
The First Death
Episode 6 | 47m 16sVideo has Closed Captions
Sandra must dig deeper into the case to try and save her father before it is too late.
After a confrontation with Cristobal Setien, Tello goes missing. Sandra is convinced that Jano has something to do with his disappearance, but he’s been arrested and won’t talk about Tello. Can Sandra help her father before it’s too late?
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The First Death
Episode 6 | 47m 16sVideo has Closed Captions
After a confrontation with Cristobal Setien, Tello goes missing. Sandra is convinced that Jano has something to do with his disappearance, but he’s been arrested and won’t talk about Tello. Can Sandra help her father before it’s too late?
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Learn Moreabout PBS online sponsorship-[ Grita ] No me quedan fuerzas, papá.
-A ver, ¿qué quieres que haga?
¿Me quedo aquí esperando que te detengan?
Dime, ¿qué hago?
-¡Darme un puto abrazo!
-Un abrazo ahora no va a servir de nada.
-Sí.
-Marina, estoy enfermo.
Un día me levantaré de la cama y no sabré reconocerme.
-Castro, no puedes cargar con lo que yo hice.
-Escúchame, ¿quieres ayudarme?
No cuentes nada de eso.
Si esto sale mal, Dani no puede perderte.
-Isidro mintió a Castro.
No era la primera vez.
Estuvo chantajeando a Cristóbal estos últimos siete años.
-Nos empeñamos en culpar a Isidro, pero no le hizo nada a Soledad.
-Eso no me vale.
Necesito que sea Isidro.
-Mira, esto es lo único que necesitamos.
-Cristóbal le compró las tierras a Juliana por 100.000 pavos.
-Cristóbal... -Aunque te duela, lo de Cristóbal no es ninguna deducción, es una fantasía.
Alguien tuvo que ocuparse de Juliana, y ese alguien tenía una de las radios de Claudia.
-Esa señora que había ahí no estaba bien.
-¿Le puedo enseñar unas fotos y usted me dice si reconoce a alguien?
-Jano.
- [ Grita ] [ Obturador ] [ Obturador ] ♪♪ -¿Cuándo vais a detener a Jano?
-¿Puedo fiarme de que no le dirás nada a la familia?
Ni siquiera a Alisa.
Cuando nos llegue la orden judicial.
Y, tú, ¿¿me vas a contar cómo diste con este sitio?
-¿Vais a tener en cuenta mi colaboración a la hora de acusar a Castro?
-Lo pensaré.
Ahora ve a casa y cuida de tu padre.
-¿Mi padre?
¿Por qué?
-Se presentó en casa de Cristóbal Setién y lo amenazó.
No sé qué le pasó por la cabeza, pero Cristóbal le ha puesto una denuncia.
-¿Papá?
¿Papá?
¿Papá?
¿Papá?
♪♪ [ Llamada sin señal ] -Nada, sin señal.
Pensaba que alguien se lo habría contado, que estaría aquí.
-Escucha, Sandra, eh... ¿Y si se ha desorientado?
-La verdad, me da exactamente igual lo que le haya podido pasar a Tello.
-Sé que lo que hizo no estuvo bien, pero entiende que está enfermo.
-Deberías tenerlo ingresado.
¿Te das cuenta de lo que me podría haber hecho?
-Cristóbal, no está en casa y no me responde al teléfono.
Y lo último que sé es que vino hasta aquí.
Solo te pido que me cuentes qué te dijo, de qué hablasteis.
-Empezó a insultarme, rompió lo que le dio la gana, luego se puso a decir burradas de mí y de mi hijo Rodrigo.
-¿Qué te dijo exactamente?
A lo mejor en lo que hablasteis hay alguna pista de dónde haya... -¡Chorradas!
No dijo más que chorradas.
-¿Chorradas?
¿Como cuáles?
¿Que le compraste las tierras a Juliana el mismo día de su primera muerte?
¿O que tu propio hijo te chantajeaba?
Porque eso no es ninguna chorrada.
Como tampoco lo es que Rodrigo tuvo relaciones con Soledad.
-¡Fuera!
¡Largo de aquí!
-Sandra, eso da igual ahora.
De verdad, no es lo importante.
-Haz caso a tu amiga.
Hasta tu padre se dio cuenta de que no tenía sentido haber venido hasta aquí.
¿Os vais ahí o tengo que llamar a la Guardia Civil?
-No, no, no.
De verdad, no es, no es necesario.
Nos vamos ya.
Solo queremos encontrar a Tello, por favor.
He visto que ahí fuera, en el jardín, tiene cámaras de seguridad.
Si pudiéramos revisar las grabaciones, a lo mejor encontramos alguna pista de dónde ha podido ir.
Posiblemente se ha desorientado por la demencia.
Puede que esté incluso en peligro.
Por favor.
-La cámara grabó su llegada a las 16:35, y luego aquí, a las 17:12 de la tarde, se marchó.
Hace ocho horas.
¿Y adónde se va por ahí?
-Al pueblo, pero está claro que no llegó.
♪♪ [ Llamada sin señal ] [ Llamada sin señal ] -¿Tú eres la que va por ahí preguntando por Munitis?
¿Qué sois?
Pero no parecéis Nacionales.
Tampoco Civiles.
♪♪ -Forzar las cosas no nos va a ayudar.
Necesitamos la verdad, pero en esto es imprescindible pensar con frialdad.
Las emociones no nos ayudan.
Necesitamos la verdad, pero en esto es imprescindible pensar con frialdad.
Las emociones no nos ayudan.
-¿Tenéis ya los datos del dueño de la furgoneta?
Os he mandado la matrícula y las imágenes de la cámara.
¿Las habéis visto?
-Pasemos al despacho.
Anda.
-Vale.
La furgoneta pasa justo después de que mi padre llegara a la casa de Cristóbal Setién.
Sale por la izquierda.
No se ve, pero pudo quedarse ahí.
Luego, cuando mi padre sale, parece que va a irse por la derecha hasta que se para y sale por la izquierda.
Yo creo que vio la furgoneta y fue hacia ella.
-Sandra, la furgoneta es de Jano.
-¿Cómo?
-Yo creo que es pronto para sacar conclusiones, pero lo más fácil es que la Montaña se haya desorientado.
-No es la primera vez que veo esta furgoneta cerca de nosotros.
Estuvo en mi casa y en el desguace del Jándalo.
¿Habéis hablado con Jano?
-Sí, está colaborando.
De hecho, nos quiso abogado para hacer la declaración.
-¿Qué os ha contado?
-Pues, que cuando Marina se fue a vivir con tu padre, él tuvo que hacerse cargo de Juliana.
Fue entonces cuando apareció Soledad.
Madre e hija se pelearon.
Juliana quería que Soledad cogiera el dinero de unas tierras que había vendido y que se fuera, pero Soledad pedía más.
Fue entonces cuando se enzarzaron, Jano se metió por medio y, por lo que ha dicho, todo indica que fue un accidente.
-La verdad es que lo tenía todo muy bien planeado, porque pagó el certificado falso del doctor Cobo, engañaron a la funeraria y luego se trajo a Juliana aquí, a Santander, al piso ese.
Tuvo el detalle de ponerle una mujer peruana que la atendía todas las tardes.
Y, bueno, a Marina nunca le contó nada, porque pensó que Juliana moriría pronto.
Estaba muy enferma.
-Y, Sandra, falta atar algunos cabos, pero lo tenemos gracias a ti.
-¿Sabe dónde está mi padre?
Vi su furgoneta.
Sé que estaba ahí cuando mi padre salió de casa de Cristóbal Setién.
Tenéis que hacerle hablar.
-Sí, soy yo.
Pasé por esa carretera, pero no vi a Tello.
-Hemos estado hablando con algunos vecinos del pueblo.
Allí os conocéis todos.
Nadie sabía que tenías esa furgoneta, ni siquiera tu mujer.
-Solo la usaba para moverme por Santander cuando iba a ocuparme de Juliana.
-Entonces, ¿por qué la llevas hasta el pueblo ahora?
-Porque quería deshacerme de ella, dejarla abandonada en algún camino.
-¡Está mintiendo!
¡El muy hi****** está mintiendo!
La usaba para vigilarnos, a mi padre y a mí.
-Puede, pero no lo podemos demostrar, Sandra.
-¡Jano!
¿Qué le hiciste a mi padre?
Vas a ir a la cárcel de todas formas.
Callarte no va a cambiar nada.
-No sé de dónde te sacas eso.
Yo no sé nada de Tello.
-¡Deja de mentir!
¡Sé que lo cogiste al salir del palacio de los Setién!
¿Dónde está?
¡Jano!
¿Dónde está?
¿Dónde está?
¡Jano, ven aquí!
¡Jano!
-Tú tienes la culpa de todo.
-¡Uf!
¡Uf!
-Dame una razón para que no te abra la cabeza.
¡Dame una puta razón!
-Puedes hacerme lo que quieras.
Vas a ir a la cárcel, Jano.
Te cogerán.
-Me quitaste lo que más quería.
-¿Piensas que lo hicimos a propósito?
No pudimos evitarlo.
-Te llevaste a Marina, Tello.
-¡Luego se fue contigo!
- Sí, volvió.
Estaba en el pueblo, en mi cama, Tello, a mi lado.
Pero la verdad es que no estaba ahí.
He aguantado y aguantado años fingiendo que todo iba bien, y ahora, después de todo lo que ha pasado, te vas a quedar con ella, ¿eh?
-No eres un asesino.
Ayúdame.
Estoy jodido.
Solo [ Inaudible ].
No estoy bien, Jano.
No me dejes aquí.
No sé dónde estoy.
[ Ruidos metálicos ] [ Ruidos metálicos ] ¡Oiga!
¡No!
¡No!
¡Espere!
¡Espere!
¡No!
¡No!
¡Espera!
Marina.
¡Cuánto has tardado!
-Tranquilo.
Tranquilo, todo está bien.
-¿Adónde me llevas?
-Ya sabes dónde vamos.
-Ah, ¿sí?
-Sí.
Como en los viejos tiempos, Tello.
-¿Otra vez?
-Sí.
-No sé si quiero entrar.
-Nos está esperando.
No podemos borrar lo que hicimos, Tello.
-Hola.
-Hola.
-¿Te acuerdas, Tello?
-Estuvimos aquí los tres, como ahora, cuando nos contaste eso de que tenías el cáncer.
-Y también os dije que prefería pasarlo sola.
Nunca he soportado muy bien las mentiras, y bastante tenía con morirme como para fingir que nos queríamos.
-Yo sí, yo sí te quería.
-Pero no como a ella.
-No, no como a ella.
-Bueno, ¿pedimos unas ramas?
- ¿Y esto va a ser así?
¿La vida sigue como si nada, pero hacia atrás?
- ¿Te gustaría?
-Podríamos intentar hacerlo mejor.
-Lo difícil sería hacerlo peor.
Nos jodimos la vida.
Se la jodimos a Jano y también a ti, Esther.
-Bueno, pues, hoy pagáis toda la comida, y ya está.
Tello, yo no te guardo rencor, de verdad.
-¿No?
- Además, estaba con Sandra y con Dani.
¿Te acuerdas de ellos?
-¿Dónde están?
-¿No sabes dónde están?
-No.
-¿Y tú, Tello?
¿Dónde estás tú?
-En cada grupo habrá uno de mis agentes, ¿de acuerdo?
Sandra, partiremos de la casa de los Setién, y a partir de ahí nos iremos abriendo.
Tranquila, ¿vale?
-Gracias.
-Venga.
-Venga.
Vamos.
-¿Estás preparada?
Tienes que estar preparada, como con los lobos.
No sirve de nada hacer como si no estuvieran ahí.
♪♪ -¿Por qué estaba viendo esto antes de ir a casa de los Setién?
Cristóbal no sale en ella por ningún sitio.
-Pero, ¿qué es lo que estás buscando?
-Hasta tu padre se dio cuenta de que no tenía ningún sentido haber venido hasta aquí.
Eso nos dijo Cristóbal.
Yo también le había dicho que esa teoría suya de los Setién no iba a ningún sitio, pero después de ver esta película se fue a su casa y estaba desesperado.
Le amenazó con un atizador.
"No sirve de nada hacer como si los lobos no estuvieran ahí".
-Sandra, de verdad que me encantaría ayudarte, pero es que no te sigo.
♪♪ -El collar.
Se dio cuenta.
-¿De qué?
Sandra.
-Este collar.
¿No te suena de nada?
-Sí, mi madre tiene uno muy parecido.
-No, no es parecido.
Es el mismo.
Mi padre se dio cuenta.
Lo entendió todo, pero prefirió creerse esa locura suya de Cristóbal Setién.
♪♪ La verdad le hacía demasiado daño.
♪♪♪ -Está cerrado.
Sandra, hemos cogido un hotel en Santander para estar más cerca de Jano.
¿Hay noticias de tu padre?
-Tú lo sabías desde el principio.
Le pedisteis a mi padre que os ayudara con los guardias, para que no se fijaran en el collar de tu hermana.
Se lo habías dado al doctor Cobo.
Para pagarle, supongo.
Y hasta que murió, os estuvo pidiendo dinero.
2000 euros al mes, ¿me equivoco?
♪♪ ¿Alguna vez has querido a mi padre?
-Todavía le quiero.
-Él se dio cuenta, pero era capaz de cualquier cosa antes de aceptar que tú le habías engañado.
Porque lo usaste, te aprovechaste +de cuánto te quería, y te dio igual que estuviera enfermo.
-Tenía miedo.
-Por Jano, por ti.
¿Eh?
Tu marido sabe dónde está mi padre, y sé que le hizo algo.
Si es verdad que alguna vez le has querido, haz que te diga dónde está.
♪♪ -Tranquila, que todo va a salir bien.
Ya me las arreglaré.
Tú cuida de Alisa.
Ya sabes lo que nos necesita.
-Se ha acabado, Jano.
Se ha acabado.
Ya no hace falta que digas que yo no sabía nada, ¿vale?
-Fui yo quien lo organizó todo, y soy yo el que tiene que cumplir la condena.
-¡Ya basta, Jano!
¿Por qué no... una cosa bien, aunque solo sea una?
¿Dónde está Tello?
Jano, si le has visto o le has hecho algo, tienes que contarlo.
No tiene que sufrir nadie más.
Ya vale.
Por favor.
-No cometas ninguna torpeza.
No hables sin un abogado.
Las cosas están mal, pero se pueden poner peor.
-Está enfermo.
Es posible que necesite ayuda.
Dime la verdad.
¿Le has visto?
¿Le has hecho daño?
-Por favor, hemos terminado.
-Jano... ♪♪ -¡Eh!
¿Estás bien?
¿Te llevo a algún sitio?
-No.
Vivo aquí.
-Lo que tú digas.
♪♪ -¿Dónde has estado?
-Pues, en Santander con tu madre y Marina, que teníamos cosas que, que arreglar.
¿Dónde está mi nieto?
Oye, no quiero que Dani se preocupe por mí, ¿eh?
-¿Cómo sabes que lo voy a llamar Daniel?
-Y esa maleta, ¿de quién es?
-Tuya.
Te vuelves a Madrid.
Después de meter a Castro en la cárcel e intentar convencerme para que aborte, ya no te queda mucho más que hacer por aquí.
-Tampoco me vais a echar mucho de menos.
-Así es más fácil, desaparecer con la excusa de que no te queremos.
-Tu madre tiene razón.
¿Para qué fingir que somos un matrimonio?
-¿Y yo?
Dentro de un tiempo a mamá le diagnosticarán un cáncer.
Voy a criar a un hijo sola y a cuidar de ella.
Va a haber días en los que esté agotada.
La casa se me va a caer encima cuando ella muera, y tú no vas a estar aquí para darme un abrazo.
¿Es porque no he sido la hija que querías que fuera?
-Si me perdonas y me quedo aquí contigo, no tendré que coger esa maleta.
-Ahora no te puedes quedar.
Pero cuando vuelvas, ¿por qué no me das un abrazo?
-Es que yo ya no sé volver solo, Sandra.
♪♪ ¡Sandra!
¡Sandra!
¡Sandra!
¡Sandra!
¿Dónde estás?
¡Tú!
-Voy a subirle esto a Dani.
¿Tú tienes hambre?
-No, estoy bien.
-Pero deberías comer algo, ¿no?
-Sí, ahora, ahora voy.
-Mañana estoy aquí a primera hora y empezamos de nuevo, ¿vale?
-No lo vamos a encontrar.
-¿Y si los guardias ofrecen a Jano un trato?
No sé, una rebaja de condena o yo qué sé.
-No va a hablar.
Es que no entiendo, no entiendo.
¿Por qué consintió Marina el secuestro de Juliana?
¿Por qué se quedó con Jano si quería tanto a mi padre?
Bueno, ya te dije cuando nos conocimos que apostar conmigo da mala suerte.
No era buena idea, porque ibas a perder.
-¿Sabes, Sandra?
Empiezo a conocerte.
Y si pretendes echarme de tu vida otra vez, como la última, lo vas a tener muy difícil, porque voy a volver mañana, y pasado, y todos los días que hagan falta.
Porque ese día en el bar tú a mí me prometiste que me ibas a presentar a tu padre, y yo quiero conocer a la Montaña.
¿Vale?
No estás sola, Sandra.
-¿Y si el Ojáncanu se ha llevado al abuelo?
-No hay ningún Ojáncanu, mi amor.
Ya lo sabes.
Deja eso.
Vamos a dormir.
Buenas noches.
-Si el Ojáncanu se ha llevado al abuelo, puede escapar, porque él, él sabe que tiene un punto débil.
En la barba tiene un, un pelo blanco que si se lo quitas se queda sin fuerzas.
♪♪ -Todo el mundo tiene un punto débil.
♪♪ [ Notificación de mensaje ] ♪♪ No entendía por qué hizo lo que hizo Jano, por qué Marina dejó a mi padre... Los dos estaban sacrificando sus vidas.
¿Por qué harían algo así?
Por encubrirte a ti.
♪♪♪ ¿Qué pasó?
-Yo no llevaba bien la separación de mis padres.
Mi madre había desaparecido y mi padre estaba destrozado, así que mi familia se había ido a la mi****.
Ya sabes que me llevé siempre muy bien con Juliana, que empecé a pasar mucho tiempo en esta cabaña con ella.
-¿Y Soledad?
-Soledad, un día me la encontré aquí.
Estaban discutiendo, porque estaba empeñada en que Cristóbal Setién la reconociera.
-Pero Juliana era orgullosa.
No quería deberle nada a Cristóbal.
-Vendió las tierras, y ese dinero era para que Soledad rehiciera su vida.
Pero cuando Soledad se enteró, se puso hecha una bestia.
Primero cogió una lámpara y la estampó contra la pared, y después la agarró del cuello.
Y yo solo quería separarlas.
Así que la empujé, pero ella era más fuerte que yo y me tiró contra una mesa.
Y vi un martillo, y lo cogí y la golpeé.
Juliana se dio cuenta que Soledad estaba muerta y se puso hecha una loca.
♪♪ -Y, entonces, llamaste a tu padre.
-Me dijo que estuviera tranquila, que él se iba a encargar de todo y lo iba a arreglar.
Me dijeron que nunca más hablara de esto y que hiciera como si todo esto hubiera sido una pesadilla.
Pero, ¿cómo se sale de esta pesadilla?
♪♪ Yo quiero hacerlo bien, pero tengo mucho miedo de ir a la Guardia Civil.
-No vas a ir a la Guardia Civil.
Tú no tienes la culpa de todo esto.
♪♪♪ Necesito hablar con Jano.
A solas, sin cámaras.
-¿Qué?
No, eso es imposible.
-Solo necesito un minuto.
♪♪ -¿Qué está haciendo ella aquí?
-Siéntate.
Las cámaras no nos están grabando.
Tampoco hay nadie escuchando.
Siéntate.
Te doy mi palabra.
-¿Qué quieres?
-Alisa me ha pedido que hable contigo.
♪♪ [ Sirena de ambulancia ] Jano le dio un golpe en la cabeza.
Dice que no fue grave, pero cuando lo dejó aquí, estaba desorientado.
-¡Alto!
♪♪ ♪♪ -Ahora, vale.
¡Vamos!
¡Vamos!
-¿Dónde están el resto de las [ Inaudible ]?
-No [Inaudible ], ni rastro.
-Entendido.
Infórmale a 1.
-Vosotros, a la azotea.
♪♪♪ -¡Tello!
-Vosotros, a ese dique.
♪♪ -Está aquí.
¿Papá?
¿Papá?
♪♪♪ ¿Papá?
¿Papá?
¿Papá?
¿Papá?
¿Papá?
¿Papá?
Papá, despierta.
Despierta, ¿me oyes?
Despierta.
Papá, mírame.
Mírame, mírame.
¿Sabes quién soy yo, papá?
Hola.
¿Sabes quién soy?
-Sandra.
-Sí.
-He vuelto.
-Sí.
-He vuelto.
-Sí... ♪♪ -No me puedo creer que el Siete Orejas sea tan raquero, tía.
¡20.000 euros!
Si él sabe todo lo que has metido aquí.
-Pero necesito el dinero, Olalla, y si recurrimos, va a ser una pasta.
-Bueno, a lo mejor no sale mal.
Quiero decir, no tiene por qué no salir inocente Castro.
Hay un montón de pruebas a su favor y, bueno, con todo lo que has hecho en la investigación, de alguna manera tendrán que compensarte.
Es el equilibrio del universo, ¿no?
-Por si no te has dado cuenta, Rebeca, al universo se la trae floja nuestra vida.
-No.
Además que esta cabaña ya no tenía mucho sentido.
-¿Has ido a verlo esta semana?
Al principio le sentó fatal que tuvieras un rollo, pero desde que sabe que te va el pescado... -¿Qué dices?
-Que no le he dicho nada de Claudia.
Pero, ¿qué más te da?
Si ya no estáis juntos.
Oye, ¿me lo puedo quedar el cartelico?
-No va a ser lo más raro que tienes en el bar.
-¿En serio crees que el universo nos hace cosas?
-Perdona, no lo creo, lo sé.
Y, bueno, acabo de ir a un numerólogo, tía... -No, no, no, no, no.
[ Hablando en inglés ] No, no.
No puedo contigo.
-Es increíble.
Estaba... No sé qué número.
Bueno, que va toda la gente famosa, los actores... -[ Ríe ] ♪♪♪ -¡Mamá, mamá!
Dile algo al abuelo, que me ha vuelto a poner lechuga.
Y es que sabe que no me gusta, y dice, y dice que se le olvida, y casi vomito.
-Deja de hacerte el enfermo con Dani.
Ya no sabe cuándo es verdad y cuándo no.
-Ese crío no prueba la verdura.
-Papá.
-Ayer hablé con Marina.
Dice que, que Alisa está muy contenta en Madrid con ese curso de cocinera y que ya está bien esperando que salga el juicio.
-¿No has preguntado por tu amigo Jano?
-¿Jano?
¿Qué Jano?
¿Te pongo un café?
-Sí.
♪♪♪ -¡Toma, toma, toma!
¡Toma, toma, toma!
[ Imita ruidos de viento ] [ Imita gruñidos ] [ Imita disparos ] [ Imita gruñidos ] -Sin azúcar.
-¡Toma, toma!
¡Venga, tú cúbreme!
¡Toma, toma!
-Voy a contarles a Irene y a Juan toda la verdad.
-El abogado dice que el juicio apunta bien.
-Papá, no intentes.
Ya, está decidido.
No quiero vivir como Alisa.
No puedo cargar con algo así.
Y no sería justo para Castro.
Y tú siempre me has dicho que hay que plantarle cara a la verdad.
-Yo hice una frase de mi**** para que aprovecharas tu talento, no para que vayas a la cárcel.
¿Y estás dispuesta a correr ese riesgo?
Piensa en él.
-Tiene a Olalla, y tiene a su padre y te tiene a ti.
-¿Yo?
-Pero si me olvido hasta de que odia la verdura.
Hija, si vas a la cárcel, cuando vuelvas, yo no sé si sabré quién eres.
-Todo eso todavía no ha pasado, y a lo mejor conseguimos que no pase nunca.
♪♪ ♪ Me embruja el murmullo del río y del monte ♪ ♪ Con lluvia de mayo me quiero mojar ♪ ♪ Voy a correr como el lobo en la noche ♪ ♪ Tiendo a sentir toda tu inmensidad ♪ ♪ Me guía la luz de un rayo de luna ♪ ♪ La clara del alba al amanecer ♪ ♪ Me llena de vida toda la hermosura ♪ ♪ De esta tierra verde que aprendo a querer ♪ ♪ Tengo la fuerza ♪ ♪ Del viento del norte ♪♪
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