
Episode 5
Episode 5 | 52m 18sVideo has Closed Captions
In 1975, police raids and unrest threaten Lola and her fellow lawyers.
In 1975, as the regime begins to crumble, police raids and growing unrest test the courage of Lola and her fellow lawyers. The trial of Celedonio Silva finally begins.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback

Episode 5
Episode 5 | 52m 18sVideo has Closed Captions
In 1975, as the regime begins to crumble, police raids and growing unrest test the courage of Lola and her fellow lawyers. The trial of Celedonio Silva finally begins.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
How to Watch The Lawyers
The Lawyers is available to stream on pbs.org and the free PBS App, available on iPhone, Apple TV, Android TV, Android smartphones, Amazon Fire TV, Amazon Fire Tablet, Roku, Samsung Smart TV, LG TV, and Vizio.
Providing Support for PBS.org
Learn Moreabout PBS online sponsorship♪♪ ♪♪ -Hace cuatro años que murió Enrique.
-No, hace cuatro años que lo mataron, Margot.
No me olvido.
-Nadie te pide que lo olvides.
Vive tu vida.
Pásatelo bien.
Enamórate.
-¿Qué es esto?
-La autopsia de Enrique.
-"Agujero compatible..." -Con una herida de bala.
-Si lo admiten, se puede reabrir el caso.
-Como si no reviviera ya cada noche la muerte de mi hijo.
-¿Y no estás harto de escuchar que Enrique es un suicida?
-Yo me dejé todos mis ahorros, pero cumplí mi sueño, que es hacer pisos para los más necesitados.
-Que nos han engañado.
Le cedimos nuestros terrenos.
Le dimos nuestros ahorros y nos hemos quedado sin nada, Paca.
-¡Uniros a la demanda colectiva!
¡La ley está de vuestro lado, y si no llega hasta aquí, iremos a buscarla!
-¿Por qué no está en la orden nuestra propuesta de revisar la condición jurídica de la mujer en España?
-Porque no es lo más urgente.
-Ándate con mucho cuidado porque te estás ganando muchos enemigos.
-Se llama Manuela Carmela y los despachos laboralistas ganan terreno.
-Ya.
¿Y el suyo dónde dices que está?
-Es que si te dignaras a asistir a un juicio mío verías que... -Sí, sí.
Para ver cómo tiras tu futuro a la basura.
-Madre mía, si es que estamos en todos los periódicos.
Mi madre lleva toda la semana presumiendo de que su hijo es uno de los abogados del 1001.
-Han matado a Carrero Blanco.
-Marcelino Camacho Abad y Eduardo Saborido Galán, reincidentes.
Veinte años a cada uno.
Y dense con un canto en los dientes porque, después de los graves acontecimientos acaecidos esta mañana podrían haber sido fusilados.
-¡Lola!
-¡Javier!
¡Javier!
[ Música dramática ] -¡No puede pasar!
¿Qué es lo que no ha entendido?
-¿En dónde están?
¿Dónde están mis compañeros?
¡Dejadme pasar, por favor!
-Señorita, le digo que está prohibida la entrada y punto.
-¡Es mi despacho!
¡Por favor, tengo mis cosas!
¡Las tengo que coger!
-Venga, anda, cógelas y sal inmediatamente, sin tocar nada.
[ Sirenas ululando a la distancia ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Música inspiradora ] -Oye, no seas pesado.
Venga, por los recién casados.
-[ Aclama ] [ Aclamaciones ] -Amigos, espero que Dios os traiga muchos años de amor o una buena ley del divorcio.
[ Risas ] -Cristina, por favor.
-Lo digo por experiencia.
¿Qué queréis?
Creo que... -Tú no te vas a divorciar de mí, ¿no?
-Bueno, ya veremos.
Depende de cómo te portes.
-Al fondo hay un despacho.
[ Ríen ] -Eso, tú eso no se lo dices a las del barrio Salamanca.
-Y por eso estoy loco por ti, no por ellas.
Y por eso vamos a ser los siguientes en casarnos.
-Por favor.
-Ojo que viene discurso.
[ Risas ] -Apaga la música.
-Como decía un amigo nuestro francés: "Aquel que quiera recibir amor debe querer al otro en libertad porque, si lo somete, lo convertirá en objeto, y de un objeto no se puede recibir amor".
Por la mujer de mi vida.
Mi amiga, mi compañera, y ahora oficialmente también mi mujer.
Por Lola.
-¡Viva los novios!
-¡Viva!
-Eh.
Y que también viva la jefa que ahora es famosa.
-Ay, pero qué pesados estáis.
No es para tanto.
-Qué no, dice.
[ Hablando italiano ] Vamos, ahí es nada, Cristina.
-Sí, que desafía, dice, no que derrotó.
-Bueno, tiempo al tiempo, Cristina.
-Eso es cierto.
[ Teléfono timbra ] Despacho Españoleto.
¿Dígame?
-¿Es esta la pocilga de los cerdos comunistas?
-Cristina.
-¿Qué?
-¿Quién era?
-Se ha equivocado.
No sé.
[ Toca música ambiental ] [ Teléfono timbra ] Mira, que ustedes hijos de... -Perdona, ¿está Lola?
-Ah, sí.
Sí, sí, está aquí.
Ahora, ahora se pone.
♪♪ Lola, es para ti.
-¿Para mí?
-Sí.
-Voy a ver.
♪♪ ¿Dígame?
-Lola, soy yo.
-¿Quién?
-Augusto Villa.
-Augusto, ahora no puedo hablar.
-Lola, es importante.
Puede que tengamos algo.
Mira, contacté con los periodistas que habían cubierto la muerte de Enrique y me han pasado todas las entrevistas que hicieron a los testigos.
-¿Pero qué pasa?
¿Que había alguna que no se ha publicado?
Yo todas las que leí apoyaban la versión policial.
-Ya, por eso te llamo.
Parece ser que alguien mintió en su declaración.
-¿Quién?
-Ah, pues, no lo sé.
El testigo tuvo miedo de dar su identidad y los periodistas tuvieron miedo de publicarlo.
-Bueno, lo que sí sabemos es que todos los testigos eran vecinos del edificio.
-Exacto.
Mira, yo no sé si esto es un hilo que no nos va a llevar a ningún sitio.
O sí.
No lo sé.
-Bueno, desde luego es más de lo que hemos conseguido en los últimos tres años.
Te llamo luego, que ahora no puedo hablar.
Nada, era mi padre.
-¿Ah, sí?
[ Música dramática ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Llantos de bebé a la distancia ] [ Conversaciones indistintas a la distancia ] -¿Dónde se quedó?
Porque en el apartado usted dijo que estaba en la garita, escuchando la radio.
-Pues, sí.
Vale, ¿yo qué sé?
Yo cuando vi al chico ya estaba en el patio muerto.
-Vale.
¿Y recuerda si vino algún periodista preguntando por algún vecino?
-Mire, aquí vive gente decente que solo quiere vivir en paz.
-Bueno, pero podremos hablar con alguien, ¿no?
-¿Te ayudo con el carrito?
-No, no hace falta, hija.
Si ya... -Sí, sí.
-Bueno.
Gracias.
-Disculpe, yo era la novia del chico que murió aquí.
Sabemos que le dispararon, así que algún vecino tuvo que escuchar o ver algo en aquel momento.
-Ese chico no se tiró, y todos los vecinos lo saben.
-¡Madre que la parió!
¡Fuera de aquí!
Perdone, doña Julia.
-¡No me, no me toque!
-¡Ya vete alargando ahora mismo o llamo a la policía!
¡Venga, venga!
¡Vamos!
-No, no.
Está bien, está bien.
Está bien.
Ya nos vamos, ¿vale?
-Qué poca vergüenza.
-Lola.
Lola, espera.
¿Qué te ha dicho?
-¿Qué más da si no va a testificar?
-Bueno, pero podemos intentar convencerla.
-¡Ay, Augusto!
¡De verdad!
-¿Qué pasa?
-¡Para!
Pues, que no sé si quiero seguir, Augusto.
-¿Cómo?
-Augusto, he rehecho mi vida.
Tengo un marido.
Soy feliz, casi.
Si la gente no nos va a ayudar, no quiero seguir.
-Mira, Lola.
No tienes que elegir entre ser feliz y hacer justicia a Enrique.
Yo nunca te pediría eso.
Y por lo que me has contado de Enrique, creo que él tampoco lo haría.
Mira, que no tienes que decir nada.
Lo entiendo, pero yo no puedo rendirme.
[ Música dramática ] ♪♪ -Lo primero de todo, quería agradecerle la oportunidad que me está brindando de defenderme.
Señoría, yo me he matado a trabajar toda la vida.
Yo también crecí en una chabola y sé lo que es pasar hambre y frío.
Por eso el sueño de toda mi vida ha sido siempre darle a los más necesitados una vida mejor.
[ Protestan indistintamente ] [ Campana tintinea ] Señoría... -Silencio.
Silencio en la sala.
-Señoría, lo está viendo.
Mi defendido, Celedonio Silva, sufrió durante años constantes amenazas, a él y a su familia.
¿Es cierto?
-Así es.
Amenazas constantes.
Me han dicho cosas horribles.
Yo que me he dejado la vida por esos pisos.
Se lo digo de forma literal, señoría.
Porque he tenido dos infartos de corazón y una depresión muy grave que casi no lo cuento.
-Y, aun así, aun así, usted no dejó de intentar devolver el dinero de la deuda.
-Nunca.
¡Nunca!
Si yo estaba en la cárcel.
¿Qué podía hacer?
Tenía las manos atadas.
[ Protestan indistintamente ] -Pero si vendió pisos estando en la cárcel.
De verdad.
-Silencio, silencio.
Orden.
Letrada, si no puede mantener en silencio a sus representados... -Señoría, pero si eso es lo que llevan haciendo durante años: callar y esperar.
Ni el santo Job tuvo tanta paciencia.
-La defensa puede comenzar con las testificales.
Señor Silva, por favor, tome asiento junto a su abogado.
-Muchas gracias.
-Desgraciadamente, nos ha fallado un testigo, señoría.
Don Alejandro Quintana no se ha apersonado.
Su testimonio es crucial para la defensa y, por lo tanto, su incomparecencia hoy aquí podría suponer un perjuicio tal para mi representado que suplicamos al tribunal el aplazamiento del juicio.
[ Protestan indistintamente ] -O sea, que no me lo puedo creer.
De verdad.
-Silencio.
Silencio ya, por favor.
Orden en la sala.
Señor Antúnez, al contrario que al citado Job, a mí se me agota la paciencia muy rápido.
-Pero señoría, el, el testigo es... -El juico se remota mañana a las 11:00, y espero por su bien que no se le pierda ningún otro testigo.
-No, señoría.
De hecho, hoy nos ha confirmado su asistencia como testigo a favor de la defensa doña Soledad Sánchez Blanco.
-¿Qué?
[ Conversaciones indistintas ] -¿Sole?
[ Música dramática ] [ Conversaciones indistintas ] [campanadas] -¿Qué?
¿El trabajito para las monjas qué venía?
¿Con el piso?
-¿Quién te ha dicho que estoy aquí?
-No hay secretos a ojos de Dios.
Eso y que algunos curas son como las porteras que lo cuentan todo.
Bueno, ¿y qué?
¿Es bonita la casa, eh?
Seguro que sí porque, ya que te vendes, ¿qué menos que un atiquito, un adosado con jardín?
-Paquita, no me busque eso.
-¿O qué?
-Pues, mira.
Sí, un sitio digno.
Yo crecí entre ratas y no quería lo mismo para mis hijos.
-Ya.
Ni tú ni nadie.
Y por eso nos metimos en esto.
Tú la primera.
-Sí, hasta que me harté.
Mi padre se murió esperando, y de lo único que es dueño ahora es de un pedazo de tierra donde lo enterramos.
-Mejor para él que no te vea ahora.
♪♪ -Tú no tienes derecho a hablarme así, Paca.
Tú ganes o pierdas, vas a seguir con tu vida de señorita bien.
-Joder con lo de señorita de bien.
¿Es que sirve para todo?
-Lo que pienso es que esto lo haces más por ti que por los demás para seguir teniendo casos importantes de los que presumir.
-¿Vas a ir a testificar?
¿Sí o no?
♪♪ Mira, me da igual.
Este es mi caso más importante, y pienso ganarlo tanto si estás tú como si no.
♪♪ ♪♪ ♪♪ -Supongo que sabes que la templanza es una virtud.
-Moral para ser concretos, y hoy la tengo en horas bajas, padre.
-Vale, Sole no lo ha hecho bien, pero te recuerdo que ella no es el enemigo, sino Silva.
-Oye, José Luis, búscame los expedientes con las promociones que se hicieron en Orcasitas.
-¿De qué año?
-De todos.
Uno de los testigos no acudió al juicio.
Alejandro, Alejandro Quintana.
¿Alejandro Quintana?
¿De qué me suena a mí ese nombre?
Alejandro Quintana.
¿Alejandro Quintana?
A ver.
¡Coño!
El arquitecto.
¿Pero cómo no me va a sonar?
Alejandro Quintana.
-Pues, otro al que ha sobornado.
-No, no tiene sentido.
Porque habría acudido al juicio para testificar a su favor.
-A no ser que se le haya pensado mejor y se ha echado atrás.
-O que Silva valorara más su silencio.
¿Pero es que qué podría saber él que, que pudiera perjudicarle tanto?
Espero que no tengáis planes para esta noche.
-Yo con estar para misa de 8:00... -Planos, proyectos, presentaciones.
Todo lo que encontréis donde aparezca el nombre de Alejandro Quintana.
Gabriel y yo lo iremos cotejando con los contratos de compraventa.
-Pero, ¿qué buscamos?
-Cuando lo encontremos te lo digo.
[ Música dramática ] -Cristina, por favor.
No podemos empezar ahora con lo del aborto.
-¡Pero el partido es el primero en pedirnos cintura cuando vosotros sois incapaces de saliros de la cuadrícula, Antón!
-Es que hay que tener claras las prioridades.
-¿Ah, sí?
-Sí.
-Ah.
Pues, muy bien.
Vas y le cuentas eso a las mujeres que van todo el día con el perejil a cuestas.
-No, no.
Vale, Cristina.
De verdad.
Por favor, déjale hablar.
-¿Me estás mandando a callar?
-No, te estoy diciendo que le escuches.
Que estoy de acuerdo con él.
Es una cuestión de prioridades, y ahora hay una que es bastante importante.
-Vale, muy bien.
Ya estamos.
Siempre con las puñeteras prioridades.
Siempre igual.
-Bueno.
Cristina, por favor.
Que nos tiene que decir una cosa importante, ¿ya, vale?
Continúa, Antón.
-Ya.
El gobierno ha pedido a un antiguo fiscal del Tribunal Supremo un decreto ley contra el comunismo.
-¿Qué?
-¿Cómo que un decreto ley contra el comunismo?
-Sí.
Le van a dar forma de ley antiterrorista, pero van a por más.
Ese decreto permitirá celebrar consejos de guerra contra civiles, incluso en grados de sumarísimos.
-O sea, que es como si estuviéramos en guerra, ¿no?
-Eso es.
-Ya estamos en guerra.
Al menos ellos nos la han declarado.
-Es decir que, si esto se aprueba, los tribunales estarán completamente supeditados a la autoridad militar.
-Efectivamente.
-Bastará con la convicción moral de la culpabilidad de un acusado para, pues, eso.
Para condenar la muerte.
Es que es grave.
Es que es mucho más grave de lo que pensábamos.
-Pero, vamos a ver.
¿Esto qué sentido tiene ahora cuando Franco está moribundo?
-Si alguien es capaz de morir matando, es él, Lola.
♪♪ -Venga, vamos recogiendo.
[ Sirenas acercándose ] -Venga.
Venga, vamos.
Vamos.
-Por favor, rapidito.
-Vamos.
¡Corre, Carmen!
¡Avisaros!
♪♪ -¡La policía!
¡Que viene la policía!
♪♪ -Cristina, ¿qué hacemos?
-Cómetelos.
♪♪ -Oiga, ¿qué está haciendo?
-Mierda.
-Los dos, por ahí.
Que nadie se mueva.
-¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
-Quedan detenidos por reunión ilegal.
-Estamos trabajando.
-Usted a callar, señorita.
Y tú te vienes conmigo.
-Bueno... [ Tumulto ] -Tranquilos, tranquilos.
-Ponme la mano.
-Ya está, ya está.
Ya.
-Vamos.
Quieto tú.
-Estamos trabajando, coño.
-Bueno, bueno.
Sin empujar.
-¡Eh, Javier!
-¡Tranquila, Lola!
-Señorita.
Aquí.
Vamos.
-Señora si no le importa.
-Tranquilos.
-Venga, tira pa' adelante.
Caminando.
-Puedo sola, coño.
-Somos abogados.
¡No pueden hacernos esto!
-¡Somos presos políticos!
¡Detención ilegal!
¡Detención ilegal!
-Vete a callar.
Vamos.
[ Protestan indistintamente ] -Tira.
-Tranquila, que para las fotos de la boda volveré a estar guapo.
♪♪ [ Motor zumbando ] -Mírale.
Ha sido Rafael Toledo.
-También es mala suerte tenerlo de vecino.
-Aunque viviera en Murcia, este tiene ojos y oídos en todas partes.
-¡En marcha!
[ Motor zumbando ] [portazo] -Buenas noches.
[ Portazoa ] -¿Hola?
[ Portazos continúan ] Oye, oye, oye, necesito saber si Javier Sauquillo está bien.
Es mi marido.
¿Hola?
¿Hola?
[ Portazo ] -Madre mía, qué frío hace aquí, ¿no?
Es que esto no abriga nada.
-Lo bien que nos vendría un whiskito ahora, ¿eh?
Así, para entrar en calor.
Cristina, hija, no has estado tan callada en tu vida.
¿Me puedes decir algo?
-¿No era eso lo que querías?
-No, no era eso lo que quería.
¿Qué te pasa?
-Bueno, es que desde que salí en el dichoso periódico italiano, pues, no paran de amenazarme, ¿sabes?
A mí me vale, pero también están machacando a mi familia.
-Ya.
Pero, ¿qué pasa?
¿Que están llamando a tu casa o qué?
-Sí, a mi padre.
Le dicen que fumo como un carretero, que llevo un Mercedes, que me acuesto con todo el mundo.
-Hombre, con todo, todo el mundo no, pero... Bueno.
-Sí que están rabiosos.
Saben que pierden pie y quieren desmoralizarnos.
Ya está.
-Lo están consiguiendo.
-Oye, dime qué te pasa.
-He perdido el bebé que estaba esperando, Manuela.
He tenido un aborto.
Un aborto natural, que me han dicho que es por estrés.
Sí.
[ Música dramática ] -Lo siento muchísimo.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ¿Sabe tu familia?
-Sí, mi hermano sí.
Mi padre no.
A mi padre no le he dicho nada porque le da algo, la verdad.
♪♪ ♪♪ -¿Cómo estás?
♪♪ -Cansada.
♪♪ -Ya.
♪♪ No me extraña.
♪♪ -Qué frío tengo, ¿no?
Hace un frío.
-Sí, es que hace muchísimo frío.
-Muchísimo.
♪♪ Venga, tenemos que hacer algo para entrar en calor.
Vamos a movernos un poco, ¿no?
¿Un poquito de gimnasia?
-¿Qué dices?
-Sí, vamos.
Vamos arriba.
Uno, dos.
Uno, dos.
Aquí abajo.
Vamos, Cris.
Venga.
-Ay, mi hermana.
¿Tengo yo pinta de ser la Comaneci?
-No, pero sales en los periódicos más que ella.
-Gabriel.
Gabriel.
¡Padre!
-¿Qué pasa?
-¡Padre, que lo he encontrado!
-¿El qué?
-Mira.
-Pero me quedo igual.
¿Al final el arquitecto este qué?
¿Es de los buenos o de los malos?
-De los malísimos.
Sabía que se estaba cometiendo estafa.
¡Y si él lo sabía, el otro también!
-¿El otro?
¿Qué otro?
-En este proyecto participaron dos arquitectos, y si Quintana no habla, a lo mejor tenemos más suerte con este.
-¿A lo mejor?
-Bueno, pues, pues voy a buscarle.
-Muy bien, Paca.
Chicos, recogedme todas las cajas.
[ Música dramática ] [ Traqueteo de llaves ] [ Cerradura abriéndose ] -Podéis marcharos.
-¿Y los demás?
-Eso a ti no te importa.
-No, no, no.
De aquí no nos vamos sin nuestros compañeros.
-Andando, coño.
¿Quieres que te lo explique de otra manera?
[ Música dramática ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ -El único al que no han soltado es a Javier.
¿Habéis oído algo?
Ya.
Vale, venga.
Gracias.
♪♪ Nada.
No saben nada.
-Pues, tiene narices que Lola tenga que volver a pasar por esto.
-Pues sí.
♪♪ Mira, ahí está.
-No, por fin.
♪♪ -¿Estás bien?
-¿Te han hecho algo?
-No.
Estoy bien.
-¿Seguro?
-Mira, si salgo con las gafas enteras.
¿Qué pasa, Lola?
-Tengo que decirte una cosa.
¿No me vas a decir nada?
-No sé qué quieres que te diga, Lola.
¿Por qué no me lo has contado antes?
-Porque no sabía cómo hacerlo.
-¿Durante todo este tiempo?
Es que me siento como un imbécil.
-No te lo conté porque pensaba que no lo ibas a entender.
-Joder, Lola.
-¿Joder qué?
-Que sabes perfectamente que yo fui de los primeros que estuvo luchando porque se investigara la muerte de Enrique.
Es que igualmente no estamos hablando de eso.
-Entonces, ¿de qué estamos hablando?
-De si esto es real.
De si esto es real.
-Javier, yo te quiero.
Y lo sabes de sobra.
-Ya.
¿Y por qué me has dejado del lado en esto?
Te recuerdo que aquel día yo también perdí a mi mejor amigo.
-Javier, por favor.
Javier.
-Buenos días, Mari Carmen.
-Buenos días, señor Valverde.
-¿Luis Valderde?
-¿Sí?
¿Teníamos cita?
-Encantada.
Soy Paca Sauquillo y soy la abogada de los afectados por la estafa Silva.
-Yo solo colaboré en un par de proyectos con él.
-Lo sabemos, lo sabemos.
Eh.
Sí, con Alejandro Quintana, ¿verdad?
Viviendas sociales para Orcasitas.
-Bueno, he hecho muchos proyectos.
No puedo acordarme de todos.
-No se preocupe, que para eso estoy yo.
Mire, ¿le suena ahora?
-Yo solo los diseñé.
-Estupendo.
Pues ahora va al juez y se los explica.
-Yo no voy a ninguna parte.
-Señor Valverde, tiene dos opciones.
O se presenta como testigo de la acusación... [cierra la puerta] ...o se presenta como acusado.
-Yo estoy convencida de que su intención siempre fue buena.
A mí no solo me entregó las llaves del piso, sino que me indemnizó por el tiempo de espera.
-Y, sin embargo, usted fue una de las primeras que firmó la demanda colectiva contra mi representado.
-Sí.
Sí, bueno, supongo que, que me equivoqué porque estábamos todos muy nerviosos.
-Y en ese clima de nerviosismo, ¿diría usted que, que colaboró en algo la, la abogada de la acusación aquí presente?
-¿Cómo?
No, no le entiendo.
-Se lo diré más fácil.
¿Sufrió presiones de la señora Sauquillo para firmar la demanda?
♪♪ -No.
No.
[ Conversaciones indistintas ] -¿Está segura?
-Que no le eche.
Que yo solita me metí, yo solita me he salido.
¿Me puedo ir ya?
-La defensa ha terminado, señoría.
-Bien.
La testigo puede levantarse.
Si la defensa ha terminado con las pruebas testificales.
¿Sí?
Vamos con la acusación.
-Señoría, llamamos a declarar al señor Luis Valverde, arquitecto y antiguo empleado del señor Silva.
-Pase adelante.
-Tienes que parar esto.
Para esto.
-Señor Valverde, ¿puede explicar al tribunal qué es esto que tengo en las manos?
-Son unos planos de unas viviendas en las que trabajé como arquitecto junto a Alejandro Quintana.
-¿Quintana?
¿Quintana?
¿Ese no es el misterioso testigo desaparecido?
-El mismo, señoría.
¿Nos puede explicar el sentido de -- de estas letras que aparecen en varios puntos de los planos?
-Sí.
Cada bloque de pisos era designado por letras y por orden alfabético.
-Efectivamente.
Aquí está el bloque A, el bloque B, el C. Eh... No.
Vaya.
No veo el bloque designado con la letra L.
-Bueno, no lo ve porque nunca llegamos a esa letra.
[ Conversaciones indistintas ] -Tienes que protestar.
-Vamos a ver, ahora.
-Señoría, aquí tengo el contrato de compraventa en el que consta que uno de los afectados compró un piso sobre plano en el bloque designado con la letra L, piso que nunca recibió porque simplemente no existía.
Y como él, muchos de sus vecinos que compraron en el bloque M, en el N, en el P. Señoría, con la venia.
-Adelante.
-El señor Silva vendía pisos sobre plano que nunca tuvo intención de construir.
Incluso en más de una ocasión llegó a vender el mismo piso a dos pagadores distintos.
-Eso yo no lo sabía.
¡Lo juro!
[ Tumulto ] -Vale, ya, Ya lo tenemos.
Ya lo tenemos.
[ Protestas indistintas ] -No, hombre, que encima nos toman por tontos.
-Quedando así demostrado que la estafa fue premeditada y sostenida durante años.
No tengo nada más que añadir, señoría.
-¡Bien dicho!
¡Muy bien dicho!
¡Eres un sinvergüenza!
-No tienes nada.
No tienes nada.
-¡Eres un ladrón!
-¡Te mato!
¡Te mato!
♪♪ -Franco tiene muy mala pinta.
Está moribundo.
Por eso se han dado tanta prisa en firmar el decreto ley en agosto, y ya están cayendo las primeras condenas de muerte.
Todas a miembros de grupos terroristas por delitos de sangre, de momento, nosotros cautela.
Nos estamos jugando la legalización cuando Franco pase a mejor vida.
Nos vamos a reunir en el despacho de Manuela.
Cuando haya alguna novedad, pégame un toque allí.
Gracias.
Te llamo mañana.
-Bueno, ahora veremos.
[ Conversaciones indistintas ] -Ha salido la sentencia del Consejo Sumarísimo de Barcelona.
Otra pena de muerte.
-Cuatro Consejos Sumarísimos, 11 penas de muerte.
-Es que es horrible.
-Es una barbaridad.
-No tiene ningún sentido.
-Por favor, señores y señoras.
Como sabéis, el partido siempre ha estado por la abolición de la pena máxima.
-Bueno, ahora veremos, ¿no?
-Y ha decidido que nadie debe defender a acusados por delitos de sangre.
-De acuerdo.
-¿Cómo que de acuerdo?
¿Qué?
Estamos hablando de matar a gente.
-Bueno, Elisa, ellos fueron los primeros en asesinar a dos policías y un teniente de la Guardia Civil.
-¿Ahora nos vais a decir a quién podemos defender y a quién no?
-Son órdenes claras.
Ningún abogado del partido debe defenderlos.
¿Bien?
Punto.
Es un momento muy delicado y nos estamos jugando mucho.
-¿Qué?
¿Que nadie va a decir nada?
¿Tú tampoco no vas a decir?
-Son terroristas, Elisa.
-No, son personas.
Y todas las personas tienen derecho a una defensa, ¿no?
-Y la tendrán, pero no la vuestra.
[ Música dramática ] Ya hay una lista de abogados voluntarios fuera del partido, y a algunos los conocéis muy bien.
♪♪ -Tienes visita de tu abogada.
-¿Qué abogada?
♪♪ ♪♪ ♪♪ -¿Cómo estás?
¿Te gusta leer?
-Bueno, me ayuda a no pensar.
[ Cerrojo chasquea ] Mira, no tienes por qué hacerlo.
Todavía estás a tiempo de salir por la puerta y no volver.
-Escucha, María Jesús.
No te voy a engañar.
La cosa pinta mal.
La sentencia es firme y se niegan a reabrir el caso.
-¿Nos van a matar?
-Todavía tenemos una oportunidad.
Hay otra mujer detenida, Concha Tristán, que sabemos que está embarazada y por eso mismo no pueden ejecutarla.
-Yo no estoy preñada.
-Ya, pero tú dirás que sí.
Que has tenido una falta y al estar de tan poco tiempo no hay forma de mostrar si lo estás o no.
Créeme que con la mínima posibilidad de que estés embarazada no se van a arriesgar.
♪♪ Es tu única opción.
♪♪ [ Conversaciones indistintas ] [ Golpeteos ] -Hola Vicente.
Javier.
¿Qué tal?
¿Estás bien?
Madre mía.
¿Me pides una caña doble, porfa?
Que estoy reventada.
-No me extraña.
La cárcel de Yeserías queda lejos.
¿Qué pensabas Paca?
¿Que no me iba a enterar?
-Pues, no sé, Javier.
No es una cosa para ir gritándola por ahí a los cuatro vientos.
-Será porque está mal y lo sabes.
-Pero, ¿qué dices, Javier?
Por Dios, que es una cría de 19 años.
-Una cría de 19 años que pertenece un grupo terrorista, y que tiene delitos de sangre a sus espaldas, Paca.
-Vale.
¿Y qué?
¿Dejamos que la ejecuten sin mover un dedo?
-Hay cosas que no se puedan defender.
-¿Ahora me vas a dar lecciones de moral tú a mí?
-Te estoy diciendo que te estás equivocando, Paca, igual que tú me lo has dicho a mí cientos de veces y siempre te he escuchado.
-Ay.
Hola, Lola.
-¿Qué pasa aquí?
-Que Paca ahora defiende a terroristas.
-No.
Yo defiendo a quien lo necesita, eh.
¿O tú no harías lo mismo?
-Sí, claro.
-¿Lo ves?
Sin importar lo que diga el dichoso partido.
-Que no es una cuestión de órdenes, Paca.
Joder, que es una cuestión de ética.
-Bueno, y para mí también lo es.
-¡Shh!
y por eso defiendo la persona y no el delito.
[ Conversaciones indistintas ] Y debería ser vuestro objetivo, más allá del partido, Javier.
-Paca, Paca... -Me voy.
Ya está.
-¡Paca!
[ Susurrando ] ¡Oye!
[ Conversaciones indistintas ] Dame un beso.
Muy bien.
-No consigo entender lo que te pasa, Lola.
-¿Lo que me pasa a mí?
¿Qué te pasa a ti?
-Mi hermana se vuelve loca y tú te vas detrás sin importar lo que yo opine.
-Bueno, es que yo también tengo mi propia opinión, pero ella defiende lo que cree, igual que nosotros.
-¿Estás segura que estamos hablando de nosotros?
-Siempre hemos sido nosotros.
-No.
No siempre, Lola.
-Yo defiendo a Paca porque se está jugando la carrera, igual que otros se jugaron la vida.
-Como Enrique, ¿no?
-Vámonos a casa.
-Tengo que pagar.
-Adiós, Vicente.
[ Conversaciones indistintas ] -Se está dilatando.
-Es casi la 13:30.
-Llevan mucho rato ahí dentro, ¿no?
[ Conversaciones indistintas continúan ] -Seis indultos y mantienen cinco condenas de muerte.
Ahora a dos mujeres las indultan por la posibilidad de que estén embarazadas.
-Enhorabuena, Paquita.
La has salvado.
-Sí, pero todavía hay cinco penas de muerte.
Aún hay tiempo de que las conmuten.
-Haría falta un milagro para eso.
-No sé si Dios está de nuestro lado.
-¿Y si llamas a Ruiz Giménez?
Fue embajador en la Santa Sede.
El Papa se lo único que puede convencer a Franco del indulto.
-Claro, claro.
♪♪ [ Conversaciones indistintas ] -¿También hablas alemán?
-Calla.
No oigo... [ Hombre hablando en alemán por radio ] Olof Palme está pidiendo que se conmuten aquí las penas de muerte.
Esto es muy importante, Luisja.
[ Voz por radio continúa ] -¿Dónde aprendiste idiomas?
-¿Esa pregunta ahora?
No sé.
Francés en el colegio y ya, pues, por mi cuenta viajando, conociendo.
[ Sintonizando ] -¿Te he dicho ya que eres la mujer más increíble que he conocido?
-Sí.
-¿Y no te impresiona?
-Pues, no.
[ Sintonizando ] -Eres la única chica que conozco que es inmune a los piropos.
-Bueno, es que los piropos os gustan a vosotros, a nosotras no.
-[ Hablando francés ] -¿Ves?
Yo también hablo idiomas.
-Sí.
-Somos la pareja perfecta.
-Tu familia debe pensar lo mismo, ¿no?
-Mi familia es mi familia y yo soy yo.
-Ya, bueno, pero tu familia no me aguanta.
Se debe pensar que soy poco para ti o algo.
-¿De verdad te estás llevando esto a un asunto de clases?
-No, no me estoy llevando esto a ningún asunto de clases, pero tu familia es más católica que el Papa.
-Hala, ya salió otra vez de la superioridad del ateo.
-Pero, ¿tú te ves?
¿De verdad crees que tenemos algún futuro?
-¿Qué más te da lo que yo piense?
Si lo has hecho tú por los dos, ¿no?
-Pues sí, ya lo he hecho yo por los dos porque alguien lo tenía de hacer.
Pero, vamos, ya te digo que no va ningún sitio.
-Pues, tienes razón.
-Pues sí, la tengo.
-Jmm.
Se acabó.
-Se acabó.
Vale.
-Se acabó.
[ Ríen ] -Qué tonto eres, ¿eh?
-Las imágenes más escalofriantes se han producido esta pasada noche en Lisboa, donde varios grupúsculos comunistas, financiados por poderes judio-masónicos, han atacado con especial violencia la embajada española en Portugal, dejándola absolutamente calcinada.
Esta brutal agresión corona así la oleada de protestas en las principales capitales europeas que pretenden empujar a los gobiernos extranjeros a su injerencia en nuestro estado de derecho.
Y, por ende, deslegitimar a nuestras fuerzas de seguridad en su inefable tarea de proteger el orden público... -Mirad ahí está.
-...de las hordas comunistas y terroristas que se afanan por destruirlo... -Me acaba de llamar Ruiz Giménez.
Pablo VI ha llamado al Pardo.
Franco no se ha puesto.
Le han dicho que estaba descansando.
-Ay, Dios mío.
-Madre mía.
Me voy.
-¿Dónde vas?
-Con los familiares.
-...que regalará a las familias españolas el que quizás sea el último fin de semana de playa.
♪♪ -Elisa, para mí esto es muy importante.
-Y para mí también.
♪♪ Creo que me voy a marchar cuando esto pase.
-Pues, yo creo que te voy a echar mazo de menos.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -♪ Si te dijera, amor mío ♪ ♪ Que temo a la madrugada ♪ ♪ No sé que estrellas son estas ♪ ♪ Que hieren como... -Necesito saber si estás de mi lado.
-Si siempre he estado de tu lado, Lola.
Desde el primer día que te vi enfrentándote a los grises supe que quería estar a tu lado.
Siempre.
♪♪ -♪ Presiento que tras la noche ♪ ♪ Vendrá la noche más larga ♪ ♪ Quiero que no me abandones ♪ ♪ Amor mío, al alba ♪ ♪ Al alba, al alba ♪ ♪ Al alba, al alba ♪ ♪♪ ♪ Los hijos que no tuvimos ♪ ♪ Se esconden en las cloacas ♪ ♪ Comen las últimas flores ♪ ♪ Parece que adivinaran ♪ -¡Apuntad!
-♪ El día que se avecina ♪ -¡Fuego!
[ Disparos ] [ Lluvia cayendo ] [ Gritos de dolor ] [ Disparo ] [ Llantos ] ¡Viva España!
-[ Voces ] ¡Viva!
-¡Viva Franco!
-[ Voces ] ¡Viva!
-Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén.
-La manifestación celebrada en Madrid para protestar por la intolerable injerencia extranjera en los asuntos internos de España fue el máximo exponente de las que con idéntico cine celebraron en toda España.
Desde primeras horas de la mañana, cientos de miles de personas se fueron congregando en la Plaza de Oriente y sus inmediaciones, portando pancartas alusivas al acto y lanzando gritos de afirmación patriótica.
[ Aclamaciones ] -Interrumpido constantemente por los vítores y aclamaciones, Franco pronunció unas palabras en las que dio las gracias al pueblo allí congregado por la serena y viril manifestación de desagravio.
Estas manifestaciones demuestran, por otra parte, que el pueblo español no es un pueblo muerto al que se le engaña.
Evidentemente, el ser español ha vuelto a ser hoy algo en el mundo.
-[ Multitud coreando ] ¡Franco!
¡Franco!
¡Franco!
¡Franco!
¡Franco!
¡Franco!
-No siempre se gana, letrada.
Hay que saber perder.
-Hombre.
Don Manuel.
-Hombre, sigues viva.
Últimamente te veo más aquí que en casa.
-Sí.
Sí, sí, lo sé.
He estado liada.
Bueno, perdiendo casos, sobre todo.
-Bueno, un mal día.
-Un mal año.
Mira, papá, yo sé que son los tuyos, pero son unos cabrones.
-Esa boca, hija.
-Es verdad.
Están apretando demasiado.
-Sí, ya lo sé.
-¿"Ya lo sé"?
¿Está todo bien, papá?
-Sí, cariño.
Sí.
-¿Cariño?
Uy, esto va de mal en peor.
¿Qué pasa?
¿Le pasa algo a mamá?
-No.
Mamá está bien.
No sabe que perdiste al niño.
♪♪ -Será bocazas.
-Tu hermano estaba preocupado, y yo también.
-Lo siento, papá.
Es que no sabía cómo deciros.
Que no... -Pero, ¿qué tienes que sentir tú?
Mira, hija.
Serán los míos... -¿Pero?
-Anda, vente a comer a casa.
Mamá ha hecho torrejas.
-Cristina, ¿ese es tu padre?
-Hay que joderse.
He dejado de ser Don Manuel para convertirme en el padre de Cristina Almeida.
-Mucho gusto, señor Almeida.
-Adiós.
-Hasta luego.
-Claro, es que yo ahora salgo en la prensa italiana.
-Bueno, y yo salgo en la española y nunca me lees.
-Claro, porque escribes en un diario facha.
-Ya estamos.
-Es verdad.
[hablando italiano] -Será, será.
-¿Dónde tienes el coche aparcado?
-Sígueme.
[ Música suave ] -Y de acuerdo con las pruebas documentales y testificales obtenidas por la fiscalía y por la acusación particular, este tribunal quiere condenar y condena a Don Celedonio Silva a 11 años de cárcel y 30 000 pesetas de multa.
Además, deberá de pagar todo el dinero a los afectados en suma incrementada en un 20% por la devaluación de la moneda.
-¡Muy bien!
-¡Bien hecho, Paca!
¡Paca, bien!
-¡Sí!
¡Muchas gracias!
[ Aclamaciones y aplausos ] -¡Idiota!
[ Protesta indistintamente ] ¡Hijo de puta!
♪♪ -Sole, Sole.
-Yo no soy la única traidora aquí, ¿sabes?
-¿De qué estás hablando?
-¿Qué te crees?
¿Que no sé que ahora defiendes terroristas?
♪♪ -Pero en general, por estas zonas más bien, y promedio, la cantidad no será gran cosa.
En las regiones mediterráneas, el tiempo... -Buenos días.
-Buenos días.
¿Unos churritos?
¿Un café?
-Pues, sí.
Que sea doble el café que ayer me líe un poquito.
-Jmm.
♪♪ -Gracias.
-Siempre tan apañada, ¿eh, Cristina?
-Pues, ya me ves.
-Atención, españoles.
Habla el presidente del gobierno, don Carlos Arias Navarro.
-Españoles, Franco... ha muerto.
El hombre de excepción que ante Dios y ante la historia asumió la inmensa responsabilidad del más exigente y sacrificado servicio a España ha entregado su vida... [ Voz se desvanece ] -No me digas que no lo has pensado.
-Pues, claro.
Lo que pasa es que no es el momento.
-¿Por qué no es el momento, Lola?
Si nuestro hijo crecerá libertad.
-Señoría, la fábrica lo único que tenía que hacer era cumplir con la ley.
Con la ley 56/1961, que estipula la igualdad salarial entre hombres y mujeres.
Tómense su tiempo porque nosotras prisa no tenemos.
-¡Los cojones!
¡Esto es una provocación!
Un boicot de la izquierda radical para dañar a un sector que es la envidia de Europa.
-Son sus derechos y harán lo que sea por conseguirlos.
En este país en los últimos años también han pasado cosas que parecían imposibles, ¿no?
-Oye, Cristina, ¿tú tienes claro lo de Chile?
-Si he podido con Franco, puedo con cualquier cosa.
-Si tienes termitas en casa, ¿qué haces?
Encuentras el nido y lo destruyes.
-¿De dónde ha salido esta información?
-No sé sancionará a ningún trabajador que haya participado en la huelga.
-¡Viva tú, Manola!
-Han matado a otro estudiante en las protestas por el asesinato del chico de ayer.
¿Hasta cuándo va a durar esto, Manuela?
♪♪ -Dos muertos en dos días, la última una estudiante de sociología.
-Oye, tened mucho cuidado, Lola.
♪♪ -¿Tienes hombres suficientes?
-Para este trabajo, basta con llevarme dos.
-La policía va a tomar las calles y nadie quiere tener bajo su conciencia más muertes que se podían haber evitado.
-Ya ha habido muertos, Antonio, y son compañeros nuestros.
-No van a parar hasta que nos maten a todos.
[ Conversaciones indistintas ] [ Disparos, gritos, quejidos ] [ Disparo ]
Support for PBS provided by:
















