los Estados Unidos y México. Fue establecida esencialmente por el Programa de Industrialización de la Frontera para reemplazar al Programa Bracero y proporcionar trabajo a los miles de braceros que regresaron a México.
El advenimiento de la industria maquiladora transformó a las regiones fronterizas en zonas de desarrollo industrial. Esto era particularmente atractivo para las compañías estadounidenses que utilizaban grandes números de trabajadores para manufacturar productos. Bajo las disposiciones del Acuerdo de las Fábricas Gemelas entre los Estados Unidos y México, la materia prima puede ser temporalmente importada a México libre de derechos de aduana bajo la condición de que, una vez ensamblado como producto, éste se exportará.
Dichos productos son ensamblados usando la mano de obra mexicana barata. Las exportaciones que salen de las maquiladoras sólo pagan el valor agregado sobre el producto impuesto por el gobierno mexicano.
Una fábrica "gemela" puede establecerse en cualquier parte de los Estados Unidos, y su contraparte mexicana en cualquier estado del país. La gran mayoría de estas fábricas están situadas en las ciudades fronterizas para tomar ventaja de su proximidad a los mercados estadounidenses y a los que suministran las materias primas. Además, existen incentivos proporcionados por los estados fronterizos para que las compañías instalen sus fábricas allí.
A través de los años, las ciudades y pueblos fronterizos han forjado acuerdos con sus contrapartes estadounidenses sobre asuntos tales como el servicio de bomberos y transporte pública. Por ejemplo, en Nuevo México, los ganaderos han estrechado lazos con los ganaderos del otro lado de la frontera.
A lo largo de la frontera, existen 4,000 maquiladoras que emplean aproximadamente a un millón de trabajadores. La importancia de los productos que manufacturan -- la mitad de los cuales son productos textiles y artículos electrónicos -- es sólo superada por la industria petrolera en la economía mexicana.
El bienestar del Valle del Río Grande en Texas, se dice, depende de la industria maquiladora. De todas las naciones en desarrollo, solo China ha recibido más inversión extranjera que la región fronteriza mexicana.
Desde la creación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y su apertura al intercambio comercial, compañías como BMW, Sony y Matsushita han establecido maquiladoras en ciudades como Reynosa y Matamoros. Esto ha causado que compañías más pequeñas se establezcan en McCallen y Harlingen, donde los terrenos son baratos.