Juego de simulación: Resolver conflictos

Todos aprendemos a controlar la ira, defendernos y resolver conflictos a través de la práctica. El juego imaginario es una forma divertida y segura de ayudar a los niños a prepararse para los momentos difíciles, como qué hacer cuando surgen los conflictos en la guardería, en la escuela o con los hermanos.
Déjele saber a su hijo o a su hija que a veces hacemos cosas que molestan a otros o los enfadan — y a veces nos molestamos y nos enfadamos también. Cuando eso sucede, podemos empezar a resolver el problema usando nuestras palabras para decir que lo sentimos o explicar por qué estamos molestos. ¡Practiquemos!
Materiales
Instrucciones
Presente a un peluche o una muñeca que está teniendo un problema con un amigo. Por ejemplo:
Oso está triste porque otro oso le quitó el crayón rojo cuando estaba coloreando una bonita flor.
o
“¡Uy no!" dijo Oso. "Estaba jugando al terremoto cuando tumbé la torre de bloque del otro oso”.
Hablen sobre cómo Oso podría sentirse en cada una de estas situaciones. Pídale a su hijo o hija que le ayude a resolver el problema. ¿Qué debería hacer Oso? ¿Qué debería hacer el otro oso? Interactúen con el peluche o la muñeca para simular la situación. Pídele a su hijo o hija que piense en maneras en que puede usar sus palabras para encontrar una solución.
Después del juego de roles, conversen acerca de lo que sucedió. ¿Cómo se sentía Oso al final? Hablen de alguna ocasión en que su hijo o hija usaron buenas habilidades para resolver problemas o qué podrían decir o hacer de manera diferente la próxima vez.


