Cómo conectarse con los seres queridos que viven lejos

“¡Ella es mi abuela!” A mi hija le gusta decir eso con orgullo cada vez que visitamos, llamamos o cuando simplemente mencionamos a una de sus abuelas. A los tres años de edad, ella ha ido formando sus lazos con la familia y siente un compromiso fuerte con cada uno de sus parientes. Por suerte, ella está dispuesta a “compartir” su abuela con su hermano y primos.
En el caso de mis hijos, sus abuelos siempre han vivido lejos. Un estudio de AARP acerca de los abuelos [en Inglés] reveló unos años atrás que el 52% de los abuelos viven a unas 200 millas o más de un nieto, y casi la mitad de todos los abuelos sienten que la distancia es un reto.
En todo caso, los seres queridos que viven lejos no se limitan solo a los abuelos. Algunos niños tienen una relación de larga distancia con uno de sus padres, hermano/a, tía, tío, primo/a o un amigo cercano de la familia. Es bonito vivir cerca y estar juntos, pero no siempre es posible y, por eso mismo, tenemos que encontrar maneras de darle prioridad a estas significativas relaciones.
En un episodio de “Alma’s Way”, Alma está emocionada porque va a visitar su Granny Isa y ella ha hecho una larga lista de actividades para hacer juntas, incluso un vals especial. Desafortunadamente, el mal tiempo y un vuelo cancelado provocan que Granny no pueda hacer la visita. Después de procesar su desilusión, Alma decide detenerse a pensar en cómo puede aprovechar lo mejor de la situación con el tiempo y los recursos que tiene. Usando su ingenio, Alma y su papá crean una tableta móvil sobre ruedas, lo que permite a Granny acompañar a Alma en sus actividades del día a través de una videollamada.
Con creatividad y compromiso surgen muchas maneras de ayudar a los niños a conectarse con los seres queridos que están lejos. A continuación hay 10 ideas para intentar, pero ¡asegúrense de considerar lo que funcione mejor para ustedes!
- Formar un club de libros para la hora de dormir. Invite a sus seres queridos a leer libros ilustrados o contarles cuentos a sus niños a través de una videollamada. Mis niños pequeños hacen esto con frecuencia con sus abuelos, resaltando diferentes cosas en las imágenes mientras siguen el cuento. A medida que los niños crecen y leen libros más largos, en vez de leer en voz alta, seleccionen un capítulo del libro para leer por su cuenta y luego comentar juntos lo que pensaron de lo leído.
- Conectarse a través de la comida. Aunque no puedan compartir una comida en persona, igual pueden formar lazos a través de la comida. Puede ser la preparación de una receta familiar simultáneamente o simplemente comer la misma merienda al mismo tiempo para sentir una experiencia compartida. A mis niños les gusta hacer esto con su abuela en una videollamada durante el desayuno, pretendiendo compartir bocados del mismo cereal a pesar de las millas que los separan.
- Intercambiar arte. Hacer algo especial, como una tarjeta de saludo, un cuadro o incluso un retrato de todos juntos es una sorpresa genial para enviar por correo. Especialmente para los niños que aún no leen ni escriben, esta es una buena manera de expresarse.
- Llevarlos consigo. Al enviar videos o fotos a lo largo del día y compartir las cosas pequeñas, los seres queridos pueden formarse una mejor idea de cómo es su vida cotidiana. Alma hizo esto durante una videollamada con Granny para poder mostrarle sus cosas favoritas en el Bronx. Hágales saber a sus hijos que va a enviar una foto a un familiar para que se sientan parte del proceso.
- Jugar juntos. Dependiendo de la edad de sus niños, hay muchas opciones para jugar juegos, incluso de lejos. Desde una edad temprana, esto puede incluir jugar a esconder el rostro, cantar canciones y hacer fiestas de baile. Para los niños mayores, busquen juegos en línea o juegos de cartas que todos puedan jugar al mismo tiempo. No descarten las muchas maneras en que sus niños y sus seres queridos pueden encontrar formas de jugar juntos, aun cuando no estén en la misma habitación.
- Hagan un horario. Planifiquen con anticipación videollamadas o llamadas telefónicas para mantener una conversación permanente. Mis propios abuelos vivían lejos mientras crecía durante un periodo en que las llamadas de larga distancia eran muy caras (y aún no existían los mensajes de texto). Como no queríamos perder sus llamadas, fijamos la fecha de la próxima vez íbamos a hablar, para que todos estuvieran pendientes de sus llamadas.
- Busquen intereses en común. Tal vez los miembros de su familia apoyan el mismo equipo de deportes profesional, disfrutan del mismo tipo de música, o los puede invitar a conocer el programa o película favorita de sus niños. Estos puntos de conexión les dan a sus niños algo de qué hablar y los unen cuando participan en ellos.
- Colaborar en un proyecto. Aprovechando un interés o habilidad en común, exploren maneras de juntarse, igual como Alma y Granny lo hicieron para aprender a bailar un vals. Para los niños mayores, tal vez pueda ser aprender a cantar un dúo o juntos escribir un cuento.
- Decirse cómo se sienten. Díganse cosas como “Te quiero” o “Te echo de menos”. Escuchar estas cosas (¡repetidamente!) ayuda a hacer más sólida la relación entre ustedes.
- Planificar una visita. Empiecen a conversar sobre las cosas que les encantaría hacer la próxima vez que estén juntos. Disfruten juntos de la alegría que se siente al planear una visita. ¿Prefieren jugar en el parque? ¿Visitar una heladería favorita¿ ¿Ir al zoológico? Anoten o dibujen una lista que puede ir creciendo a medida que conversan acerca de las cosas que harán juntos.
La desilusión de planes que no resultan puede ser algo significativo para los niños y los adultos. Por eso mismo, es importante conversar sobre los sentimientos cuando eso ocurre, o ayudar a los niños a identificar y expresar sus sentimientos. Al trabajar unidos, todos pueden compartir ideas para estar juntos cuando la distancia, circunstancias de viajes, o un cambio de planes nos separan.
Autor: 
Have you ever wished that you could pause life long enough to figure out the answers to your problems? Well, 6-year-old Alma Rivera does that every day in Alma’s Way! Alma is a proud, confident Puerto Rican girl living a fast-paced life in the Bronx alongside her family, friends, and neighbors.

