Por qué y cómo hablar con su hijo sobre el racismo

Algunos padres se preocupan por darles a conocer a sus hijos temas como el racismo y la discriminación demasiado pronto. Sin embargo, la ciencia es clara respecto a que cuanto antes los padres comiencen la conversación con sus hijos mejor.
Su hijo aprenderá y escuchará acerca de raza y racismo, independientemente de que usted lo exponga o no a estos temas. Los bebés tienen la capacidad de reconocer las diferencias raciales desde los 3 meses. Las investigaciones también han demostrado que los niños en edad preescolar y primaria pueden mostrar sesgos a favor o en contra de diferentes grupos raciales. [En Inglés] Así que a pesar del dicho que "los niños no ven el color", en realidad sí ven el color de la piel, al igual que ven otras características físicas como la altura, el peso y el color del cabello.
¿Por qué es importante hablar con mi hijo acerca de raza y racismo?
Los niños aprenden a asignar valor al color de la piel y a los atributos físicos por medio de la internalización de los mensajes recibidos por su familia, de la programación de los medios y / o del entorno más amplio en su comunidad. Cuando los padres guardan silencio, los niños pueden recibir el mensaje de que la raza y el racismo no son importantes. Los niños necesitan reconocer que hay una larga e hiriente historia de personas que han recibido un trato diferente debido a su color de piel, lo que es en especial cierto para la gente de raza negra. Los niños también deben reconocer que el racismo no es cosa del pasado, sino un peligro real y presente para las personas de color.
¿Por qué es tan difícil tener conversaciones sobre el racismo?
Algunos padres tienen reservas de hablar de raza y racismo porque sienten que ellos mismos pueden no entender del todo el tema. Para que los padres hablen con sus hijos, primero necesitan educarse sobre lo que es el racismo: es usar la raza para crear y apoyar creencias y sistemas que discriminan a algunas personas y dan privilegios a otras personas. El racismo viene en varias formas entre las que figuran las siguientes:
- Racismo institucionalizado: Existencia de políticas y prácticas desleales en diversos sistemas (como vivienda, el sector bancario, educación, justicia penal, salud) que habitualmente ofrecen un acceso desigual a bienes, servicios y oportunidades para personas de color y ventajas para los blancos.
- Racismo interpersonal: Comportamientos intencionales o no intencionales que resultan en el maltrato de personas de color debido a prejuicios raciales.
- Racismo cultural: Representaciones y mensajes de que los comportamientos y valores asociados con la raza blanca son "mejores" o "normales" en comparación con los asociados con otros grupos raciales.
¿Cuál es la mejor manera de hablar de raza y racismo?
No hay una manera perfecta de hablar con su hijo acerca de la raza y el racismo. Debido a que estos temas son temas complejos que a los niños más pequeños pueden resultarles difíciles de entender, los padres deben hablar en términos sencillos y usar un lenguaje apropiado a la edad. A medida que los niños pequeños aprenden sobre el bien y el mal, también aprenden acerca de la justicia y desarrollan la capacidad de reconocer cuando la injusticia es hiriente.
Si los padres quieren abordar algo que ha sucedido en las noticias, deben ser honestos acerca de lo que sucedió sin abrumar a su hijo con demasiada información. "George Floyd era un hombre negro que fue asesinado por alguien que se suponía que lo protegería. Es injusto que a veces las personas que se supone que nos mantienen a salvo, no hacen un trabajo justo de mantener a todos a salvo. Por eso no todas las personas pueden sentirse seguras de llamar a la policía en busca de ayuda".
También es importante reconocer el privilegio blanco, es decir, las ventajas de las que disfrutan los blancos, aunque no las adquieran por sus propias acciones y que con frecuencia sean adquiridas a expensas de las personas de color. Los padres deben compartir que el privilegio blanco no significa que las familias blancas no experimenten dificultades en la vida. Más bien, el privilegio blanco significa que las personas blancas no tienen problemas para ser tratadas injustamente debido a su raza o color de piel. Un ejemplo de una oportunidad para señalar el privilegio blanco podría ser añadir a una noticia sobre la violencia policial contra los negros americanos, maneras en que los blancos han recibido un trato más justo por parte de las agencias de seguridad.
Las conversaciones sobre el racismo serán diferentes en cada familia.
Y estas conversaciones están influenciadas por la composición racial/étnica de una familia, la clase socioeconómica o el vecindario.
Para las familias blancas, es posible que las conversaciones sobre la raza y el racismo no se den de modo natural. Estas discusiones pueden ser incómodas porque requieren que las personas blancas reconozcan que son beneficiadas por un sistema que al mismo tiempo perjudica a las personas de color. Sin embargo, los padres blancos deben mostrar a sus hijos que es importante hablar sobre la raza, el racismo y del privilegio blanco iniciando la conversación y reconociendo la injusticia racial. "En el pasado, ciertas oportunidades solo fueron creadas para los blancos (como nosotros) y esto era injusto para las personas que no eran blancas. Esto se llama racismo. Todavía hay muchas cosas injustas que le suceden a las personas debido a su color de piel".
En lugar de centrarse únicamente en qué decirles a sus hijos sobre el racismo, los padres blancos también deben pensar más críticamente y cuidadosamente en cómo lo que hacen a diario puede reproducir justamente las ideas y creencias racistas que tratan de desafiar. Tienen importancia los comportamientos cotidianos entre los que figuran las reacciones a los titulares de noticias, las respuestas a comentarios demasiado racistas hechos por los miembros de la familia, al igual que importa donde se pasa el tiempo de ocio (en espacios racialmente diversos o predominantemente de raza blanca).
Los niños de color pueden aprender sobre la raza y el racismo enfrentándose al racismo en su vida cotidiana. Esto suele generar que las conversaciones sobre la raza sean dolorosas para las familias de color porque implican explicarles a los niños que pueden ser más propensos a ser heridos o tratados injustamente por ciertas personas debido a su color de piel. Las familias de color deben ofrecerles a sus hijos maneras de actuar para mantenerse seguros cuando interactúan con una figura de autoridad, cómo hacer frente cuando sienten que están siendo tratados injustamente y promover la identidad racial positiva.
Para cualquier padre, está bien no tener todas las respuestas a las preguntas de su hijo. Si no sabe cómo responder a algo, sea honesto y dígalo. Dígale a su hijo que tratará de averiguar la respuesta y luego le compartirá sus hallazgos.
En última instancia, es importante que los padres hablen constantemente de la raza y el racismo a medida que los niños maduran y van desarrollando la capacidad cognitiva para procesar mejor las injusticias raciales y ayudar a desmantelarlas, porque la construcción de una sociedad antirracista depende de ello.
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