Saludos respetuosos: Aprendiendo a saludar con “Alma's Way”

Cuando mis niños visitan a su abuela, ellos le dicen “hola” a su manera. Uno de ellos corre hacia ella y la cubre de abrazos y besos y pasa el tiempo sentado en su regazo, abrazándola y conversando sin parar. Mi hijo mayor le entrega una tarjeta hecha a mano y se sienta en una esquina para hacerle dibujos y escribirle notas. A mi mamá le encantan de igual forma ambos tipos de saludos. Yo les digo a mis niños que ambas formas de saludar son maravillosas, mientras que les parezca bien a las otras personas y respeten sus preferencias personales.
Ayude a su niño a entender que a las personas les gusta que las saluden de distintas formas
En el episodio de “Alma’s Way,” “Hugs and Misses,” ( “Abrazos y nostalgia”), Alma está entusiasmada de darle abrazos a todos los que entran por la puerta en el evento comunitario. Alma está acostumbrada a abrazar a sus familiares cuando los saluda. Pero en el evento, ella se da cuenta que existen otras formas de saludar a las personas. Por ejemplo, Alma abraza a su amiga Rafia, pero Rafia no la abraza. En cambio, Rafia dice que prefiere "el mejor choca esos cinco del mundo". Alma se siente un poco confundida al comienzo. Pero Alma escucha lo que dice Rafia y la saluda chocando los cinco. A medida que Alma saluda a más personas en el evento, ella comienza a darse cuenta que preguntar a las personas cómo les gusta que las saluden – y escuchar lo que tienen que decir – es una forma maravillosa de aprender más sobre ellos y saludar de una forma amigable.
Así como Alma, a los niños pequeños quizás les cuesta entender cómo saludar a las personas. Ellos quizás necesitan que uno de sus padres o la persona a cargo de su cuidado les explique la importancia de preguntarle a las personas antes de abrazarlas, así se trate de un familiar, un amigo o un compañero de clases.
La trabajadora social Heather Dailey dice que los niños le deben preguntar a sus amigos cómo quieren que los saluden, al igual que lo hace Alma. Nosotros podemos ayudar a nuestros niños a aprender que a algunos amigos simplemente no les gusta abrazar y eso está bien. Dígale algo como: “esto no significa que no son tus amigos, pero tenemos que escuchar cuando ellos nos dicen que no quieren que los abracemos o que los toquen”.
Su niño también puede decidir cómo quiere que lo saluden
Hablar con su niño sobre cómo saludar a los demás es una oportunidad para apoyarlos en su aprendizaje sobre lo que ellos quieren y no quieren cuando se trata de su cuerpo. Conversar sobre las formas de saludar a otros es una manera de explorar sus preferencias y de entender que otras personas pueden tener preferencias diferentes. También es una forma de ayudarles a tomar decisiones y a expresarse por sí mismos.
Según el Harvard Graduate School of Education [en Inglés], los niños pueden comenzar a entender que pueden tomar decisiones a una temprana edad. Los saludos pueden ser físicos con abrazos, besos o con chocar las cinco, y es útil ayudar a los niños en el proceso de determinar cuáles son sus preferencias en cuanto al espacio personal de su cuerpo y el tipo de contacto físico con el que están de acuerdo. La trabajadora social Heather Dailey concuerda. “Nosotros podemos comenzar a enseñar a los niños sobre qué es el consentimiento y la autonomía de su cuerpo a partir de los 2 a 3 años de edad, pero nunca es tarde para comenzar a enseñarles”, dijo Dailey, quien se desempeña profesionalmente en Nueva York y es madre de un niño de 12 años de edad. Dailey explica que se le puede brindar apoyo a su niño a cualquier edad para que aprenda a establecer sus límites y también respetar los límites de los demás.
Algunas veces es un reto para que los niños hablen con seguridad cuando alguien los está saludando, especialmente cuando alguien les dice “hola” o los saluda de una manera que los incomoda. Dailey compartió el ejemplo de qué ocurre cuando la gente inmediatamente toca el cabello rizado de su hijo en vez de saludarlo, o de preguntarle si pueden tocar sus rizos. Su hijo, que ya tiene 12 años, ahora puede decir: “no, no toques mi cabello”. Yo me identifico con esto como una madre afroamericana con un hijo de cabello rizado. A nosotros nos ha pasado que se acercan personas, incluso extraños, que ni siquiera saludan a mi hijo, pero pretenden tocar su cabello. Yo he tenido que intervenir cuando mi niño de 7 años tenía menos edad. Ahora que es mayor, él se siente más seguro y les dice “no me toque el cabello”.
Poner límites puede ser un poco más complicado cuando se trata de los miembros de la familia más cercanos, como un abuelo, que quieren dar un abrazo o un beso. Pero los padres deben brindarles apoyo a sus niños, si ellos no se sienten cómodos, dice Dailey. Usted puede ayudar a sus niños a superar una situación complicada hablando con los familiares en privado y explicarles que a su niño no le gusta que lo abracen o le den besos y prefiere que le expresen afecto de otras formas. Usted también puede ayudar a su niño para que practique cómo compartir sus preferencias al decir ciertas cosas cuando interactúa con ellos diariamente.
Ayude a su niño para que diga lo que le funciona
Utilice un lenguaje que usted quiere que su niño use. Comience hablándole a su niño de la misma forma que usted quiere que le hable a otros. Intente preguntarle: “¿Te puedo abrazar? O “¿Te gustaría chocar los cinco?”. Entre más use estas frases con su niño, más cómodos se sentirán ellos al hacerle las mismas preguntas a otros.
Pregunte a sus niños si está bien tocarlos antes que usted los toque. Cuando vaya a hacer pequeñas tareas, tales como cortarles sus uñas, o aplicarles loción, etc, usted cuenta con la oportunidad de ofrecerle a su niño la oportunidad de que piensen que es lo que quieren en el momento. Si le dice que no quiere que le haga cosquillas, escúchelo.
Empodere la comunicación de su niño
Ayude a su niño a expresar lo que siente cuando se sienta incómodo. Practiquen ensayando situaciones antes de una visita y lo qué diría si no quieren dar o recibir un abrazo. Compartan y piensen en ideas de cómo su niño puede decir “hola” y mostrar su cariño. Quizás su niño preferiría darle una nota a su abuelo, o chocar los puños en vez de un abrazo o un beso. Ayude a su niño a descubrir lo que le funciona.
Brinde apoyo a su niño hablando con sus familiares antes de visitarlos. Usted puede decirles con cariño pero de forma firme, que su niño no abrazará o besará a nadie durante la visita, y luego comparta las otras formas con las que su niño se siente cómodo al compartir y recibir saludos.
Al final, Alma hace una guía a la que puede consultar cuando ella va a saludar a otras personas. En la guía, Alma dibuja las diferentes formas que ella saluda, como chocar los puños primero, abrazar, chocar los cinco y más. Así que, a medida que las personas entran al centro comunitario, ella les pide que indiquen cómo quieren que les saluden y ella los saluda así. Ella entiende que cada persona en su comunidad puede tener una forma distinta de saludar. El episodio “Hugs and Misses” de “Alma’s Way” es un reflejo de las experiencias de mis propios hijos, y muestra la belleza en las distintas formas de saludarse. Como padres, podemos seguir el ejemplo de Alma y crear una guía similar con nuestros niños e incluso usarla cuando salgamos a diferentes lugares para ayudar a nuestros niños a sentirse cómodos en cómo quieren saludar a la gente.
Autor: 
Have you ever wished that you could pause life long enough to figure out the answers to your problems? Well, 6-year-old Alma Rivera does that every day in Alma’s Way! Alma is a proud, confident Puerto Rican girl living a fast-paced life in the Bronx alongside her family, friends, and neighbors.

