
Mama
Season 1 Episode 6 | 1h 9m 3sVideo has Closed Captions
The police search desperately for Nuria, and Laura and Victor are running out of time.
As the police now search desperately for kidnapped Nuria, Laura and Victor need to piece everything together before it is too late.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback

Mama
Season 1 Episode 6 | 1h 9m 3sVideo has Closed Captions
As the police now search desperately for kidnapped Nuria, Laura and Victor need to piece everything together before it is too late.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
How to Watch Under Suspicion
Under Suspicion is available to stream on pbs.org and the free PBS App, available on iPhone, Apple TV, Android TV, Android smartphones, Amazon Fire TV, Amazon Fire Tablet, Roku, Samsung Smart TV, and Vizio.

Discover Mysteries, Romances, & More
Explore our hand-picked collections of PBS dramas to find your new favorite show. Browse our catalog of sweeping historical epics, breathtaking romantic dramas, gripping crime thrillers, cozy family shows, and so much more.Providing Support for PBS.org
Learn Moreabout PBS online sponsorship[Carmen] ¿Qué le pasó a Ali?
¡Dime qué le pasó, por Dios!
-¡Carmen!
-¡Laura!
¿Qué haces?
Es una niña.
Yo siempre he sabido lo que está bien y lo que está mal.
-Tú tienes la manga más ancha.
-Estás loca.
Yo no me acuesto con el marido de otra.
Ni se me pasa por la cabeza hacerle daño a mi sobrina.
Nunca más vuelvas a acercarte a mi hija.
Mamá, ha venido el policía.
No sé qué hacer.
Quiero estar presente en el interrogatorio.
[Casas] Bien.
Ahora, dígame dónde está la niña.
¿Cómo que "dónde está"?
Tiene que estar aquí.
Señora Valverde, si todo esto es cosa suya... Comisario, mi hija acaba de llamarme angustiada, ¿de qué me está hablando?
[Andrés] No encuentran a mi hija.
No está ni en casa -ni en el colegio.
-Ay, otra vez no, por favor.
Otra vez no.
[Víctor] ¿Aún tienes pinchado el teléfono de Inés Vega?
[Casas] Inés Vega no ha recibido ninguna llamada desde anoche.
Eso es imposible, acabo de oírla hablar.
No desde su móvil, Víctor.
Creo que estaba hablando con su exmarido.
¿Él estaba aquí el día de la comunión?
¡Dime la verdad!
Sí.
¡Tú no me jodes la vida!
-[Inés] ¡Ah!
-[Federico] ¡No me la jodes!
-[Víctor] ¡Eh!
-¿Tú quién eres?
¿A ti qué te importa esto?
[quejidos] [Víctor] ¡Ah!
Puede que yo sea un ladrón, pero de ahí a secuestrar a una niña.
-No te creo.
-¿Para qué le iba a mentir?
Porque no es lo mismo pasar 4 años en la cárcel que 40, y te juro que voy a hacer que cumplas cada uno de ellos.
[teléfono timbra] ¿Sí?
Inés se vio con su exmarido en una casa de esa zona, la que está al final de la calle Camino del Mercado.
[rechinido] [Casas] Científica ha encontrado restos de sangre en la casa, y es sangre de Nuria.
La sangre es de hace unas pocas horas.
Así que si Federico Sanz, quien es marido de Inés, ya estaba detenido, no pudo ser el agresor.
Y eso significa algo más: volvemos a centrar las sospechas en la familia.
Si ese comisario tiene razón y es uno de vosotros el que ha publicado esta situación, que rece que sea la policía que lo descubra antes que yo.
[Carmen] No puedes ir a la policía.
Yo he perdido una hija.
Y ahora se trata de Nuria, de mi sobrina.
¿De verdad crees que yo encubriría a mi hermano si estuviese relacionado con esto?
Leticia, si fui yo la primera que lo delató cuando pensé que estaba relacionado con lo de Alicia.
Yo nunca te mentiría sobre una cosa así.
Hasta luego, Carmen.
[tono de llamada] Eduardo, Leticia sospecha algo, ¿me puedes explicar por qué no le dijiste desde el principio que estabas conmigo?
¡Cállate, calla!
Eduardo, ¿qué quieres?
¿Que sepa lo que hemos hecho?
Dios.
Ella no lo está encubriendo, es su cómplice.
Los tenemos.
[suena música de suspenso] [teléfono timbra] [Pablo] Mamá, ¿este no es el bolso de la profe?
Sí, sí, se lo ha debido dejar antes.
[teléfono timbra] [timbre] Hola, Pablo.
Te lo has dejado aquí.
Te han estado llamando.
Gracias.
[suena música de suspenso] -Comisario, le están esperando.
-Muy bien.
¿En qué puedo ayudarle?
¿Señorita?
Quiero cambiar mi declaración sobre la noche en la que desapareció Nuria.
¿Nos ha mentido?
No, pero no he contado todo.
Mi novio Eduardo recibió una llamada, y, y se fue como a eso de las 12:30, y no, no volvió hasta el día siguiente.
Acompáñeme, por favor.
Por aquí.
[periodista] En Cienfuegos, la policía y numerosos voluntarios continúan buscando a Nuria Vega partiendo del último paradero conocido de la niña, las batidas están recorriendo todos los bosques que rodean el lugar.
Mañana seguiremos con la búsqueda y... con cuatro equipos como hoy.
Quien quiera colaborar, puede apersonarse en Vega Alta o, o La Dehesa, Pilar de Valbuena o la carretera de la Cruz de Piedra.
En estos momentos tan difíciles, la solidaridad se hace evidente en el pueblo de Cienfuegos, y, y, y... [suena música de suspenso] [Laura] Víctor.
Eduardo está saliendo.
[Víctor] Por las pintas que lleva, irá a la batida.
-Iré tras él.
-Yo me quedo a vigilar a Carmen.
¿En qué grupo crees que irá Eduardo?
Al que se esté acercando más al lugar donde tiene a la niña.
Quiere eliminar pistas y pruebas que haya dejado, como hizo con el coche.
[motor acelera] [suena música de suspenso] [Vidal] ¡Vamos, vamos, señores!
¡Venga, por favor, que no tengo el día!
Javier, ¿quieres avisar a Jesús?
¡A ver, señores, por favor!
¡Que no estamos de paseo, que estamos buscando a una cría!
Bueno, ya saben, si encuentran algo, no lo toquen.
Levantan la mano y gritan, ¿de acuerdo?
Podría tratarse de una prueba, así que repito: no lo toquen.
[policía hombre] Vamos.
[Vidal] ¡Formen una línea, por favor, forman una línea!
[hombre] ¡Nuria!
[al mismo tiempo] ¡Nuria!
[hombre] ¡Nuria!
[hombre 2] ¡Nuria!
[hombre 3] ¡Nuria!
[teléfono timbra] [al mismo tiempo] ¡Nuria!
[Vidal] Sí.
Aquí ya estamos en el Pilar de Valbuena.
El grupo dos ha llegado a Vega Alta y el tres está empezando a peinar La Dehesa, y... y los de la Cruz de Piedra van un poco más lento.
Ya vamos todos lo más de prisa que podemos, esto es muy grande y somos muy pocos.
-[hombre 4] ¡Nuria!
-De acuerdo.
[hombre 5] ¡Nuria!
[hombre 6] ¡Nuria!
[al mismo tiempo] ¡Nuria!
-[hombre 7] ¡Nuria!
-[hombre 8] ¡Nuria!
-[hombre 9] ¡Nuria!
-[hombre 10] ¡Nuria!
No tienes por qué andar esquivándome.
Genial, porque no lo estaba haciendo.
Ya.
Bueno, pues, por si acaso.
Víctor, yo, yo sé lo que hay... [hombre 11] ¡Nuria!
Y reconozco que, que por un momento quise más.
Y de verdad pensé que, que podríamos tenerlo.
[Inés] Hasta que entendí lo que pasaba.
[hombre 12] ¡Nuria!
[Inés] De alguna forma a mí me pasaba lo mismo que te pasa a ti.
[hombre 13] ¡Nuria!
Quieres a Laura... aun cuando las cosas no van bien.
Hombre, claro que la quiero, es mi mujer.
Ah, no lo digas así como si fuera un trabajo, no lo es.
Ah, ya, ya.
[mujer] ¡Nuria!
Supongo que tú tampoco eres tan duro como nos quieres hacer creer.
[Víctor suspira] [al mismo tiempo] ¡Nuria!
Inés... Y tú te mereces a un buen tipo.
Gracias a ti ahora lo sé.
[hombre 14] ¡Nuria!
-[hombre 15] ¡Nuria!
-[hombre 16] ¡Nuria!
[hombre 17] ¡Nuria!
[suena música de suspenso] [Eduardo] ¡Aquí!
¡Aquí, Vidal, aquí!
Aquí.
¡Vidal!
[Vidal] Tú eres tonto, ¿no dije que no tocareis nada?
-[Eduardo] Lo siento.
-¿Es de Nuria?
Se lo dejó Pablo.
-[Begoña] Dios mío.
-Trae.
Lo siento.
[suena música de suspenso] Eduardo miente, no encontró el walkie, lo puso ahí.
Vi cómo se agachaba, sacaba algo del bolsillo, y después se ponía a gritar.
Pensábamos que iba a borrar pruebas, pero nos ha puesto una pista falsa.
¿A qué distancia estabas de él?
No lo sé, ¿15 metros?
¿Qué importa eso?
Importa para saber la definición con la que puedes haber visto un objeto de ese tamaño.
Y se supone que nuestro trabajo es estar ahí donde pasan las cosas, me pegué a Eduardo e hice mi trabajo.
Pero ¿te parece suficiente como para incriminarle?
Denos tiempo y encontraremos pruebas.
-No podemos esperar.
-¿Y qué hacemos, señor?
[Casas] Solo tenemos una opción: interrogar a Eduardo Castro.
Pondré sobre la mesa todos los indicios que tenemos contra él, y esperemos que eso le haga romperse y confesar.
¿Y si no se rompe?
Esta es la oportunidad que tenemos, no puedo dejarla escapar.
[suena música de suspenso] [Casas] Gracias a usted por fin damos un paso adelante en la investigación.
Me alegro, solo intento ayudar, como todos.
No se quite méritos.
Es precisamente usted quien ha encontrado esto.
Sí, y espero que sirva de algo.
[bolsa cruje] Ya ha servido de algo, Científica lo ha examinado.
¿Qué han encontrado?
Eso es lo de menos, señor Castro.
Lo interesante es lo que no han encontrado.
No hay huellas de Nuria ni de su captor.
A menos que su captor sea usted, porque las únicas huellas que hay son las suyas.
Claro, porque fui yo quien lo encontró.
Y lo cogió, a pesar de que le pedimos expresamente que si encontraban algo, se limitasen a señalarlo.
Sí, lo siento.
No, no lo pensé en ese momento.
Puede ser.
Pero hay otras opciones, ¿no?
Imaginemos un momento en que alguien está implicado en la desaparición de Nuria Vega, y a la vez, pasa por ser una de tantas personas que ayudan a buscarla.
¿Me sigue?
-Claro.
-Claro.
Imaginemos que esa persona por un momento se da cuenta de que uno de los grupos de búsqueda se está acercando donde tiene la niña.
[suspiro] Naturalmente no quiere que la encuentren.
Y entonces, se, se le ocurre una idea estupenda.
Puede engañarlos a todos, puede dejar un objeto de busca al lugar más alejada del paradero de la niña y finge que lo encontró.
Su esperanza a partir de ese momento es que todos busquen por allí y se olviden de los demás sitios.
¿Qué le parece mi razonamiento?
No, no, aún no he terminado.
A esa persona se la ha dicho, como a todas los demás, que si encuentra algo, no debe cogerlo, solo señalarlo, y él, sin embargo, lo coge... [suspiro] Para que... si no borró del todo sus huellas del objeto, estas tengan una justificación [suspiro] -¿Qué le parece el relato?
-Mire.
Yo solo quería ayudar, no sé a qué viene todo esto.
¿Y qué me dices si, si le cuento que acabo de pedir que examinen su coche?
¿Cree que allí encontraré algo?
¿O estará igual de limpio que el walkie-talkie.
En mi coche no van a encontrar nada.
Usted ha puesto buen empeño en ello.
Después de todo, mientras medio Cienfuegos salía a buscar a, a Nuria Vega, usted decidía que era mucho más urgente lavar su coche.
Y no solo lo lavó por fuera, sino que también -lo lavó por dentro.
-¿Y eso me hace culpable?
No, no.
Pero ¿sabe qué pensará el juez?
Que es un indicio más.
Y hay otros.
Su novia, Leticia Rodríguez, vino a vernos.
¿No?
Sí vino.
Y nos dijo... que la noche en que se llevaron a Nuria Vega de la casona usted no durmió en casa.
Ya se lo dije: fui a ver a mi hermana, me quedé con ella.
Yo creo que, en efecto, fue usted a ver a su hermana, pero... también creo que no sé quedó allí toda la noche.
Mire, Nuria es parte de mi familia.
Yo nunca le haría daño, nunca.
He ayudado en todo, ¿no?
¿Y por qué no se esfuerza un poco más?
Dígame la verdad.
Se la estoy diciendo.
¿Eh?, se la estoy diciendo todo el rato y no le basta.
Soy inocente, ¡se lo juro!
Yo no le hice nada.
No hice nada.
Y si usted no lo hizo, ¿quién lo hizo?
Bueno, quiero un abogado.
No necesita un abogado, no está detenido.
-¿Y va a detenerme?
-De momento, no.
¿Y ahora qué?
¿De qué ha servido el interrogatorio?
De nada.
¿Ha confesado?
No.
¿Nos ha dicho algo que supiésemos?
¡No!
¿Nos ha acercado a la niña?
¡No!
-¿Te quieres tranquilizar?
-¡No!
Yo también pensé que se iba a romper.
De hecho, estuvo a punto de hacerlo.
Tu padre tenía razón, había que intentarlo.
-No se trata de eso.
-¿Y de qué se trata entonces?
De escuchar a los demás, de eso se trata.
En algún momento, tendréis que hablar de vuestros problemas, supongo que lo sabes, ¿no?
¿Tú y yo cuándo vamos a hablar de los nuestros?
Lo siento.
-¿Qué hacemos ahora?
-No lo sé.
Estamos en un callejón sin salida.
Espero que tu padre tenga alguna idea.
Y yo espero que estés hablando del caso.
[suspiro] [suena música de suspenso] -¿Señor?
-[Casas] ¿Qué pasa?
Tenemos un testigo.
Buenos días.
Dígame exactamente lo que vio y a qué hora lo vio si lo recuerda.
A las 4:00 abro el horno, así que estaba saliendo de mi casa para ir para allí.
Mire, mi casa está muy cerca de la casa de Amalia, donde dicen que tuvieron encerradas a esas crías.
Siga, por favor.
Vi un coche cerca de la casa con las luces apagadas.
¿Puede describir el coche?
Sí, lo barrí con mis luces.
Era un coche gris.
Verá, desde joven tengo muy buena memoria para los números y me fijé en la matrícula.
Bien.
2856CNB.
[suena música de suspenso] [Víctor] Cojonudo.
Un testigo y nos señala a nosotros.
Todos los vecinos están pendientes de cualquier movimiento sospechoso, y nosotros hacemos unos cuantos.
Unos cuantos que nadie debería ver.
Bueno, nos han visto a nosotros, pero pueden haber visto a Eduardo.
Ya, Laura, pero por eso me cabreo, porque podían haberlo visto a él, pero nos ve a nosotros.
[suspiro] -¿Tú seguro que eres psicóloga?
-¿Y seguro que tú eres policía?
A él no lo vieron, pero no lo sabe, podemos jugarlo.
No me lo digas, has tenido una idea.
Una buenísima.
La vas a odiar.
[suena música tensa] -¿No lo encuentras?
-No.
[crujidos] ¿Estás segura que es la de esta semana?
Sí, Alba de sangre, eso decía el periódico.
[Eduardo] Ah, mira.
-Aquí tienes.
-[Laura] Qué bien.
-Muchas gracias.
-A ti.
-Hasta luego.
-Adiós.
[suena música de suspenso] -¿Y ahora qué?
-A esperar.
[suena música de suspenso] [pitidos electrónicos] -Toma.
-Gracias.
[alarma] [suena música de suspenso] SE LO QUE HAS HECHO CON NURIA [suena música de suspenso] [motor enciende] ¿Qué?
¿Qué, qué es lo que corre a tanta prisa?
¿Has sido tú?
¿que yo qué?
¿Tienes llaves de mi coche?
De "nuestro coche", por si no te acuerdas.
-Y sí, sí tengo las llaves... -Por favor.
Por favor, Leti, no me merezco esto, ¿vale?
Que no sé de qué me estás hablando, Eduardo.
[Eduardo] Alguien ha abierto nuestro coche.
Dime si has sido tú.
-¿Es por lo de Nuria?
-¡Dime si has sido tú!
¿Bueno?
[Leticia] No.
[motor enciende] [suena música de suspenso] [timbre] -¿Qué pasa?
-Alguien lo sabe.
Pasa.
[puerta se cierra] ¡Alguien lo sabe!
¡No sé!
A ver, ¿de qué estás hablando, Eduardo?
Me han visto con la niña, me han visto con la niña.
A ver, te estás obsesionando, Eduardo.
Si la policía de verdad supiera algo, ya... [suspiro] Hay que cambiar a la niña de sitio.
¡Ya!
Mamá, ya he terminado, ¿puedo ver otro?
Sí, claro que sí, cariño, sí.
Ahora vamos.
Hola, Edu.
Guarda eso.
Guarda eso.
[suena música de suspenso] Plaza, según el informe se han tomado la declaración a seis testigos, aquí solo hay cinco declaraciones.
Te falta la del panadero.
No hace ni una hora que se marchó.
Le tomó la declaración el comisario personalmente, y se quedó él la declaración.
[suspiro] -Si quiere, le aviso.
-No, no se preocupe.
el comisario estará ocupado con sus cositas de comisario.
[suena música de suspenso] Carmen, si la encuentran, voy a morirme en la cárcel.
Eso no va a pasar, ¿me oyes?
Igual es mejor que contemos la verdad.
-No, no, no.
-Carmen, Carmen, por favor.
No, no, no, no vamos a hacer eso.
-¿Qué vamos a hacer, joder?
-No sé.
[suspiro] Sí, tenemos que hacer lo que tú has dicho, tenemos que llevárnosla de allí, pero no lo puedes hacer tú, es posible que te estén siguiendo allá.
¿Qué?
¿Qué dices?
¿Que me están siguiendo?
¿Quién me está siguiendo, la policía?
¿Qué dices?
A ver, a ver, a ver, Eduardo, Eduardo, ¿has hecho algo que no debieras?
He ido a casa de Leti.
No sé.
Pensaba que quizá ella me había puesto la... la nota en el coche, ella tiene las llaves.
¿Algo más?
No sé.
Está bien.
Está bien.
Escúchame.
A partir de ahora, solo tienes que hacer lo que yo te diga.
¿Hmm?
Tienes que actuar como si nada de esto hubiera sucedido.
Nada.
Que no te vean preocupado, que no te vean.
Eh, hacer nada raro, pero que todos te vean.
[suena música tensa] Si Eduardo y Carmen piensan que alguien sabe donde tienen a Nuria, irán a cambiarla de sitio.
-Exacto.
-Él no puede.
O no debe.
Mi padre... El comisario le dejó bien claro que era el principal sospechoso, y después del mensaje que le dejamos, el tío tiene que estar yéndose de bareta.
Eres muy expresivo.
Qué pena que no pueda decir lo mismo.
Creo que esta nos queda grande.
Voy a llamar a Casas.
¿Así que creéis que Eduardo o Carmen van a mover a Nuria esta noche?
-Sí, señor.
-[Casas] ¿Por qué?
[Laura] Eduardo nos la ha intentado jugar con el walkie, eso será porque las batidas estaban cerca de la niña.
Mmm-hmm, y por eso tengo a Eduardo localizado.
que está en un bar del pueblo de lo más tranquilo y sin prisa ninguna.
Eso significa que es Carmen quien se encargará de ir a por la niña.
Su hermano tendrá una coartada perfecta, todo el mundo lo habrá visto.
Pero ¿cómo estáis tan seguros de que va a hacerlo esta noche?
¿Laura?
Oí una conversación entre Eduardo y Carmen.
[Casas] Muy bien.
Está claro que vais a necesitar refuerzos.
Creo que nos será útil tener un localizador, os lo mandaré.
Mantenedme informado.
Iré montando el operativo.
-Laura.
-¿Sí, señor?
[Casa] Está claro que estamos empezando a funcionar como un equipo.
Buen trabajo.
Dice que esto ya empieza a parecerse a un equipo.
¿Y te sientes culpable?
Acabo de mentirle a mi superior, ¿cómo no voy a sentir culpable, Víctor?
Tranquila, a mí la primera vez me puso lo mismo, la segunda... Y mírame ahora.
[suena música de suspenso] Quiero a todas las unidades que estén alerta.
Y que a nadie se le ocurra decir una palabra sobre el operativo.
¿Se puede saber dónde está Vidal?
-Torrellas.
-¿Qué quieres, Vidal?
Me has dicho que tú viste algo en la casa esa donde tuvieron a la niña.
Ya se lo he contado al comisario.
Pues, cuéntamelo a mí otra vez.
Salí de casa para abrir el horno a eso de las 4:00.
"¿A eso de las 4:00?".
¿Desde cuándo vas tú a la panadería a las 4:00, Torrellas?
Joder, Vidal.
Pasé por donde Lupe antes de ir al horno, ¿contento?
Ah, un día de estos tu mujer te va a cortar los huevos, ya verás.
¿Te cuento o no te cuento lo que vi?
Cuéntame.
Un coche con las luces apagadas aparcado junto a la casa de Amalia.
¿Qué coche?
¿O marca, matrícula, color?
Dime algo más.
[suena música de suspenso] -¿Dónde vas?
-A poner el localizador -en el coche.
-¿Con ella en casa?
No va a salir.
¿No se supone que tiene que ir a por la niña?
Tendrá que esperar a que se haga de noche.
Pues, tendremos que esperar nosotros también.
¿Y cuándo lo colocamos?
Después no va a dar tiempo.
Además, como tenga que encender la linterna, -me va a ver todo Dios.
-Está bien.
-No es lo mismo, ¿eh?
-¿El qué?
Estoy a punto de obedecer una obra de mi padre, y esto que esté de nuestra parte, no sé, le quita la gracia, ¿no?
¿Tiene que estar prohibido para que te interese?
Ese soy yo.
Igual te has equivocado de bando.
No te creas, que estuve tentado, pero había algo que me ponía más.
-¿Qué?
-Pillar a los malos.
[suena música de suspenso] [teléfono timbra] [suena música de suspenso] [timbre] -Hola.
-Hola.
-Eh, perdón si te molesto.
-No, no, no, no es molestia.
-Eh, ¿te importaría que pase?
-Hmm, pasa.
Gracias.
-¿Quieres un café?
-No, no.
Quería pedirte un favor.
¿Te importaría que te dejara esta noche a Pablo?
Necesito descansar, Laura, y contaba esta noche con Emi, pero... Eh, déjame hablar primero con Víctor, ¿vale?
Iba a llevarme hoy a cenar, una cena romántica.
Y ya sabes que últimamente las cosas, no... No, no, no, de ninguna manera, mujer, no, no, no.
Ya encontraré con quién dejar el crío.
Eh, podemos ir cualquier otro día.
Que ni hablar, que ni hablar.
Lo primero es lo primero.
Carmen.
¿Qué tal?
¿Cómo estás?
[Carmen] Bien, bien, Víctor, ya me iba.
-Que la pases muy bien.
-Gracias, gracias.
[suspiro] -¿Que la pasemos bien?
-¿Has colocado el localizador?
Sí.
Funciona.
[Laura] Bien.
[Pablo] ¿Adónde vamos?
A casa de los abuelos, hoy te quedas con papá.
¿Y por qué papá no viene a casa?
¿O es que nunca va a volver?
No lo sé, cariño, de verdad que no lo sé, pero hoy no pienses eso, por favor.
[motor enciende] [suena música de suspenso] Pablo, por favor.
Camina.
Eh, mi niño.
¿Estás bien?
[risa] [Roberto] Hijo mío, ganas tenía de verte.
[Carmen] ¿Te puedes quedar con él esta noche?
Claro.
¿No a tener ganas de pasar un rato con mi niño, eh?
Supongo que tú también conmigo, ¿no?
-¿Estás bien?
-Sí.
Sí, sí, sí.
Gracias.
Carmen... Si quieres en vez de pasarte mañana a recogerlo, te lo llevo yo a casa.
-Bueno.
-Podría... No sé, podría llevar algo para desayunar, si te parece.
-No hace falta, Roberto.
-Yo sé que no hace falta.
Eso solo que me gustaría.
Te echo de menos, Carmen.
Te vas a dormir pronto, ¿hmm?
¿Vale?
Te llamo mañana Ven aquí, campeón.
Ah, tenía muchas ganas de verte, mi niño.
[suena música triste] [Eduardo] Esponja estás hecho.
Venga, tío.
¿Paro o juego?
¡Treinta y uno!
¡Ja!
-Venga, invito la ronda.
-Muy bien, tómatela.
[murmullo] ¡Ay!
[Eduardo] ¡Tino!
Cuatro, por favor.
Paliza les estoy vendiendo.
[murmullo] Gracias.
[personas ríen] [teléfono timbra] ¿Sí?
Gracias.
Eduardo, sigue en el bar, ya sé por qué le veo.
Está trabajando.
Es una coartada.
No hay movimiento en la calle, no tardará en salir.
[pitidos electrónicos] [suena música de suspenso] Creo que ha abierto la puerta.
Ahí salió.
-[Vidal] Buenas noches, Carmen.
-Mierda, Vidal.
[susurrando] Ay, Dios.
Justo lo que necesitamos.
Eh, Vidal, buenas noches.
-¿Qué pasa?
¿Una novedad?
-No, perdona que te moleste.
No, no hay ninguna novedad, por lo menos de manera oficial.
Pero es que quería hacerte algunas preguntas.
Pero yo, yo ya le conté al comisario.
Este gilipollas lo va a estropear todo.
No lo coge.
Comisario.
¿Ha enviado usted a Vidal a hablar con Carmen?
Pues, está aquí.
Tiene quitárnoslo de encima antes de que lo estropee todo.
Todo eso que me has contado ahora, ya lo sabía.
Pero quería preguntarte sobre otra cosa.
¿Y qué?
Tu vecina, la maestra, su marido.
Ajá.
¿La ha visto que hicieran algo raro, algo a deshora?
No.
No, no, ¿por qué?
[teléfono timbra] Perdone, Carmen.
¿Sí, comisario?
No, ahora mismo estoy con un asunto personal.
Sí, señor, ahora voy, ahora mismo.
Lo siento, Rafael, pero tengo mucha prisa.
-[Vidal] Si ves algo raro... -Os llamo.
No, me llamas a mí.
[motor enciende] Vamos a tener que esperar a que Vidal se aleje.
Carmen acaba de salir, operativo en marcha.
[suena música de suspenso] [sirena] ¿Qué está pasando aquí, comisario?
Seguimos a un sospechoso.
¿A quién?
Si hubiera estado donde tenía que estar, en lugar de atender asuntos personales, lo sabría.
Porque eran personales, ¿cierto?
Yo creo que no soy el único que esconde asuntos personales, ¿no cree, comisario?
[motor acelera] Reduce.
Con esto no hace falta que te acerques tanto.
Si ve los faros y siente que la siguen, podría asustarse y cambiar de carril.
Derecha.
Izquierda.
[pitidos electrónicos] Carmen se dirige al bosque.
[suena música tensa] [pitidos electrónicos] [Víctor] Se ha parado.
Comisario, el coche de Carmen Castro se ha detenido junto a la carretera, en el camino de la Cruz de Piedra.
[suena música de suspenso] -Comisario.
-[Casas] Dime.
Ha entrado en el bosque, la seguimos.
[Casas] Gracias, Víctor.
A todas las unidades, las tenemos.
Estén listos a intervenir a mi orden.
Lo haremos con sumo cuidado.
Sin alarmas.
Sorprenderemos al sospechoso sin que tenga ocasión de huir.
[suena música de suspenso] [teléfono timbra] -¿Sí?
-[susurrado] [Laura] Comisario.
Carmen Castro tiene una pala y se dispone a cavar.
[jadeos] [jadeos] [Carmen solloza] No... [sirena] [voz por radio inaudible] [suena música dramática] [Andrés] ¿La han encontrado?
[suspiro] [Vidal] Lo siento.
[llanto] Hay una persona detenida.
[suena música dramática] [puerta se abre] Supongo que es consciente de su situación.
Sí.
-¿Qué tiene que decir?
-Que soy culpable.
¿Culpable de qué, señora Castro?
¿De mover el cadáver de su sobrina?
-¿De encubrir a su hermano?
-No.
-¿Culpable de qué entonces?
-De la muerte de mi sobrina, -¿Usted mató a Nuria Vega?
-Sí, fui yo.
¿Usted con la ayuda de su hermano?
No.
-Señora Castro... -No, yo sola.
Mi hermano no ha hecho nada, señor.
¿Le han detenido?
Señor Casas, mi hermano es inocente.
Suéltalo.
Si lo es, le aseguro que lo soltaremos.
Pero antes, tiene que contarme punto por punto todo lo que ha pasado.
Mi sobrina, Nuria, sabía todo sobre el secuestro de Alicia.
Ella misma me había dicho que sabía quién se la había llevado, pero que no me lo podía contar.
Y usted decidió sacárselo por su cuenta.
-Así es.
-¿Quién se la llevó del colegio?
-Yo.
-¿Cuándo?
A la hora del recreo, por la mañana.
¿Y eligió la casa de Amalia para esconderla?
Hmm.
La misma casa en la que, curiosamente, habían encerrado a su hija.
Solo que, cuando desapareció Nuria, aún no sabíamos dónde habían encerrado a su hija.
-¿O usted sí que lo sabe?
-No.
No, no.
¿Así que se llevó a Nuria de ese lugar por casualidad?
Mmm-hmm.
¿Qué esperaba exactamente encerrándola allí?
Que me confirmara que había sido su madre, Begoña, quien se había llevado a mi hija.
Fuiste a ver, ¿a que ya estaba completamente segura?
Sí.
Así que decidió actuar por su cuenta, se llevó a Nuria y la encerró.
Mmm-hmm.
Y por la noche llamó a su hermano.
-Sí.
-¿Para qué?
No lo sé me dijo que fuese... [Casas] ¿Así que se levantó sin decirle nada a su novia?
Era tarde, joder, no, no quería despertarla.
Claro, se levantó, se fue a casa de su hermana, ¿y?
¿Qué más, señor Castro, qué más?
¿Qué pasó exactamente en casa de su hermana?
¿Qué pasó, señor Castro?
¿Por qué le llamó precisamente la noche en que murió Nuria Vega?
No podía dejar solo a mi hijo.
Así que llamó a Eduardo y le pidió que se quedara con el niño mientras... ¿Qué?
¿Tuvo que darle alguna explicación a su hermano?
No.
No, no, no, él no me preguntó nada, así que yo no tuve que mentirle.
¿No le preguntó nada a la 1:00 de la madrugada?
No.
¿Así que dejó a su hermano allí y...?
Y fui a esa casa.
A la casa de Amalia.
¿Porque esperaba que la niña, la dueña del secreto, le contara quién se había -llevado a Alicia?
-Sí.
¿Y se lo contó?
No.
Volvió a negarse a hablar.
¿Qué hizo usted entonces?
Perdí los nervios, señor.
-¿Discutieron?
-Sí.
¿Y la golpeó?
Fue un accidente.
A falta de los resultados de la autopsia, el relato encaja punto por punto con lo que sabíamos.
¿Y el coche de Eduardo?
Dice que cogió las llaves y que se lo llevó sin que él supiese nada.
Pero al día siguiente lo limpió.
-A petición de la propia Carmen.
-Ya.
-¿Y qué dice Eduardo?
-Absolutamente nada.
y en realidad, es lo que más le conviene.
Con la confesión de Carmen y habiendo solo indicios contra él.
Miente.
Carmen Castro está mintiendo.
Los dos están mintiendo.
Fui yo quien le dijo para detenerla cuando Carmen intentó de cambiar el cadáver de sitio, señor.
Y ella ha confesado ser la autora de la muerte.
Pues, no es verdad.
Rehúye su mirada durante todo el interrogatorio.
Quizás se avergüence.
Mire su cara y su respuesta.
[Casas] ¿Usted mató a Nuria Vega?
Sí, fui yo.
"Sí, fui yo".
[Casas] ¿Usted con la ayuda de su hermano?
-No.
-Responde tarde a todas sus preguntas, está intentando construir un relato coherente.
Hágame caso, conozco a Carmen.
Conocer a alguien no es un argumento, Laura.
Pero hacer un análisis de comportamientos sí lo es.
por eso estoy en este caso, ¿no es cierto?
Porque soy psicóloga.
Además, fue usted quien me encontró un valor en esto y me trajo hasta aquí.
¿Ahora no confía en mi análisis?
Confío en tus capacidades, Laura.
Pero cuando uno se infiltra y se acerca a alguien tanto como tú a Carmen, se corre el peligro de empatizar demasiado.
-Eso no ha ocurrido.
-Sabes que tengo razón.
Tienes una implicación emocional con ella, y a veces eso impide ver cómo son las cosas en realidad.
-No es el caso.
-Pero a estas alturas, Laura, no sirve lo que me digas, necesito pruebas.
Y una prueba tan clara que rebata el hecho de haber encontrado a Carmen desenterrado el cadáver de Nuria Vega.
Se la daré.
Pero mientras, si confía un poco en mi criterio, le pido un favor: ponga a Carmen y a Eduardo Castro en celdas contiguas y pídele una autorización al juez para escuchar su conversación.
Yo también sé cuando mientes tú.
[suspiro] Laura, no pasa nada porque las cosas te afecten de una manera personal.
Somos humanos.
Tenemos sentimientos y a veces... está bien compartirlos con la persona que tienes enfrente.
¿Quieres que compartas lo que siento?
Sí.
Creí que éramos un equipo.
Lo somos.
Y si de verdad piensas que Carmen miente, demostrémoslo.
[suena música de suspenso] Cursa la petición formal al juez.
Una escucha y una grabación.
[Casas] Carmen Castro y Eduardo Castro.
[tintineo] -Carmen, yo no puedo más.
-No, no, escúchame.
Tienes que aguantar un poco más, no pueden tardar, ya tienen que soltarte.
Eduardo, Eduardo, óyeme, escúchame, escúchame.
Te van a soltar, no hay nada contra ti.
-Carmen, escúchame un momento.
-Escúchame tú a mí.
Tú no has hecho nada, así que no tienes nada que temer.
¿Y tú?
[suspiro] Yo estoy donde tengo que estar.
[Carmen] ¿Qué le has dicho al comisario?
[Eduardo] Nada, nada, que me quedé cuidando a tu hijo.
Lo que no sé a dónde fuiste, o sea, lo que habíamos....
Lo que habíamos decidido hacer desde el principio, que es contar la verdad y eso es lo que vas a seguir haciendo hasta que te manden a casa, ¿me oyes?
No decir otra cosa que no sea la verdad.
[Carmen] Y no te preocupes por mí.
¿Cómo quieres que no me preocupe?
Eduardo, ya no hay vuelta atrás.
[golpes en la puerta] [hombre] Comisario, la detenida ha rechazado la visita de su marido.
[suena música tensa] -¿Has ido a verla?
-[Roberto] No ha querido verme.
[Andrés] Ni te acerques a nosotros.
¿Madre?
Por el amor de Dios, hijo... la encontraron con el cuerpo de la niña en sus brazos.
¿Cómo puedes...?
[suena música dramática] [forense] Señora.
Cariño... Vamos.
No me toques, no vuelvas a tocarme, no quiero saber nada más de ti.
No me hagas sentir como si todo esto fuera culpa mía.
[Begoña] Le diste permiso a la policía para que interrogara a nuestra hija.
¿Qué tiene que ver eso con lo que...?
¡Que les hiciste creer que Nuria sabía algo!
Y que le diste alas a la loca de tu cuñada para... ¿Y sabes qué es lo peor?
Ni siquiera así reaccionas.
Acaban de matar a tu hija y... -y ahí sigues como si nada.
-¿Cómo puedes decir eso?
Ella te quería, Andrés, nunca fuiste un buen padre, pero ella te quería.
¿Y tú crees que a mí esto no me duele?
Me da igual si te duele o no.
todo lo que había entre nosotros ha muerto.
¿Y de quién es la culpa, Begoña?
Tienes razón, la niña era lo único que nos unía, porque tú no me has querido nunca.
[suena música dramática] [Víctor] Laura... ¡Laura!
[timbre] Acabamos de enterarnos de lo de Carmen.
[Roberto] No puede ser.
Estoy seguro, Carmen jamás podría hacer algo así.
Tú has tenido tiempo de conocerla, Laura.
Y tampoco me lo puedo creer.
¿Has hablado con ella?
No, ella no ha querido verme.
[sirenas] ¿A qué venís ahora?
Tenemos orden de registrar tu casa, Roberto.
-¿Y esos que hacen aquí?
-Son mis vecinos, Vidal.
Ya.
Pasad.
Tu mujer no llevaba el móvil cuando la detuvimos.
No sé.
Está arriba, en la habitación.
Es donde lo suele dejar.
[pitidos electrónicos] Tienen que esperar afuera hasta que acabemos, ¿de acuerdo?
[Víctor] Emi, Pablo.
Roberto... Es el móvil de Carmen.
-Vamos a mi casa.
-No, Laura, no hace falta.
No tenéis por qué esperar aquí.
[pitidos electrónicos] [voz por radio inaudible] Niños, vamos a causa de Laura.
[puerta se cierra] Eso es un delito, Roberto.
Obstrucción a la justicia, creo que lo llaman.
Víctor... -¿Por qué le has cogido?
-No lo sé.
Ya has visto cómo funciona la policía, Laura.
Tienen la confesión de Carmen, pueden cerrar el caso, ¿para qué se van a complicar la vida?
Solo les interesa el teléfono si les confirma que Carmen es culpable.
No voy a colaborar en eso.
Sé lo mucho que has ayudado a Carmen con lo de nuestra hija, te has hecho amiga suya, por favor, no digas nada.
No lo diré, ni Víctor tampoco.
¿Y si el teléfono demuestra que Carmen es inocente?
Quizá con el teléfono pueda reconstruir lo que hizo Carmen ese día.
Y si es inocente, igual ahí hay una prueba, ¿no?
-Entonces voy a encontrarla.
-¿Tú?
Soy lo único que tiene, y ella es lo único que tengo yo ahora mismo.
Me he enfrentado con toda mi familia por ayudarla.
Carmen me necesita.
Y yo voy a necesitar tu ayuda, Laura.
Cuenta conmigo, con nosotros.
Comprobaremos todas las llamadas que se hicieron ese día desde que se llevaron a Nuria del colegio.
Hizo una llamada a las 9:32 de la mañana.
Media hora después de dejar a Pablo en el colegio.
[Laura] ¿A quién llamó?
[repique telefónico] [hombre] Despacho de Sarabia y Cáceres abogados, buenas tardes.
[pitido electrónico] [Pablo] ¡Papá!
Pablo, tienes que ser fuerte, ¿me oyes?
Todo va a salir bien, ¿mmm?
Que mamá va a volver muy pronto a casa.
Deja ya de mentirle.
Emi, por favor, no empieces ahora.
"Emi", ¿qué?
¿Eh?
¿Qué?
[gritando] ¡Que no voy a discutir ahora!
Hija, anda, coge a Pablo y vuelve a casa, por favor.
[portazo] Roberto, ¿por qué no vais Víctor y tú con el abogado y me quedo yo con el niño?
-¿Eh, Víctor?
-Claro, cariño.
Yo no tengo la confianza que tiene Carmen con Laura, pero bueno, quiero lo mismo que vosotros, descubrir la verdad.
Gracias.
Vidal.
He comprobado la coartada de Eduardo Castro.
Él tampoco pudo haber secuestrado a Nuria Vega.
Con gran cantidad de testigos confirman que estuvo en el kiosco hasta medio día.
Si no fue él... Sé que hizo desaparecer un testimonio de esa noche, de una persona que afirma haber visto el coche de la maestra cerca de la persona.
No me pareció relevante.
Yo creo que sí se lo pareció y por eso mismo lo hizo desaparecer.
No diga estupideces, inspector.
¿Por qué iba yo a proteger a esa mujer?
Porque se acuesta con ella, comisario.
[Casas] Por favor... No hablo por hablar, lo vi salir del hotel.
Vidal, no me acuesto con ella.
¿Se da cuenta, comisario, que cualquier otra explicación sería mucho peor?
Denúncieme a Asuntos Internos.
Abrirán una investigación y saldrá de dudas.
¿Algo más?
Eso haré.
Hágalo.
Yo también haré lo que me corresponde.
A partir de este momento, está usted apartado de la investigación.
Su trabajo se limitará a las tareas de campo que se le encarguen específicamente.
Muy bien.
Castígueme por ser un buen policía, pero ¿sabe qué?
Que más tarde o más temprano cada cosa acaba en su sitio, comisario.
[suena música dramática] [voces indistintas] ¿Hay alguna novedad?
¿Nos puede decir algo?
¿Aclararnos?
¿Alguna declaración?
Papá no va a conseguir que mamá salga de la cárcel.
No voy a verla más, ¿verdad?
Papá va a hacer todo lo posible, y te prometo que yo también, ¿vale?
[suspiro] Pues solo necesito saber si mi mujer, Carmen Castro, estuvo aquí la mañana del pasado miércoles.
-Sí.
-[Roberto] ¿A qué hora?
[teléfono timbra] Llegó puntual a las 10:30.
Justo una hora después se fue.
Lo sé porque venía una gente para una firma precisamente a esa hora.
-¿A las 11:30?
-Sí.
Y tuve que interrumpir mi reunión con su esposa.
¿Algo más?
Usted ya me ha dicho que no me podía contar a qué vino, pero quizás me puede responder a otra pregunta.
Tenga en cuenta que han detenido a Carmen, por favor.
Su esposa iba a tomar una decisión muy importante y necesitaba consejo legal.
Y después de que la detuviese, ¿volvió a ponerse en contacto con usted?
Señor Vega, este no es un despacho criminalista.
Su esposa vino a verme para que la ayudara con los papeles del divorcio.
[suena música de suspenso] Tenía la esperanza de todo se arreglase entre nosotros.
Con el tiempo.
Supongo que soy un imbécil.
Cuando quieres a alguien... no es fácil renunciar, ¿no?
No pasa nada.
Es una buena noticia después de todo, ¿no?
Si Carmen salió de aquí a las 11:30, entonces no, no fue ella la que se llevó a Nuria del colegio.
Roberto, esto solo prueba que Carmen no pudo llevarse a tu sobrina.
No que no la matase.
[suena música dramática] A la hora en la que se llevaron a Nuria del colegio, todos los posibles sospechosos estaban reunidos en el restaurante.
Germán, Pilar, Inés, Andrés y Roberto.
Germán los había reunido allí para decirles que dejaba el negocio.
Que estaba allí presente, así que no hay dudas.
Ninguno de los cinco pudo secuestrar a Nuria.
-Carmen estaba en el abogado.
-[Vítor] Y Eduardo en el kiosco.
Así que se nos escapa algo o hay una tercera persona con la que no hemos contado hasta ahora.
El informe detallado del cadáver de Nuria Vega.
Mi primera impresión estaba equivocada.
Con toda la tierra y la suciedad y siendo de noche... No se disculpe, cuénteme lo que ha descubierto.
El pelo también lo ocultaba.
La niña antes de caer y darse contra la chimenea ya había recibido un golpe.
Es una contusión en el hueso temporal izquierdo, justamente encima del oído.
¿Y no pudo hacérsela al caer?
¿Contra la escalera o contra algún mueble?
No, no.
He examinado tanto el lugar como el cadáver.
Alguien la golpeó con un objeto contundente en la cabeza y eso fue lo que la hizo caer contra la chimenea.
¿Qué tipo de objeto?
Sabemos que es un objeto romo, de sección curva, de no gran tamaño.
[Casas] ¿Así que la muerte de Nuria no fue accidental?
[suena música dramática] ¿Usted qué sugiere?
¿Que soy tan estúpida como para ir a la cárcel por algo que no he hecho?
Le aseguro que encontraremos el arma homicida -y entonces sabremos la verdad.
-[Laura] No quiero una disculpa.
Bien, entonces centrémonos en Carmen y averigüemos por qué miente.
¿Me estás diciendo que me has hecho venir aquí -para decirme esto?
-Y que no quiero volver a verte.
-Carmen... -Adiós, Roberto.
[Casas] ¡Quiero las escuchas de todos los teléfonos relacionados con los Vega!
El de Roberto, la línea fija de la casa, todo.
Pidan las autorizaciones para esas escuchas.
¡Ya!
Yo no le hice nada a Nuria Vega.
Lo haya hecho quien lo haya hecho, estamos muy cerca de meterlo entre rejas.
¿Ha pensado usted qué hubiera pasado con esas niñas si hubiera permitido que este pueblerino sin luces lo hubiera ayudado de verdad?
"El tiempo se nos echa encima y solo tienes unas horas.
Ya no tenemos forma de seguir ocultando la verdad".
[Vidal] No te preocupes, hijo.
No voy a permitir que a esa chica le pase nada.
Papá... Que te den por culo.
No va a dejar que me acerque.
A menos que no le quede más remedio.
[Casas] Tal vez usted no sabía que lo que golpeó a Nuria Vega la hizo caer era una linterna, pero su marido sí.
Suéltala, Roberto.
Suéltala.
[gritando] ¡Devuélveme la jodida linterna!
[suena música de suspenso]
Support for PBS provided by:
















