La Guerra entre los Estados Unidos y México

Durante un tiempo, la situación oficial de Texas estaba en tela de duda. El gobierno estadounidense vacilaba entre otorgarle o no un lugar entre los estados de su unión. Por otra parte, México nunca reconoció formalmente la independencia de Texas. El gobierno mexicano simplemente consideraba a dicho territorio en estado de rebeldía al cual eventualmente reconquistaría.

Mientras tanto, el presidente estadounidense James K. Polk tenía la mira puesta en los territorios del oeste como parte de la expansión de la joven nación. En 1845, Polk mandó a un diplomático a México con una oferta: la compra de Nuevo México y California. Polk también le pidió a México que aceptara el Río Grande como la línea divisoria entre los dos países, lo que convertiría a Texas en territorio de los Estados Unidos. Como pago, los Estados Unidos renunciaría a las demandas legales que tenía contra México y aparte le pagaría más de 3 millones de dólares.

El pueblo de México estaba todavía disgustado por la independencia de Texas, y ese sentimiento público forzó al gobierno mexicano a rehusar negociar con los Estados Unidos. Además, el gobierno mexicano todavía consideraba a Texas como parte de su territorio. Dicha respuesta enojó a Polk, quien en enero de 1846 mandó tropas bajo el mando del General Zachary Taylor a la zona del Río Grande, donde se enfrentaron a tropas mexicanos en pequeñas batallas, una de ellas al norte de Matamoros. A pesar de que esta batalla tomó lugar en territorio en disputa, Polk lo tomó como una agresión al país estadounidense y le pidió a su congreso que declarara la guerra, lo cual éste hizo.

Durante este periodo, el ejercito de Taylor ganaba sus batallas con regularidad en la zona del Río Grande. Taylor pronto avanzó hacia el norte de México mientras que en el oeste, otras tropas estadounidenses estaban ya infiltrando la parte norte del territorio californiano. Esto resultó en una rebelión contra el dominio mexicano en California. A mitades de 1846, California era ya conocida como la república de la bandera del oso, la cual tuvo un cortísimo tiempo de vida -- 19 días. Las tropas estadounidenses ocuparon el área de Los Angeles y declararon su autoridad sobre todo el territorio californiano. El control sobre California era el meollo de la filosofía expansiva de Polk y de su doctrina llamada Destino Manifiesto, la creencia que la providencia le había dado a los estadounidenses la autoridad moral para conquistar territorios aledaños.

A pesar de que la victoria en California y Nuevo México se logró con cierta facilidad, hubo algunas batallas notables, incluyéndose la Batalla de San Pascual, la única en la cual los estadounidenses fueron derrotados por los Californios (gente de descendencia española, indígena y mexicana, que dominaba en California antes de la llegada de los estadounidenses).

El 6 de diciembre de 1846, tropas mexicanas al mando del Mayor Andrés Pico se enfrentaron a las fuerzas estadounidenses -- comandadas por el General de Brigada Stephen W. Kearney -- en San Pascual, en lo que hoy es la parte norte del Condado de San Diego en el sur de California. Los Californios le infligieron un duro castigo a los estadounidenses, quienes, habiendo perdido la batalla, se retiraron a San Diego. Tiempo después, los estadounidenses derrotarían a las fuerzas de Pico en varias batallas que se llevaron acabo a lo largo del estado. Pico eventualmente se dio por vencido en enero de 1847, firmando la llamada Capitulación de Cahuenga que dio por terminadas las hostilidades en California.

En Nuevo México, el Gobernador Bent y simpatizantes de la causa estadounidense fueron asesinados el 19 de enero de 1847 por un grupo de descendientes españoles, indígenas y mexicanos. Fue el principio de la llamada Revuelta de Taos. Los rebeldes se oponían a la toma de su territorio por las fuerzas estadounidenses. El Coronel Sterling Price y sus tropas tomaron represalia, derrotando a los rebeldes en Santa Cruz y después en Taos, donde la batalla final tomó lugar en la iglesia del lugar.

Sintiéndose seguro después de tomar control de California y Nuevo México, Polk mandó emisarios de paz a México, pero los mensajes fueran rechazados. Sin embargo, Polk continúo sus esfuerzos, pidiéndole a su congreso 2 millones de dólares para comprar las anheladas tierras de Nuevo México y además compensar a México por el despojo de su territorio californiano. El senado estuvo de acuerdo con la petición, pero la Cámara de Representantes se negó a darle lo que quería debido a la Cláusula Wilmot añadida a la petición. Dicha cláusula, escrita por Polk, pretendía que el congreso ordenara que en ninguno de los territorios adquiridos a través de la guerra hubiera esclavitud.

No fue hasta que las tropas invadieron a la Ciudad de México, tomando control, que Polk realizó sus deseos de paz. Poco después del Año Nuevo, en 1848, el Tratado de Guadalupe Hidalgo fue firmado, terminando así la guerra.

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