El Acta de Reclamos de Tierra de California de 1851 y su consiguiente fracaso fue una de las razones por las que muchos mexicoamericanos perdieron sus tierras. Como resultado, muchos de los que se rebelaron contra esta situación -- tomando las armas -- fueron llamados "bandidos" por unos y "combatientes por la libertad" por otros.
Sigue siendo un misterio si Joaquín Murrieta verdaderamente existió o no. Su nombre describía a un famoso bandido durante el periodo de la fiebre del oro en California en 1850. Para los hispanoparlantes, Murrieta se convirtió en un héroe que se opuso a la Ley de Impuestos a Mineros Extranjeros.
En julio de 1853, miembros de los Rangers, la policía montada de California, mataron a dos mexicanos. Uno fue identificado de modo impreciso como Joaquín Murrieta. La leyenda de Murrieta creció de gran manera después de que el autor John Rollin Ridge publicó en 1854 el libro Joaquín Murrieta, el Célebre Bandido de California. En dicho libro, Rollin describe a Murrieta como un minero pacífico quien se convirtió en un forajido después de que unos estadounidenses le robaron sus tierras y atacaron a su familia. Años después, el poeta chileno Pablo Neruda escribiría un poema sobre Murrieta.
Tiburcio Vásquez fue otro de los mexicoamericanos que tomó la ley en sus manos cuando el gobierno estadounidenses no protegió a su familia de la agresión de los advenedizos estadounidenses.
El pueblo de Kingston, Arizona, era el equivalente del moderno paradero de camiones de carga. Tenía la única tienda en cientos de millas a la redonda y era uno de los destinos de la línea de diligencias que corría desde San Francisco hasta Memphis, Tennessee. Vásquez había fraguado atacar y saquear a Kingston, el cual se sabía era próspero.
En la víspera de Navidad en 1873, Vásquez y un grupo de 15 hombres llegaron a caballo al pueblo y robaron y ataron a los dos primeros pueblerinos que se encontraron en el hotel. Mientras tanto, el cocinero del hotel salió po la puerta de atrás y aviso a la gente del pueblo lo que ocurría. La gente se armó con rifles y atacaron a la pandilla de Vásquez, la cual persiguieron hasta las afueras del pueblo.
Como resultado de ésto y otros supuestos crímenes por parte de Vásquez y su grupo de forajidos, el estado de California organizó un pelotón de ciudadanos que eventualmente capturó a Vásquez en el sur de California. En marzo de 1874, Vásquez fue colgado por sus crímenes.