Cómo apoyar niños independientes con estrategias prácticas de autogestión

Durante los años de educación preescolar, los niños aprenden y desarrollan habilidades sociales y emocionales (incluida la autogestión). En “Carl the Collector”, Carl y sus amigos comprenden y manejan sus propios comportamientos y emociones. ¡Aquí le contamos cómo ayudar a su niño a ser más independiente, como Carl!
¿Cómo puede ayudar?
Todos los niños pueden desarrollar y practicar habilidades de autogestión en casa, en la escuela o en un programa de aprendizaje temprano. Algunos niños neurodivergentes, incluidos aquellos con autismo y TDAH, pueden necesitar apoyo adicional a la hora de gestionar sus emociones. Puede ayudar a su niño a desarrollar habilidades de autogestión brindándole apoyo adicional mientras aprende y practica cómo nombrar y manejar sus emociones. ¡Aquí le presentamos algunos consejos simples para comenzar!
Seguir una rutina
Los cambios repentinos a lo largo del día pueden molestar a algunos niños. Ayude a su niño a sentirse más preparado para el día siguiendo una rutina. Intente que su niño dibuje un horario para el día y responda la pregunta "¿Qué sucede después?" entre las actividades. Para ayudar a realizar la transición entre una actividad y otra, puede usar un cronómetro o una cuenta regresiva, una canción divertida de transición o incluso un reloj, como el de Carl. ¡Estas estrategias pueden ayudar a reducir la ansiedad y el estrés de su niño y el suyo!
Nombrar sus necesidades
Los niños pueden aprender a nombrar sus sentimientos y a pedir ayuda. Puede ayudar a su niño presentándole emociones simples y hablándole en voz alta sobre ellas, como felicidad, tristeza, enojo, confusión, ansiedad o miedo. Cuando Carl se siente molesto, su madre le recuerda que respire o se tome un descanso. Estas estrategias ayudan a su niño a darse cuenta de cómo se siente.
Puede darle a su niño un ejemplo de autogestión al responder a sus necesidades emocionales. Por ejemplo, podría decirle: “Me siento un poco abrumado/a, así que voy a tomarme un descanso mental”. Anime a su niño a pedir ayuda practicando frases sencillas como: “Me siento frustrado y no sé qué hacer”.
Compartir historias sociales y juegos de pretender
Para los niños con autismo, saber qué esperar en situaciones o lugares nuevos puede ser muy útil. En el episodio “The Fall” (“La caída”), Carl no está seguro de qué hacer cuando su amigo se lastima. La madre de Carl lo ayuda a entender qué hacer en esta nueva situación practicando qué decirle a su amigo. Ayudar a Carl a crear un guión a seguir lo ayuda a mantener sus pensamientos organizados. Usted puede hacer lo mismo con su niño. Las historias sociales (historias simples que explican lo que podría suceder o cómo actuar en diferentes situaciones) pueden ser una gran herramienta. Si van a un lugar nuevo, muéstrele imágenes del lugar con anticipación para ayudarlo a prepararse. Incluso pueden simular situaciones como ir al dentista, comenzar una nueva escuela o simplemente lidiar con algo nuevo o inesperado, como lo hace Carl.
Tomarse descansos sensoriales
Algunos niños son sensibles a los ruidos fuertes, las luces brillantes, los olores fuertes, ciertos sabores o a cómo se sienten las cosas. Por ejemplo, un niño puede sentirse abrumado por los sonidos fuertes y necesitar auriculares para ayudarlo a ignorarlos. Otro niño puede sentirse atraído por los ruidos fuertes o tener problemas para notar sonidos más suaves, como cuando alguien dice su nombre. Los descansos sensoriales durante el día pueden ayudar a los niños a regularse y mantenerse concentrados durante todo el día.
Los descansos sensoriales son períodos de tiempo que permiten a los niños calmarse o estimular sus sentidos. Es útil saber qué actividades y entornos ayudan a su niño y planificarlos, especialmente si se encuentran en la comunidad. Por ejemplo, si su familia va a asistir a una actividad con música, llame con anticipación para averiguar o busque un lugar tranquilo para un descanso sensorial antes de que su niño se sienta abrumado.
Practicar la paciencia
A través de sus aventuras, Carl y sus amigos aprenden que seguir reglas y practicar la paciencia son habilidades importantes de autogestión. Intente usar un cronómetro visual, como el de su teléfono, para ayudar a su niño a practicar la paciencia. Diga: “Vamos a comer una merienda, pero primero tenemos que esperar cinco minutos. Usemos el cronómetro para ayudarnos a esperar”. Para los niños más pequeños, comience con uno o dos minutos. Luego, invítelos a una actividad, como leer un libro, para desviar su atención del cronómetro. Con el tiempo, puede aumentar lentamente la cantidad de tiempo a medida que desarrollen la paciencia. ¡No olvide felicitar a su niño por trabajar en sus habilidades de gestión del tiempo!
Respirar profundamente
Una forma en la que Carl ayuda a controlar sus emociones y reducir el estrés es respirar profundamente desde el vientre. Muéstrele a su niño cómo hacerlo respirando profundamente por la nariz y observando cómo el aire llena su barriga. Luego, contenga la respiración durante un par de segundos y exhale lentamente por la boca. Sople a través de un sorbete para mostrarle cómo respirar profundamente, o coloque un juguete sobre la barriga de su niño para que pueda verlo subir y bajar. Practique la respiración profunda durante todo el día cuando su niño esté tranquilo, de modo que le resulte más fácil recurrir a ella cuando ocurra algo estresante.
Celebrar los triunfos
Elogie u ofrezca otras recompensas para alentar a su niño a trabajar en el manejo de sus emociones y acciones. Puede ofrecerle un cumplido, dejarle elegir una actividad divertida o utilizar una tabla de progreso para hacer un seguimiento de sus esfuerzos. Estos sencillos pasos pueden ayudar a su niño a mantenerse motivado para seguir probando nuevas habilidades.
Con tiempo y estímulo, puede ayudar a su niño a manejar sus comportamientos y emociones en el momento. Estas habilidades de autogestión lo ayudarán a crecer y prosperar, especialmente cuando se enfrente a nuevos desafíos.
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