
Episode 2
Episode 2 | 55m 54sVideo has Closed Captions
Enrique dies in police custody. As the regime claims suicide, Lola searches for the truth.
After her boyfriend, activist Enrique, dies in police custody, a grieving Lola questions the official story. Meanwhile, her fellow lawyers continue their fight for justice.
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Episode 2
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Learn Moreabout PBS online sponsorship[ Gritos ] [ Jadeos ] -¿Cómo te llamas?
-Lola.
¿Y tú?
-Manuela.
-Hola, Paca.
-Yo soy Enrique.
Y este de aquí es Javier.
-Quedas contratada.
-¿De verdad?
-¿Sabes dónde queda Palomera?
-Yo me dejé todos mis ahorros, pero cumplí mi sueño, que es hacer pisos para los más necesitados.
-¿Te imaginas pisos de verdad aquí, con sus calles asfaltadas, una escuela, un centro de salud?
-Bienvenidas al Tribunal de Orden Público.
Y aquí es donde se hacen todos los juicios.
-¿Qué va?
Aquí solo traen los delitos contra el régimen.
-No está bien que una mujer vuelva de noche sola a casa.
-Ah, pues si es por eso, tú tranquila, porque no me voy a casa.
-¿Es en serio que le dijiste eso a María Luisa?
-Igual es un buen momento para dejar hueco a las que venimos detrás.
-Por las que venimos detrás.
-Eso, por nosotras.
-Bueno, ¿qué?
¿Qué dices?
-Que sí.
-¿Sí?
[ Risas ] [ Jadeos ] -¡Eh!
¡Suéltalo!
¡Suéltalo!
¡Suéltalo!
-¿Dónde está el piso?
[ Bofetada, quejido ] [ Porrazos, quejidos ] -Para estar encerrado aquí, prefiero estar encerrado con ellos, Paca.
-No digas tonterías, que te has librado por poco.
-¡Enrique!
-Lola, ¿estás bien?
-Yo estoy bien.
¿Dónde vais?
-¡Lola!
-¡Eh!
¡Eh!
¿Dónde os lo lleváis?
-Tranquila, mamá, enseguida vuelvo.
-¿Estás bien?
-No os preocupéis por mí, pero cuidad de Lola.
-Hijo.
[ Porrazo ] [ Bebé llorando y sirenas ululando a la distancia ] [ Música instrumental ] -A Enrique Ruano lo han asesinado.
-¡Asesinos!
-¡Asesinos!
-¡Asesinos!
-¡Marxistas!
[ Música instrumental ] -No lo sé.
Lo único que sé es que no podemos responder con violencia.
Eso es lo que buscan, y no se lo vamos a dar.
Tenemos que confiar en que las cosas van a mejorar en poco tiempo.
-Paca, ha ocurrido algo grave en Atocha.
Tu hermano no sé si estaba allí.
-¿Qué?
-Y todavía no se sabe muy bien qué ha pasado.
Hay que mantener la calma.
Son horas más para avisar.
[ Pitido ensordecedor ] -"Sin que los agentes pudieran hacer nada por evitarlo, el joven ha emprendido una inesperada carrera hacia la ventana para lanzarse al vacío con una clara voluntad de acabar con su vida.
Más tarde sería hallado entre las pertenencias del finado una suerte de diario en el que se recogen obsesivas".
¿De qué diario está hablando?
-Nadie sabe de dónde ha salido.
-Pero esto me culpa a mí.
"Un trastorno relacionado, según se desprende de las mencionadas páginas, con problemas de índole personal derivados de alguna contrariedad con un amigo llamado Javier y de problemas con su novia".
-Culpan a los de siempre.
-¿A las malas compañías como yo?
-Mira, Javier, no sabemos ni si existe el diario.
Que son capaces de habérselo inventado.
-¿Lola sabe esto?
-¿Qué haces?
-Tengo que hablar con ella.
-No, Javier, de aquí no te mueves hasta que acabe el estado de excepción.
-Paca, tengo que hablar con ella, ¿eh?
-Mira, Javier, de mártires ya está lleno el cielo.
-¿Y a mí de qué me sirve estar fuera si ella está dentro?
-[ Exhala ] [ Música instrumental ] -Joder.
[ Música instrumental ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ -No nos han dejado velar su cuerpo, ni hemos tenido acceso a su autopsia, ¿y ahora dice que ni siquiera podemos entrar a despedirnos?
-Por favor, se lo suplico.
El que está al otro lado de la puerta es mi hijo.
Déjeme verlo.
-Tengo orden de que no pase nadie.
-Deje que vea a mi hijo.
-Ya, Margarita, por Dios, vamos.
-Deje que vea a mi hijo.
Por favor, se lo suplico.
Déjeme ver a mi hijo.
-Margarita, ya.
Ya.
-[ Llorando ] Por favor, se lo suplico.
Por favor, se lo suplico.
-Habiendo sido probado, y así se declara que sobre las 23:00 horas del día 17 de enero de 1969... -Con permiso.
-Javier, ¿qué haces aquí?
-He venido a apoyar a Lola.
-Para eso tiene su abogado, Joaquín Ruiz Giménez, que es el mejor.
-...un grupo de jóvenes en actitud sospechosa a los que dieron el alto y, ante su resistencia, detuvieron.
Grupo compuesto, entre otros, por la procesada María Dolores González Ruiz, el procesado Abilio Villena y un varón fallecido.
[ Conversaciones indistintas ] -Hipócritas.
-Fallecido, no.
-Silencio.
¡Silencio!
-Es Augusto.
[ Campana ] -Silencio o desalojo la sala.
-¿Sabes lo que me ha dicho el fiscal?
-Este tribunal... -Que si no me daba vergüenza venir aquí con esta barriga.
-¿No le dio vergüenza a él venir aquí con la suya?
-...contra el encartado Abilio Villena Pérez, es procedente a absolverle del delito de asociación ilícita.
Como segundo, considerando y no habiéndose probado debidamente que la procesada María Dolores González Ruiz hubiere realizado el hecho que le imputaba el Ministerio Fiscal en esta causa, única parte acusadora, es procedente en derecho a absolverla del delito de propaganda ilegal del que venía acusada.
[ Aplausos ] -Bien.
-Qué bueno.
[ Aplausos ] -Son ustedes demasiado jóvenes.
Tienen toda la vida por delante.
No la malgasten.
Se levanta la sesión.
[ Música de suspenso ] -Lo siento muchísimo.
-No tienes que sentir nada.
-¡Torturadores!
¡Asesinos!
-Augusto, para ya.
¿Qué coño haces?
-Vamos.
-¿Qué quieres?
¿Que te procesen otra vez?
-Eso.
-¡Enrique Ruano ha sido asesinado!
¡Justicia!
¡Asesinos!
[ Porrazo ] [ Se queja ] [ Tumulto ] -Vámonos.
-Cuidado, cuidado.
-Jorge.
[ Música de suspenso ] -Cuidado, señorita, que no queremos que haya más accidentes.
[ Música instrumental ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Aquí donde las chabolas y las chozas de lata ponían su triste nota de miseria, el ímpetu de las nuevas construcciones alegra y conforta la mirada.
No solamente la inmobiliaria construyó por su cuenta, sino que también se ofreció a la iniciativa privada vendiéndoles los solares que solicitaron.
Así, los poblados dirigidos de prestación personal han contribuido con su variedad a este nuevo aspecto de Vallecas, con cerca de 5,000 viviendas construidas por el gran empresario Celedonio Silva.
-¡Es nuestro!
-¡El año nuevo!
-¡Esto es nuestro!
¡Es nuestro!
-¡Sí!
-¡Nos habéis arrollado!
¡Lárgate!
¡Lárgate!
-¡Que de aquí no se van más máquinas hasta que no acabéis las casas!
-Apartaos, coño, que al final vamos a tener un lío.
-¡Que hemos pagado por ellas!
-Que yo soy un mandado, que al final el que se va a la puta calle soy yo.
[graznidos] [ Insultos indistintos ] [ Gritos ] -Seis meses.
Hace seis meses que nos prometió que las tendrían acabadas y en algunas no están ni los cimientos.
-¿Y habéis hablado con él?
-Sí.
Y lo de siempre, que si la mano de obra, que si los materiales, que si la abuela fuma... Que nos han engañado.
Le cedimos nuestros terrenos, le dimos nuestros ahorros y nos hemos quedado sin nada, Paca.
-Pues tendréis que denunciar, Sole.
-¿Con qué dinero vamos a denunciar?
Ese cabrón ha ido dejando pufos por todo el extrarradio.
-Bueno, tranquila, que va a pagar por ello.
No sé cómo, pero tiene que pagar por ello.
-Y mientras tanto, ¿qué?
-Pues no queda otra que esperar, Sole.
-Claro, para ti es muy fácil decirlo.
Tú, cuando te vas de aquí, tienes un techo.
Paca, anda, ayúdame con estas puntillas, hazme el favor, que nunca me quedan bien.
[ Música instrumental ] -A ver.
-Ahí.
-¿Así?
-Eso es.
Muy bien.
♪♪ Paca, no te flageles, que te conozco.
-Pero es que Sole tiene razón, soy una privilegiada.
-Claro, claro, eres una privilegiada, pero es que gracias a eso tienes una carrera.
Y ahora les puedes ayudar, ¿eh?
¿O no?
♪♪ Venga, pues ahora a ejercer.
Y yo también, que tengo misa a las 5:00 y son menos diez.
Gracias.
-A ti.
[ Música instrumental ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ -¿Cómo estás?
-¿Y tú?
¿Y tu madre?
-Está echada, últimamente duerme mucho.
-Voy a ver si tu madre necesita algo.
Me alegro mucho de verte, Lola.
-Igualmente.
¿Y tu padre?
-No pega ojo.
Vamos.
-Hace días encontré este periódico.
¿Qué es esto, Margot?
Es del 22 de enero, dos días después de que muriera Enrique.
¿Por qué nadie me dijo nada sobre esto?
-Estabas en la cárcel.
Sí, yo quería decírtelo, pero mis padres me dijeron que bastante tenías ya.
Fue un error, ya lo sé.
Te ibas a acabar enterando igual.
-¿Y lo del diario?
-No es ningún diario, son fragmentos de cartas.
Enrique a veces se escribía con su psiquiatra, sobre todo al empezar la carrera.
Él me lo contaba, que se sentía perdido.
Pasar de ser un niño bien a integrarse en un partido marxista.
-Bueno, no fue fácil para nadie, Margot.
-Pero luego te conoció y estaba feliz.
-Eso no es lo que dice ahí.
¿Estaba feliz?
¿De verdad estaba feliz?
-Pero si -- si esas cartas están manipuladas, si faltan las primeras páginas.
Ni siquiera dice de dónde lo han sacado.
-Pues esto no se va a quedar así.
-El acuerdo principal del consejo de ministros de hoy es un decreto ley por el que se levanta el estado de excepción en todo el territorio nacional.
Decreto ley del que se dará cuenta inmediatamente a las cortes.
-Que lo quitan, dice.
Como si se notara mucho la diferencia.
-...matinal de hoy y damos paso a los minutos... -Apúntame otra rondita, anda.
[ Música animada ] -Lola.
-Chiquilla, ¿qué tal?
¿Cómo estás?
Ya.
No, ¿cómo vas a estar?
Que pregunta tan idiota.
-No te preocupes.
-Oye, qué carilla.
¿Has comido?
-Sí.
-Vicente, ponle un pincho de tortilla a la muchacha.
-No, no, no, no, por favor.
-Que sí, que yo invito, Lola, que invito yo.
De verdad, hombre, Lola, que hay que comer.
¿Qué vas a hacer, no comer?
Hay que alimentarse bien, coño.
-[ Exhala ] ¿Qué tal?
¿Qué tal en casa?
¿Qué tal con Jesús?
-Bien.
Bien.
-Necesito pedirte un favor.
Gracias.
¿Le podrías preguntar una cosa a tu padre?
Por favor.
-Ay, Lola, ¿no podría ser algo más sencillito?
No sé, un salto de pértiga o bailar un agarra'o con Franco.
A ver, si tú quieres yo lo hago, pero ¿es que no será para meterte en más líos?
-Tu padre conoce a muchos periodistas, ¿verdad?
-Es para meterte en más líos.
-Estoy buscando a este.
Por favor, Cristina.
-Vicente, ¿me pasas el teléfono?
-Gracias.
-Desde luego, Cristina pide más que un cura.
-Anda, lo siento.
[ Música animada ] Papá, soy yo.
¿Qué?
No.
No, no, no, no, no estoy detenida.
Que no, que no, de verdad, que estoy bien.
Oye, tengo que pedirte un favor.
Pero... Pu-- Mira, pues te voy a decir una cosa.
He ganado el juicio.
Vale, lo he perdido, ya está.
¿Estás contento?
Mira qué bien, para ti la perra gorda.
Es que no sé por qué preguntas si ya lo sabes.
Oye, papá, ¿me puedes escuchar un momento, por favor?
¿Me vas a hacer el favor o no?
[ Música animada ] -¿Qué?
-Pues sí, encantado.
¿A quién estás buscando exactamente, Lola?
-A este.
Alfonso Rodríguez es el que escribió el artículo sobre Enrique.
-Ah, pero esto lo encuentras sin magistratura, ¿eh?
-¿En serio?
-Sí.
Siempre anda por ahí.
-¿Por qué se habla tanto?
-Pues vente a trabajar conmigo.
-¿Qué dices?
Es que no sé.
Bueno.
-Yo te enseño.
-Sí, mejor.
-¿Alfonso?
-Sí, el mismo.
¿Qué te han mandado del periódico para hacer las prácticas?
-No, estudio derecho.
-Ah, derecho.
Una pena.
-Bueno, no te creas, que el periodismo también me interesa.
-Sigue de abogada, es un consejo.
[ Teléfono timbra ] -Soy Lola.
-Lola.
Y ya para chafarme la mañana del todo, seguro que también tienes novio.
-Pues sí.
-Sí.
-Bueno, de hecho, le conoces mucho, has escrito mucho sobre él.
-Ah, ¿sí?
-Enrique Ruano, ¿te suena?
Alfonso, solo quiero hablar con... -Mira, siento lo que le pasó a tu novio, pero yo no tengo nada que ver con eso.
-Tú sabes que nos íbamos a casar.
Raro, ¿no?
Que después de pedírmelo decidiera tirarse por una ventana y que justo después aparezcan unos diarios suyos hablando sobre el suicidio.
¿Quién te dio la orden de filtrarlos?
-Mira, bonita, esto te viene muy grande.
Si quieres un consejo, déjalo estar.
-Os vamos a demandar a ti y a tu periódico, por injurias.
Y no vamos a parar hasta saber toda la verdad.
[ Música de suspenso ] -Rafael, sabes que te aprecio, pero estás sacando las cosas de quicio.
-¿Estoy sacando las cosas de quicio, Manolo?
No me jodas.
¿No te acuerdas de la última vez?
-No me jodas tú a mí.
¿Qué pasó la última vez?
-Me cago en... Qué blanditos nos hemos vuelto, ¿eh?
Acojonados por una chiquilla.
-Una chiquilla que hace preguntas.
-Es una cría, coño.
Hará cuatro preguntas y se quedará tranquila.
-Cuatro preguntas, mis cojones.
Lo que pasa es que no queréis que os salpique la mierda.
No le quites el ojo de encima a la chica.
Dónde va, con quién, todo.
¿Estamos?
-Ovación de gala, señoras y señores, para Vivo Cantando.
-Si hubiera justicia en este mundo, debería ganar España.
- Ahí están los autores del "La La La", Manolo y Ramón.
-¿Sabéis?
Hoy me ha llamado Álvaro González.
-¿El abogado de León?
-El mismo.
Me ha preguntado por ti, Lola.
-Qué maravilla.
-Ajá.
Quiere ofrecerte trabajo.
¿Qué te parece?
-Pues ¿qué le va a parecer?
Muy bien, ¿no?
-Ha llegado ya el momento realmente emocionante, el de regresar... -Pero si no he terminado la carrera.
-Bueno, pero en unos meses acabas los últimos parciales.
-Estamos muy orgullosos de ti, Lola.
Sabemos el esfuerzo que estás haciendo.
-Por favor.
Esfuerzo el vuestro por libraros de mí, ¿no?
-A ver, Lola, nadie quiere que te vayas, pero tenemos miedo.
¿Lo entiendes?
-¿Y cuándo me vais a entender vosotros a mí?
-¿No crees que te hemos entendido bastante?
-Pasaremos al jurado siguiente y dejaremos a este jurado que falta para el final, cuando ya... -No te pedimos que, que sea para siempre.
Te vas una temporada, aprendes.
Vuelves cuando esté todo más tranquilo.
[ Teléfono timbra ] -Ya voy yo.
Dígame.
¿Diga?
-¿Dolores González?
-Sí.
-No remuevas más las cosas si no quieres acabar como tu novio.
[ Cuelgan ] -¿Quién era?
-No lo sé, se habrán equivocado.
-Sigamos.
[ Música instrumental ] -He hablado con los del pozo y hace dos años que les dejó otro pufo.
-También hay afectados en Hortaleza, Orcasitas... Más que suficiente para presentar una demanda.
-¿Una?
Serán miles.
-No, una.
Una demanda colectiva.
¿Qué?
-Que gracias.
Y que perdóname por haberme puesto como una energúmena.
-Donde más afectados hay es en Vallecas.
Del '64, del '65.
Es que por eso no me cuadra.
-Yo lo que no sé es cómo no te duele la cabeza después de leer todo eso.
-Pero es que, ¿cómo ha conseguido este tío ir dejando pufos por medio de Madrid y librarse de la cárcel?
-Pues porque es un hombre muy listo.
-O porque tiene untado a medio ayuntamiento.
Voy a hacer unas llamadas a ver qué me cuentan.
-Dale caña, Paquita.
[ Música instrumental ] [ Música sentimental ] -Te quiero mucho.
-No te va a hacer ningún bien viniendo aquí, Dolores.
-¿Qué quieres?
-Protegerte, mujer.
Una chica tan joven, tan lista, tan guapa... y con todo el futuro por delante.
-El que vosotros queréis, sin duda.
-Tú y yo no somos tan distintos, ¿sabes?
No, en el fondo los dos buscamos lo mismo, el bien de España, ¿sí o no?
¿Sí o no, Dolores?
Pues eso.
Que no es momento de rencores.
Ahora lo que toca es arrimar el hombro y luchar por una España grande y libre.
Como digo yo, momento de construir y no de destruir.
Que ya se ha destruido bastante.
Un placer hablar contigo.
Dolores, te mereces una buena vida lejos de todo esto... así que hazme caso.
-[ Exhala sollozo ] [ Bebé balbuceando ] -A ver, "la personalidad de todo ser humano es ser rey de la creación.
Pero para muchas mujeres no hay más reino ni más estado que el hogar".
¿Qué te parece?
Esto lo ha escrito tu madre.
Ya verás al partido qué gracia le va a hacer.
-Sí, que yo ya sé que no sería un ninguna molestia, pero me apaño perfectamente.
De verdad que sí.
Mira, es que tengo muchísimas cosas que hacer.
¿Te puedo llamar luego?
Vale, vale.
Sí, venga, gracias.
Adiós, tía.
[ Bebé balbuceando ] -¿Qué?
¿Tu madre está...?
-Sí, está empeñada en que me vaya a vivir con ella mientras Eduardo está en Estados Unidos.
-¿Cuándo vuelve Eduardo?
-Pues la verdad es que no lo sé.
Hablé con él ayer y no sé, igual unos meses, o yo qué sé.
-Pensaba que sí, que tenía fecha de vuelta.
-Pues no.
De todos modos, ¿quién dice que no me puedo quedar aquí sola con Eva?
¿Eh?
O por lo menos, pues, intentarlo.
-Ya.
Pero bueno, chica, tampoco está mal que te echen una mano de vez en cuando.
-Ya, no sé.
Yo creo que no necesito ayuda, ¿eh?
Voy bien.
Si no, pues, pues no llego al top.
¿Tú te quieres unir al top, eh?
¿Y te presento a señores tan majos?
-Ni de coña.
Dile: "Ni de coña".
-Uf.
-¿Tú no te tenías que ir a magistratura?
-Sí, pero bueno.
Mierda.
Vale.
Ay, toma esto.
-Manuela, vete ya, vete ya.
Ya me quedo yo con ella.
-Vale.
[ Música animada ] Bueno, oye, te debo una.
No, te debo mil, da igual.
-Que te vayas, Manuela.
-Adiós, adiós.
-Adiós.
-¡Gracias!
-Adiós.
¡Oye, oye, Manuela!
¿Qué hago con esto?
¿Se lo doy ya, al bibe?
-¡Sí, dáselo que tiene hambre!
[ Puerta se cierra ] -Adiós.
Pues nada.
Vamos a desayunar tú y yo, que no eres la única que tiene hambre.
-La empresa afirma que abandonaste tu puesto de trabajo para ir a la huelga.
Con una prueba tan determinante, ir a juicio es un riesgo que no nos podemos permitir.
-Perdón.
-Pero es que ellos están mintiendo.
Yo no dejé mi puesto para ir a la huelga.
-Es verdad, yo trabajo con ella y no faltó ni un minuto.
-A ver, Petra, estamos hablando de demandar a una empresa, con la que además no es la primera vez que te enfrentas.
-Pero podría ganar.
-Yo lo veo muy complicado.
Lo mejor es optar por un acto de conciliación.
-¿Aceptando despido improcedente?
-Aceptando que si vamos a juicio perdamos, Manuela.
-Ya, pero tampoco la empresa tiene pruebas de su involucración en la huelga, ¿no?
-Que sepamos.
Ocúpate.
-Perdona, María Luisa, ¿eh?
Solo una cosa.
Es que además tenemos una testigo que apoya el testimonio de Petra.
-Bueno, pueden alegar que lo hace porque son amigas.
Y si a eso sumamos que Petra es soltera, sin hijos a su cargo... -¿Entonces por eso se la puede despedir?
Entonces las casadas también, porque total lo que tenemos que hacer es quedarnos en casa cuidando de nuestros hijos, ¿no?
-Manuela, ocúpate de la conciliación y deja de jugar con los intereses de nuestra clienta.
¿De acuerdo?
[ Teléfonos timbrando, conversaciones indistintas ] -Hola.
Vengo a hacer una visita.
-Buenos días, acompáñeme.
-Gracias.
-A ver, ¿qué corre tanta prisa que no puede esperar hasta el lunes?
-Mi cliente no sabe los cargos de los que se le acusa y su hija me ha dicho que está muy nervioso.
Es urgente que le vea hoy.
-Ya.
Y el domingo pasado también era urgente, y el otro, y cuando me hizo venir jugando al Athletic.
-Mire, no fastidie.
Si vengo en fin de semana es porque no me da la vida de venir en diario.
Su mujer sale de cuentas en dos semanas.
-A otro perro con ese hueso, doña Cristina, que nos conocemos.
[ Música instrumental ] -Hola, buenas.
¿Qué tal?
Quiero poner una denuncia al director de la cárcel de Carabanchel.
-Muy bien.
Nombre completo.
-Sí.
Cristina Almeida Castro.
-"Cristina Almeida".
¿Estado civil?
-Ah, recién casada.
-¿Y su marido?
-Bien, gracias.
-No, el permiso.
Para poner la denuncia necesito el permiso de su marido.
-No, no, no.
A ver, vamos a ver, soy abogada.
He puesto miles de denuncias.
-Sí, en nombre de otros sí puede, pero si la denuncia es de usted, tiene que venir su marido.
-De verdad, este país es de locos.
Pa' irse y no volver.
-Pa' viajar necesita también el permiso de su marido.
Le estoy informando solamente.
[ Narrador deportivo narrando por radio ] ♪♪ -"Entonces, y de acuerdo con lo dispuesto, don Jesús García Varela, que es usted, le otorga un poder a su mujer, doña María Cristina Almeida Castro, que es usted, para representarse a sí misma, renunciando así a su derecho a ser su representante en todas las cuestiones legales que se requieran".
¿Usted se ha leído bien esto?
-Sí, señor.
-¿Seguro?
Que no es que le dé permiso para comprar una lavadora.
Que -- que es que esto se le puede ir de madres.
-Claro, cariño.
¿Estás seguro tú de eso?
-Si es que mi mujer va a hacer lo que le dé la gana tenga mi permiso o no.
-Bueno.
Pues nada.
Doy fe.
Luego vendrán los uy uy uy y los ay, ay, ay.
[ Música dramática ] [ Timbre de puerta ] -¿Voy?
-No, no.
-Hola.
No quisiera molestar si es mal momento.
-No, hombre, no.
Javier, pasa, pasa.
Enhorabuena, que ya me ha dicho tu madre.
Que eres abogado.
-Eh, bueno, sí, he aprobado la carrera, que no es lo mismo.
Pero... -Bueno, igual.
Así dejaréis de hacer tonterías.
-Mamá.
-Me imagino que tu madre ya te lo habrá dicho 100 veces.
-Alguna que otra, sí.
-Ya.
-Mamá... ¿nos dejas?
-Sí.
Claro, os dejo.
Luego te veo.
Me alegro mucho de verte.
-Igualmente.
Hola.
¿Qué estás estudiando?
-Internacional.
-Tienes a Eugenio Rosal.
Sí, es buen profesor.
Un poco revisionista, pero te sube nota si le citas su libro, por que lo sepas.
-Gracias.
-A este ya le habría vuelto a crecer el pelo.
-Sería amigo de todos sus compañeros.
-Y enemigo de todos los mandos también.
-¿Te quieres sentar?
-Vale, gracias.
-¿Lo harás o qué?
-¿El qué?
-Dejar de hacer el tonto, como dice mi madre.
-Déjale al Felipe, se está dejando solo.
Las reuniones últimamente son un caos.
En la última el comité político decidió disolver la segunda línea, y han expulsado a todos los profesionales y los intelectuales.
Y, y vamos, yo no sé qué revolución quieren hacer si eliminan a los pensadores.
Pero... el caso es que algunos compañeros y yo estamos pensando en pasarnos al PC, aunque... Bueno, pero perdona, que te estoy soltando un rollo.
Yo venía a animarte.
-No, no, no, me interesa, de verdad.
-Por cierto, que nos vamos todos al despacho de Cristina.
¿Lo sabías?
-No, no lo sabía.
Pero ¿todos quiénes?
-Héctor, Julia y yo.
Y... bueno, cuando acabes los parciales, Cristina tiene una mesa esperando para ti.
-¿No te lo han dicho?
-¿Decirme el qué?
-Que me voy a vivir a León.
-¿A León?
[ Música dramática ] -Sí, mi padre tiene un amigo que tiene un despacho mercantil, sobre todo.
Así que... -Ah, ¿mercantil?
-Javier, es que yo no soy tan valiente como vosotros.
-No, digas tonterías.
-No, es verdad, no lo fui en el interrogatorio.
-Aguantaste más que muchos.
-Pero ¿tú qué sabes?
Si es que no estabas allí.
-Lola, no fue culpa tuya.
Además que España no necesita más valientes, lo que necesita son más abogadas.
Aunque sean de mercantil.
♪♪ -Siempre igual, ¿eh?
Me voy a tener que comprar un lote de mecheros cuando llegue a León.
-Bueno, yo este me lo guardo por si vuelves de visita o algo.
-Creo que tengo que seguir estudiando, que si no voy a suspender.
-Sí, claro, no te molesto más.
Bueno, cuídate.
-Gracias por venir.
-Nada.
♪♪ Bueno.
Ánimo con Internacional.
-¿Te acompaño?
-No, no, no hace falta.
Cuídate.
Hasta luego.
-Adiós.
-[ Exhala ] ♪♪ [ Conversaciones indistintas ] -Manuela, ¿cuándo vas a ir a magistratura?
-Mmm, la semana que viene.
-Madre mía, Cristina.
Al final las reuniones de las célula las vamos a tener que celebrar en el escorial.
-Calla, calla.
A ver si del cabreo vuelve a la vida Felipe II.
[ Risas ] -¿Por qué?
-Porque te tengo que pedir... -Bueno, hola a todos.
Para los que no me conocéis, soy Antón Fernández Lobo, y seré vuestro enlace con la cúpula del partido.
Me gusta ver a tanta gente joven.
Muchos habéis venido animados por nuestros abogados y, por supuesto, abogadas.
Aunque son tan jóvenes que parecen unas estudiantes más.
-Eh, menos galanteos, Antón.
¿Por qué no está en la orden nuestra propuesta de revisar la condición jurídica de la mujer en España?
-Porque no ha habido tiempo para discutirlo.
No es lo más urgente.
-Sí, sí, sí que es urgente.
Porque las desigualdades siguen creciendo.
Sobre todo en gremios como las metalúrgicas, donde las mujeres no tienen... -Que ya, ya, ya, ya.
Que ya lo sé.
-Es que, además, no lo vives.
Nos tratan como niñas, Antón.
-Pero es que ahora mismo hay una lucha más importante.
-Oye, que en la luchas estamos todos, ¿eh, Antón?
Es en los derechos en lo que fallamos.
-[ Exhala ] Y dale perico al torno.
Mira, si queréis, ¿eh?, cuando llegue la democracia, debatimos hasta si podéis llevar minifalda.
[ Risas ] -¿Perdona?
-Mira, no sé si hacerte leer a Simone de Beauvoir o directamente tirarte el libro a la cabeza.
-Dámelo.
Dámelo y me lo leo, ¿eh?
Porque estoy del famoso Simón... -Pero que es una mujer.
[ Risas ] -Es que siempre tenéis un pero, coño.
-Sí.
-Por eso acabamos siempre tan tarde.
-Claro, será eso.
-Bueno, venga, ¿empezamos?
-Estamos jodidos.
-Esto es increíble.
-Y no solo ha puesto este, ¿eh?
Que como este hay pegados por todos los solares.
Ese desgraciado está consiguiendo que todo el mundo se acojone.
-Pues no podemos permitir que la gente se retire de la demanda colectiva, y menos con amenazas.
-¿Y lo vas a parar tú?
¿Te ha contestado alguna de tus llamadas?
-Es que no podemos dejar que gane.
Es un miserable.
-Pues ya lo está haciendo, Paquita.
-Eso ya lo veremos.
[ Pitido de coche ] -A ver si viene ya la abogada y terminamos con esto de una vez.
Joder, Matilde, ya lo hemos hablado.
Aunque fuera juicio me iban a echar igualmente.
-¿Y si te despiden?
Dime, ¿qué harás?
-Pues no sé.
Supongo que volverme al pueblo con mis padres.
-¿Y dejarme a mí aquí?
-Mati, yo soy la primera que quiere quedarse, pero... -Pues al menos inténtalo.
Por favor.
-[ Habla indistintamente ] Es que llego tardísimo, ¿eh?
Perdón.
¿Qué tal?
¿Cómo andáis?
Perdón, lo siento, ya estoy aquí.
Vale.
Entonces traigo la petición de conciliación, ¿sí?
-Sí.
-Que renuncias a demandar a la empresa y... -He cambiado de opinión.
Quiero ir a juicio.
-Pero... pero ya oíste a María Luisa.
Ella no lo... -Sí, sí, sí, sí, pero mi abogada eres tú.
¿Crees que podrás ganar el caso?
¿Sí o no?
[ Campana ] -Buenos días.
Casi tardes ya.
Bueno.
Bueno, arrancamos, que vamos con retraso.
A ver.
Demanda de la trabajadora Petra Martínez contra la fábrica de lácteos Sandoval.
"Al no estar conforme con su despido notificado el día 3 de mayo por falta grave de abandono de su puesto de trabajo".
¿Parece que hay posibilidad de conciliación?
-Así es, señoría.
-¿Letrada?
♪♪ Señora Carmena.
-No, señoría.
-Ya me parecía a mí mucha suerte.
-Señoría, pedimos que sea considerado nulo el despido de mi patrocinada, porque ella nunca abandonó su puesto de trabajo y tampoco fue a huelga a alguna, como van a demostrar las pruebas.
-A ver.
Según el registro de las entradas y salidas del día 4 de mayo de los turnos, efectivamente consta el nombre de su representada.
Siéntense, por favor.
Bien.
Pasemos a las testificales.
-Mira qué cucada.
Para los paseos de tarde.
Que en León, aunque sea agosto, ya sabes.
¿Sabes con qué te va a ir muy bien?
Con esos mocasines marrones que te compraste.
¿Dónde están?
-No, no, no, no.
-Con estos de aquí.
-Para, para, para.
-Uy.
¿Qué más tienes en el armario?
Lo digo por saber qué hacer en caso de que vengan a detenerte.
-Por favor, mamá.
-O vengan a decirme que te han pegado un tiro en una... -Oye, ya, que lo iba a tirar, lo iba a tirar.
-No, pues, no lo tires.
Guárdalo.
-[ Exhala ] -Escondido, eso sí.
Algún día a lo mejor querrás volver a verlo y pensar en cómo fuiste.
[ Música emotiva ] No tienes que tirar nada.
Al contrario.
Es una etapa de tu vida.
Con sus ideales y sus errores.
Es tu juventud.
Y debes guardarla como un tesoro.
Pero ahora ya empieza otra etapa, Lola.
♪♪ Empieza la edad adulta.
Y como adulta tienes que enfrentarte a tu vida de manera realista y responsable.
Aunque haya cosas que no te gusten.
♪♪ -Tienes razón.
Ya es hora de que sea responsable.
Gracias.
♪♪ -Acaba la maleta, ¿vale?
Y esconde esto.
[música dramática] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -¿Trabaja usted en la fábrica de lácteos Sandoval?
-Eh, sí, en la planta de embotellado.
-Esta botella pertenece a su fábrica.
-Sí, así es.
-¿Y podría explicarnos así, brevemente, dentro de la cadena de montaje a qué se dedican usted y mi representada?
-Pues yo hago el último sellado y Petra se encarga del etiquetado.
Luego ya se disponen para su envío.
-¿Y el pasado día 3 de mayo disminuyó en algo la producción o se produjo algún tipo de incidente?
-No, se habría visto reflejado en el recuento.
-Entonces, señoría, si, como ha afirmado la testigo, la máquina no para, de haberse ausentado mi representada de su puesto de trabajo, varias botellas habrían aparecido por lo menos así.
-Señoría, por favor.
-Shh, shh, shh.
-¿Qué pasa si alguna botella llega al recuento con algún tipo de fallo en el proceso, Matilde?
-Pues que la responsable tiene que pagarlo de su bolsillo, o si se rompe alguna.
-Pero ese día no se dio tal caso, ¿no?
-Mmm, no, todas salieron bien.
-Señoría, eh, ¿me permite acercarme?
-Por favor.
-Tengo aquí un listado con los registros de producción de ese día.
340 botellas.
Incluso, 20 más que el día anterior.
Vamos, que, si se me permite la expresión, blanco y en botella.
[ Risas ] -Muchas gracias, señora Benavente.
Ha sido de gran ayuda.
Si no hay nada más... -Señoría, con su permiso.
-¿Y ahora qué pasa?
-La defensa puede probar que la señora Petra Martínez no solo participó en la huelga, sino que, además, es la principal incitadora.
¿Eh?
Y su casa, señoría, es el lugar de reunión de las trabajadoras.
-¿Qué dice este ahora?
Yo no incité nada.
-Petra, tranquila.
-Señoría, si me permite, esta es la denuncia de una vecina de la demandante que asegura haber visto en varias ocasiones a la señora Benavente entrar ella sola y a altas horas de la mañana en casa de la señora Petra Martínez.
Si no era para preparar la huelga, ¿qué hacían allí las dos juntas tan tarde?
-Señoría, es que esto es absurdo.
Es absurdo, no tiene ningún sentido.
¿Qué relación hay entre las dos, los dos sucesos?
-Manuela, para esto, por favor.
-Señoría, yo creo que hay evidencia... -Pero ¿por qué?
¿Qué pasa?
-Es que hay algo que no te he contado.
-¿Qué no me has contado?
-Que... que nosotras... -Repito la pregunta, señora Benavente.
¿Qué hacía usted en casa de Petra Martínez a esas horas?
-No sé.
Na-- nada malo.
Eh... somos amigas.
-Señora Benavente, tiene que responder a la pregunta.
¿Qué hacía en la casa de la demandante?
-Nosotras es-- nosotras estamos... -Si es que no se ha quedado muda.
¿Se ha quedado usted muda?
-Su marido y su hijo están aquí.
-Vamos, señoría.
Si mi señora llega a casa a las 2:00 de la mañana y no me da explicaciones, yo, discúlpenme, pero... -Bueno, mmm... [ Aclara la garganta ] Eh, mmm, nosotras... -Pero, Petra, tú sabes que vas a perder el trabajo, ¿no?
-Me da igual.
Me da igual lo que me pase a mí.
-Señoría, es que no tiene respuesta a esta pregunta.
-Con su permiso, señoría.
Mi representada reconoce que sí, que, que estuvo en la huelga.
-Sí, pero Matilde no tiene nada que ver con esto.
-[ Exhala molesto ] ¿Y no podía haber empezado por ahí, letrada, en lugar de hacernos perder el tiempo?
-Eh, lo siento, señoría.
-Este tribunal rechaza la demanda de Petra Martínez y declara el despido procedente y sin derecho a finiquito.
Hala.
Todos a comer.
-Petra, lo siento.
-Es un placer.
-Muy bien.
-Muchas gracias.
[ Conversaciones indistintas ] -Tú lo sabías, ¿verdad?
Si me lo hubieras dicho podría haber ganado.
-Manuela, esto no va de que tu ganes, va de que gane tu cliente.
-Y eso que yo estaba intentando que ganara.
-La mejor manera de aprender es equivocándose.
Y tú ya has aprendido muchísimo.
[música dramática] -Venga, venga.
Vamos.
Vamos.
Vamos a la casa.
Ven.
Ya.
Ya está.
-¿Te apetece una cerveza?
-Sí.
-Te vas a matar con esos zapatos.
-Ay, ¿cuántos han venido?
-Pues míralo tú misma.
-Ay.
-Venga, vamos a callarnos un poco.
Silencio.
¡A callarse, coño, ya!
-¡Shh!
-¡Vamos a escuchar a la abogada!
-¿Esta es la que nos va a ayudar?
¿La del barrio de Salamanca?
-Calla, Basilio, que Paca lleva años en los barrios.
Es una de los nuestros.
-Sí, igualita que nosotros es.
-Hay algo... -¿Qué dice?
-...que nos hace iguales.
-No se oye.
-Que digo que -- que, bueno, pues... -Chiquilla, habla más alto.
-Súbete aquí.
-Decía que hay algo que nos hace iguales, y es la ley.
-Ya, por eso nosotros cagamos en una lata mientras ese cabrón se forra a nuestra costa.
Eso aquí no llega.
-Eso aquí no llega porque os habéis rilao.
¿O no, Paca?
-Pero ¿y si vuelven?
Digo, ¿y si vuelven las máquinas y por denunciar nos quedamos sin casa?
-Sí, eso, eso.
-De eso se vale ese canalla, del miedo.
Pero ahora hay otra amenaza más real, Sebas.
Los terrenos ya no son vuestros.
En cualquier momento os pueden echar de aquí.
-¡De la mierda me van a echar a mí!
-A ver, por favor.
Lo llaman planes parciales de remodelación urbana.
Pero en realidad lo que buscan es desalojar los barrios chabolistas y especular con ellos.
Madrid se queda pequeño y el negocio de la construcción cada vez es más grande.
-Y si es tan grande, ¿cómo van a hacernos caso a unos mindundis?
-Denunciando.
Uniros a la demanda colectiva.
La ley está de vuestro lado.
Y si no llega hasta aquí, ¡iremos a buscarla!
¡Porque sois muchos!
Muchísimos.
Y haremos ruido, y tendrán que escucharnos.
Silva es un hombre poderoso, pero también lo era Goliat.
Y nosotros seremos como David.
[ Conversaciones indistintas ] O como el Rayo Vallecano.
-Ahí sí, eso, ¿o no?
[ Conversaciones indistintas ] -Sole, lo siento, me tengo que ir.
Ayúdame.
Me tengo que ir.
Dame aquí.
-Gracias.
-Disculpad.
¿Le habéis entendido?
-Pues vamos a denunciar.
Es lo único que tenemos, ¿verdad, hija?
Vamos a denunciar.
[ Tocan marcha nupcial ] ♪♪ ♪♪ -Ya sé que es tradición que la novia se haga esperar, pero ¿no crees que te has pasado un pelín?
-Ay, Javier, no me pongas más nerviosa, que seguro tu mamá está que trina.
-Mamá menos mal que está de espaldas y no ve la gente que has traído, porque... -Paquita, estás guapísima.
♪♪ ♪♪ -El amor es cosa de dos.
Y sabéis, más vale dos que uno.
Porque, si uno de los dos se cae, el otro estará ahí para ayudarle a levantar.
Y conociendo a la novia, Jacobo, pues, nunca te va a faltar un hombro donde llorar y una mano que te sujete.
-¡Guapa!
[ Le silba ] -¡Esa Paquita!
[ Risas ] -Y así, sin más demora, por el poder que Dios me otorga, os declaro marido y mujer.
Y antes de irnos, si me lo permitís, me gustaría hablar de -- de la libertad.
El matrimonio es un ejercicio ejemplar de libertad.
Nadie es más libre que aquel que renuncia a su propia libertad por el otro, por el que ama.
Hoy asistimos a la unión de esta joven pareja que ha decidido ser más libre que nunca.
Y no sé a ustedes, pero a mí me parece hermoso.
La paz sea con todos vosotros.
-Y con su espíritu.
-Y con su espíritu.
-Hermanos, podéis daros la paz.
[ Conversaciones indistintas ] -Que la paz sea contigo.
-Mira que cuadro, Manuela.
Fascistas y rojos dándose la paz.
Si fuera tan fácil... -Me lo cuentan y no me lo creo.
-Es que Paca tendría que haber sido diplomática.
-Totalmente.
Por cierto, que ya lo he decidido.
Voy a montar mi propio despacho.
-¿De verdad?
¿Y lo sabe María Luisa?
-No.
Todavía no.
Ella siempre va a ser un referente, pero necesito un espacio donde poder desarrollar mis ideas.
-Claro.
Me alegro mucho.
Ya era hora.
-Pues sí.
-¿Dónde lo vas a montar?
-En la calle Atocha.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -¿Qué dices tú, hijo de puta?
¿Qué dices tú?
Tú no tienes que estar ahí, hijo de puta.
♪♪ ♪♪ -A ver.
Jesús.
-Presente.
-Héctor.
-Presente.
Gracias, jefa.
-Y dale.
Que yo no soy tu jefa.
-Aquí hay un error, Cristina.
Es que me das de más.
-No puede ser, lo he dividido en partes iguales.
-Por eso.
Que yo solo cojo el teléfono.
-Bueno, ¿y te parece poco?
No, no, aquí todos por igual, María Antonia.
[ Conversaciones indistintas ] [ Música emotiva ] ♪♪ Toma.
Te lees esto y te vas para Orcasitas, que te están esperando.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Aclamaciones ] -Salud, amiga, por tu nuevo despacho.
-¡Por Manola y por Atocha!
¡Guau!
¡Salud!
-Y también quiero trabajar de albañil aquí.
-Volver a meterte en líos aquí.
Que nos conocemos, Patiño.
-Ya, pero es que, para no hacer nada, mejor exilio.
-No se va a utilizar esta sala para soltar mitines a la prensa.
-Lo siento, señoría, pero, si no se revoca la orden de celebrar el juicio a puerta cerrada, me veré obligado a renunciar a mi defensa.
-Letrado, le recomiendo que no desafíe a este tribunal.
-Javier, ¿qué ha pasado?
-Han expedientado a Manolo López.
Se va a armar una gorda.
-Han detenido a Pedro.
-¿Tú no te vas a unir a la huelga, o qué?
-Lo importante es sacarte a ti de aquí.
-No, Manuela, no.
-¿Y mientras tanto quién defiende a mi hijo?
-A tu hijo lo va a juzgar un tribunal sin garantías.
Es lo que intentamos impedir.
-Si quieres, me ocupo yo.
-Es posible que alguien introdujese esa propaganda ilegal dentro de la mochila de mi patrocinado con el fin de incriminarle más tarde.
-Letrada, está a esto de que la acuse de injuria.
[teléfono] -Despacho Españoleto.
-El único abogado laboralista bueno es el que está muerto.
[ Quebrazón de vidrios ] ♪♪ -[ Resuella ] -Fue precisamente en ese forcejeo cuando se disparó el arma.
♪♪
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