
The Move
Episode 3 | 50m 57sVideo has Closed Captions
Disaster strikes when Sandra, Castro and Dani visit Castro's parents in the valley.
Castro returns from prison and Sandra throws him a big party. However, the Civil Guard wants her to pressure Castro about Isidro’s visits to prison, causing tension. Disaster strikes when they go to visit Castro’s parents in the valley.
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The Move
Episode 3 | 50m 57sVideo has Closed Captions
Castro returns from prison and Sandra throws him a big party. However, the Civil Guard wants her to pressure Castro about Isidro’s visits to prison, causing tension. Disaster strikes when they go to visit Castro’s parents in the valley.
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Where to Watch Second Death
Second Death is available to stream on pbs.org and the PBS app.
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Learn Moreabout PBS online sponsorshipESTE PROGRAMA CONTIENE TEMAS DELICADOS NO APTOS PARA TODO PÚBLICOS SE RECOMIENDA DISCRECIÓN -¿Les suena un sitio llamado Club Venus?
-Tío, ¿tú crees que Soledad trabajaba en ese sitio?
-Podrías contarme más cosas de ella.
-No estuvo mucho, ¿eh?
Pero un día, como vino, desapareció.
-¿Y te suena de algo esta otra chica?
-Claudia.
-Al principio no me acordaba, pero luego me acordé de que tú también estabas en casa del Amarillo.
-¿Coincidir con ella me convierte en su asesina?
-Tenías la dirección de mi casa apuntada.
-Porque quería volver a verte.
-Lo que pasa es que no sabes cómo dejarlo con Castro y has salido con esto.
-Por Dios.
Yo pensaba que cuando la gente perdía la cabeza se volvía menos cabrón.
-No, eres tú la que perdió el norte.
Antes con Castro, y ahora con la tal Claudia.
-Amarillo, ¿qué relación había entre ellas?
-Claudia me traía joyas a cambio de que la pusiera en contacto con los gitanos del mercadillo de La Esperanza.
-¿Y Soledad qué hacía en tu casa?
-Era la recadera de su novio.
Se llamaba Isidro.
-El caso es que Isidro se ha esfumado.
-¿Cómo os puedo ayudar?
-Tú no.
Castro.
-Sabemos que mañana sale a la calle.
-En los dos últimos años, Isidro no ha dejado de visitarlo en la cárcel.
Castro nos puede ayudar a localizarlo.
[ Música de suspenso ] [ Voz por altoparlante ] [ Puerta se abre ] [ Gritos multitudinarios] [ Zumbido de puerta electrónica ] ♪ ♪ -♪ Llego sin permiso ♪ ♪ La estrella de antaño ♪ ♪ La que antes era solo luz ♪ Ahora te toca a ti.
-♪ Cayó de repente ♪ ♪ Desde el azul del mundo ♪ ♪ El corazón se me encogió ♪ ♪ Ahora ya sé ♪ -Qué envidia, ¿no?
-♪ Dónde te escondes ♪ -Sí, pero esta canción era con la que cerraban todos los bares.
-¿Sí?
-Ajá.
Se ponían muy pesados.
¿Tú no tenías una canción?
¿O es que eras de las primeras en irte?
-Depende del día.
No sé.
-Es que como nunca me cuentas nada de antes de mudarte aquí.
-♪ ¿Por qué a mí?
♪ ♪ Se me ha caído una estrella en el jardín ♪ ♪ ¿Por qué a mí?
♪ ♪ Se me ha caído una estrella en el jardín ♪ ♪ Ahora no sé... ♪ -Mamá, ¿estás bien?
¿Te pasa algo?
-No, mi amor, que estoy contenta.
Estoy muy contenta, y ya está.
¿Te estás pasando bien?
-Sí.
-¿Todo bien?
-Sí.
Sí, sí, sí.
-Gracias.
No hacía falta todo esto.
-Todo el mundo quería estar aquí.
-♪ Se me ha caído una estrella en el jardín ♪ -Ahora vengo.
-Toma.
Lo he hecho especialmente para ti.
-♪ Es de otro mundo ♪ -Es mi regalo.
-Seguro que no es lo peor que te has echado al cuerpo.
-Yo también me alegro de verte, Tello.
Me lo voy a tomar.
Pero luego me vas a tener que dar un superbeso.
-Acababa de llegar.
¿No podéis esperaros a mañana?
-Íbamos a nuestras habitaciones, pero Rebeca nos dijo que podíamos tomar algo.
No sabía yo que Rodrigo Setién hacía orujo.
Es como beber gasolina.
-Esa es su hermana, ¿verdad?
Se ve que a ella no le importa que esté recién llegado.
-Olalla adora a Castro.
-Seguro que todo el mundo lo quiere muchísimo.
-Disfrutad.
-¿Vas a hacer algo?
¿ Que si vas a hacer algo con los lobos?
-Eso es un tema de la Consejería o del Ministerio.
-Eso es una tarea de todos, Sandra.
De todos.
-Sandra, de verdad, tienes que venir.
Olalla ha traído un mogollón de fotos vuestras.
Tienes que hacer lo de la venda, por favor.
Por favor.
-¿De dónde habéis sacado estas fotos?
Mira qué pintas.
Eso era Valcaba, ¿no?
-El 2 de septiembre del 2014.
-No, no la empieces todavía.
Y venga, que esta lleva mucho rato.
-Ay.
-Ay.
-Esto parece de la página web de Turismo Liérganes.
-Bueno, bueno, bueno, va, va.
-¡Mira, tía!
-Ay, qué bonito.
-A ver, venga, vamos a empezar.
-A ver.
-¿Dónde dejo esto?
-Trae, me lo das a mí.
-Vale.
-A ver.
-Así, así, así.
-A ver, venga.
Primera foto.
¿Qué pone en mi camiseta?
-Nada, es morada.
Tiene un bolsillo a la izquierda.
Mira, esta era muy fácil.
Ahora me toca a mí.
La foto del bar.
-Esa.
-Esta.
Mmm, ¿qué hora marca el reloj del fondo, de la pared del fondo?
-No, ni de coña.
-20:55.
-¡Ah!
-No, en serio, ¿esto es lo más difícil que se os ocurre?
-La foto de Castro y tú en la plaza, ¿sí?
Espera.
Vale.
Matrícula del coche que está aparcado detrás.
-Imposible.
-Te pillé.
-S 2802 EV.
-¡No!
-Dios mío.
Pero es que es la mejor.
-Espera, no puede ser.
Al fondo de la foto hay una chica con un abrigo verde.
¿Eres tú, Rebeca?
-No puede ser.
-A ver, no sé.
-Haz zoom.
-Pero ¿qué coño hacías tú en el pueblo hace siete años?
-¿ Eres tú, tía?
-No sé, no sé.
O sea, yo sé que dos años antes de venir a vivir aquí, estuve un fin de semana en el pueblo.
Me encantó y por eso decidí buscar trabajo y quedarme.
Pero sí, no, oye, ¿no os parece como una señal de la vida o un...?
-Es fuerte, es fuerte.
-Brindemos por las señales de la vida.
-Venga, por las señales de la vida.
-Por las señales de la vida.
-Pues igual hacemos así... [ Música de suspenso ] [ Sorbeteo ] [ Música de suspenso ] [ Ladridos ] [ Puerta se abre ] [ Castro resopla ] -Dani se ha hecho el dormido.
O sea, no me traga.
Solo para que le deje solo.
[ Risa ] -Bueno, te lo vas a ganar.
Le tienes que contar historias de la cárcel, que así se impresionará.
Era un día complicado, y ha ido bastante bien.
-Gracias por la fiesta.
-Oye, tenemos que hablar.
-Pero ¿cómo vamos a hablar, eh?
Pero ¿tú te has visto?
-No, en serio, tenemos que hablar.
-¿Y este vestido?
Estamos en una cama de verdad, con sábanas de, de, de... No sé cómo se llaman.
-¿De magnolias?
-Me encantan las magnolias.
-Ah, ¿sí?
-Me... Buah.
[ Risa ] Quiero magnolias.
Todo el rato, magnolias.
Después de siete años esperando este momento, pero ¿cómo vamos a hablar?
[ Música tranquila ] ¿El vestido te ha costado muy caro?
[ Sandra ríe ] Porque igual te lo rompo.
[ Música tranquila ] [ Cascabel de viento ] -¿Sabes cómo nos pasábamos las cosas entre los chabolos?
-¿Qué es un chabolo?
-Es como una habitación, ¿eh?
Pero más oscura y con rejas.
Mira, cuando quería pasarle a algún compañero, cogíamos un palo.
Entonces atábamos lo que queríamos pasar y lo sacábamos por la ventana y lo balanceábamos así, hasta que desde el otro chabolo sacaban otro palo y lo cogían con una cuerda.
-Ajá.
-Ya sabes cómo sobrevivir en la cárcel si un día atracas un banco, Daniel.
¿Has hecho ya la mochila?
-Lo llevamos nosotros.
¿Cómo va eso?
-Casi listo.
Un poquito más de verde.
Mi revancha.
-Conseguí que el Sieteorejas vaya hoy a poner la ventana por fin.
-Hola, mami.
-Hola, ratón.
-Lo que no sé es si vamos a llegar a tiempo.
¿Lo recoges tú?
-Abuelo.
-Claro.
-Compra las bisagras, que tenemos que poner la puerta de la jaula.
-Oye, Dani, me ha dicho mamá que tienes una sillita de... [ Puerta se cierra ] [ Música tranquila ] -Buenos días.
¿Qué le pongo por ahí?
-Un cortado.
-Perfecto.
[ Campanadas ] [ Motor se enciende ] -Hola, guapa.
-Tello.
-Van a hacer un registro en el Venus.
Han salido los guardias con urgencia.
Me ha dicho Nuño que están buscando a un tal Isidro, un camello.
-Sí, un novio que tuvo Soledad.
Me han preguntado por él los guardias.
-¿Y cómo no me habías dicho eso?
Nunca me... -Tello, ya has hecho mucho por nosotras.
Yo lo único que quiero es que lo encuentren cuanto antes y podamos enterrar a mi hermana.
-Ya.
¿Y tienen pruebas contra él, o te han hablado de alguna...?
-Mira, no puedo ahora, me están esperando.
Vamos a mirar un curso para Alisa.
A lo mejor se va a Madrid, como hizo Sandra.
-Ah, qué bien.
-Me tengo que ir.
Adiós.
-Vale.
-¿Mi padre es peligroso?
-¿Por qué dices eso?
-Tú me dijiste que a la cárcel solo van los malos y los psicópatas.
-¿Y qué?
-Y mi padre ha estado mucho tiempo en la cárcel.
Hasta sabe pasar cosas entre los chabolos.
-Tu padre es un poco tonto.
Eso no se lo quita nadie.
A ver, pero no es malo ni peligroso.
Hace mucho metió la pata.
Y cuando eres mayor y metes la pata, puedes ir a la cárcel.
Nada más.
Ahora ya está afuera y con ganas de estar contigo.
¿Vale?
-Arriba.
Oye, ¿puedo coger un par de bisagras?
-Sí, coge lo que quieras.
Pero lo que cojas, lo pagas.
-¿Qué es este presupuesto, tío?
Quiero poner agua, no quiero montar un parque acuático.
-Es lo que vale, Sandra.
Y si no, ya sabes, como los pasiegos, a bañarse al río.
-¿Cuánto nos falta para pagar la cometida del agua?
-Que nos toque la lotería.
No sé, porque, vamos.
Que tiene unos polvazos.
-Mi hermana me ha pedido que le eche una mano en el bar, pero son cuatro pagos.
-¿Y discutíais de eso el otro día en la fiesta?
-No discutíamos, ¿eh?
Hablábamos como hablan los hermanos.
-No lo sé, tío.
-Nos quedamos nosotros en el pueblo.
Que se venga tu padre aquí.
En La Montaña se puede meter en el río en invierno.
[ Risa ] -Mi padre ha estado fatal.
Lleva a todo el mundo de cabeza.
Oye, Castro.
-No.
Esa cara no.
-La Guardia Civil quiere hablar contigo, que dicen que conoces a un tal Isidro.
Estuvo con Soledad hace siete años.
No sé si tuvo algo que ver con su muerte o con el secuestro de Juliana, pero tienes que hablar con ellos.
-¿Isidro?
-Dicen que os habéis visto varias veces.
Hace poco.
-¿No saben que yo he estado en la cárcel?
-Fue a visitarte.
-No, eso tiene que ser un error.
-No.
-A mí no me ha venido a visitar ningún Isidro.
Voy a hablar con ellos.
Pues me acerco al Ayuntamiento, y que vean que soy un ciudadano ejemplar.
[ Música de suspenso ] -¿Qué esperabas?
Se ha pasado media vida en el talego.
Aunque quiera hacer como que está de puta madre, no lo está.
-¿Y si me está mintiendo?
Porque la Guardia Civil tiene los registros de El Dueso.
No es algo en lo que uno se equivoca.
Ahí pone que Isidro fue a ver a Castro.
-¿Te ha contado que quiere ir a ver a mis padres?
No, ¿no?
Que les ha echado de menos en la cárcel, dice.
A mis padres, que tienen menos sentimientos que una piedra.
[ Olalla resopla ] -Querrá que vean a Dani.
-Tía, nosotras le veíamos media hora cada 15 días.
Tú más si ibas a follar.
No tenemos ni idea de lo que ha vivido ahí dentro.
Necesitará tiempo.
Y eso, si algún día realmente quiere contarnos lo que ha vivido, lo adornará con mentirijillas, tía.
Pero tú le conoces.
Es un buenazo.
Sea lo que sea, no será importante.
-Apúntamelo a mí, Olalla, que tengo que irme.
-¿Qué ha pasado?
-¿Qué te pasa?
-Nada.
-Tía.
-Rebeca.
-Nada, que... Es que todos los tíos son unos cerdos.
-Parece que han hecho una redada en el Venus.
Además de llevarse a todo el personal a declarar, han retenido unos cuantos puteros.
Rodrigo Setién era uno de ellos.
Hay cosas de las que no hay quién se entere, pero esto ya lo sabe medio pueblo.
-Tengo que llamar a Rebeca.
¿Qué estaban haciendo en el Venus?
Si ahí no queda nada de Soledad, ¿no?
-Están buscando a un novio que tuvo.
Pero ¿qué hace Castro poniendo la puerta de la jaula?
Joder, Dani me pidió a mí que comprara las bisagras.
-¿Qué más te da?
-¿Cómo que...?
[ Vehículo se detiene ] [ Música de suspenso ] [ Truenos ] -¿Necesita un abogado?
[ Música triste ] [ Vehículo parte ] [ Música tensa ] [ Traqueteo metálico ] [ Música tensa ] -En esta puta casa no hay comida.
¿Tú qué quieres?
¿Que me muera de hambre o qué?
-¿Te crees que podía elegir?
Vienen a verte, y tú... te mueres por ver una cara nueva, aunque sea la de Isidro.
-¿Y eso es razón suficiente para mentirme?
-Es un camello.
He salido, joder.
Solo quiero olvidar estos últimos siete años.
-¿Y de qué hablabais Isidro y tú?
Es que no entiendo por qué iba a verte.
-Bueno, pues le caía bien.
-Ah.
-No sé, tenía más amigos en El Dueso.
Y cuando venía, pues aprovechábamos y hablábamos de fútbol, de gente que teníamos en común, de cómo estaba yo dentro.
Se lo he dicho a los guardias.
Y si me hubiese contado algo de Soledad, te lo habría contado.
-Seguro.
-Te dije que iba a ir a hablar con ellos, y era verdad.
No me merezco que me vinieran a buscar así delante de mi hijo.
O que tú me mires así.
-¿Cómo te miro?
-Como si no me conocieras.
Pero vamos a ver, ¿tan difícil es creer que quiero olvidar todo este tiempo?
-¿Por qué no dejas de ocultarme cosas?
Lo de Isidro, lo de ir a ver a tus padres.
No te fías de mí.
-¿Cómo no me voy a fiar de ti?
-Pues, Castro, tío, ¿yo qué sé?
-Mis padres... están mayores.
Tal vez es por la enfermedad de tu padre, pero, pues, estaba ahí dentro y pensaba que se iban a morir.
Que no iba a tener la oportunidad de solucionar las cosas.
O al menos intentarlo.
-¿Cuándo quieres ir a verles?
-Mañana.
-A Dani y a mí nos encantaría ir contigo.
[ Música tranquila ] Las fotocopias.
-Gracias.
Nos va a costar dar con él.
Supongo que ya lo sabes.
Castro no tiene ni idea de dónde se puede haber metido.
-Me lo ha contado.
-Sandra.
-¿Qué?
-¿Han descubierto algo nuevo de lo de Soledad y Juliana?
Porque le pregunto a Elisa, pero bueno, está en una de esas fases de no coger el teléfono.
-Siguen buscando al novio que tuvo.
No sé nada más.
¿Has venido a por él?
-Tía, ¿sabes qué es lo peor?
Que anoche me descubrí pensando qué coño hacía yo mal para que Rodrigo se fuese de putas.
-Que es un capullo.
-Vaya.
-Te lo dijimos desde el principio.
Es el niño pijo de los Setién.
Con su balneario y sus lujos.
Anda ya.
-Sí.
-Olvídalo.
No merece la pena.
-¿Sabes?
Quiero darme el gustazo de mandarlo a la mierda en persona.
Soy más fuerte de lo que parezco.
-A por él.
[ Música de suspenso ] [ Campanadas ] -Vengo de hablar con una de las chicas del Venus.
Parece que no dan con el tal Isidro.
No sé... -Sí, ya me lo ha dicho la sargento Puebla.
Y me ha prometido que van a poner todos los medios para dar con él.
-Coño, es que deberían publicar su foto.
Un teléfono de colaboración ciudadana, no sé.
Ese Isidro no puede, a ver, desaparecer así de repente.
Habrá necesitado ayuda.
Si se tocan bien las teclas, pues la gente está dispuesta a hablar.
Pero hay que hacerlo ya, ¡ya!
-Mira, Tello, no sé, no sé qué es lo que hay que hacer.
Pero yo ahora necesito apartarme un poco de todo.
Jano y yo, desde que encontraron a Juliana, tenemos la vida patas arriba.
Y tenemos que centrarnos en Alisa, mirar el curso ese que quiere hacer.
-¿Alisa?
¿Quién es Alisa?
-Mi hija.
[ Música tensa ] -Ya, claro.
A ver, la UCO encontrará a Isidro.
Y sí, con razón, tú... Tenemos la familia.
A ver.
[ Música tensa ] -Abrigo llevas, ¿o no?
-Vale, voy a por él.
-Mi amor, Dani, ¿guardamos la mochila?
¿Cierras tú el maletero?
-Vale.
-Y no... -Volvemos mañana.
¿Estás bien?
-Pues claro.
-Como no has dicho nada de que los guardias vinieran a por Castro.
-Bueno, no sería importante.
Tú estás bien con él, ¿no?
-Vamos poco a poco.
-Cuando volví de Madrid, solo me podía descansar si escuchaba la radio.
No me acostumbraba a este silencio.
Yo que aborrecía el ruido de la ciudad.
-Pero si sigues sin pegar ojo.
Te oigo todas las noches.
-¿Sí?
-Vamos, papá.
-Y es que hay cambios a los que uno no se hace nunca.
-No digas eso.
[ Música tranquila ] Hay que seguir intentándolo.
-Ya.
[ Claxon ] -Nos vamos.
[ Música tranquila ] Hola.
-Mira qué vistas, Dani.
Vas a flipar.
Mira.
¿Ves?
¿Eh?
-¿Vamos a ir ahí?
-No, es que ahí viven los abuelos.
-¿Quieres llevar tú el abrigo?
-¿Puedes o no?
-Sí.
-Ya.
Ahora me lo cuentas.
-Bueno, el saco sí, que pesa un poco menos.
-¿Lo coges?
-Sí.
-Toma, cógelo.
Cógelo.
[ Música tranquila ] [ Golpeteo metálico ] -Hola, madre.
Te he estado llamando para decirte que veníamos todos y que, bueno, que si nos podemos quedar a dormir, si no es mucho lío.
-Se puede apañar una cama.
-Dani, dale un besito a la abuela.
Vamos.
-Déjalo, da igual.
Tu padre está con las vacas.
-¿Quieres que te acompañe?
-No hace falta.
No sé por dónde va a salir.
[ Mugido ] -¿En qué puedo ayudarla?
-En el establo hay un colchón enrollado.
Habrá que buscarle un sitio.
-Castro tenía muchas ganas de venir a verles.
Le hace ilusión que Dani pase tiempo con ustedes.
[ Fuego crepita ] Está buenísima.
A mí no sé qué me pasa, siempre me queda dura.
-Porque la haces deprisa.
Hay que guisarla a fuego lento y con fuego de verdad.
-Sí, es verdad que con la vitro no es igual.
Mi madre siempre lo decía.
-¿Y ya no lo dice?
¿O es que murió?
-Murió.
Podrías ser más delicado.
-No pasa nada.
Murió de cáncer hace tres años.
-Te doy el pésame.
-Gracias.
-¿Y, Dani, le has contado a los abuelos que estás haciendo una jaula?
-A lo mejor mañana te pueden ayudar y te pueden... -Mañana preparamos la muda.
-¿Ya os cambiáis de cabaña?
-Aquí arriba los lobos nos van a comer las vacas.
-¿Los lobos comen vacas?
-No, no comen vacas.
-Esta noche cojo la escopeta, y que se acerque alguno.
-Pues te puede caer buena multa.
-Lo que manda en la ciudad no va conmigo.
-Lo que manda en la ciudad va con todos, padre.
-No con los pasiegos.
Va con los sinvergüenzas y con los que no sirven ni para hacer una familia.
-¿Lo dices por Olalla y por mí?
No necesitamos a nadie más.
Estoy cansado de esta mierda de los pasiegos, que os creéis todos unos putos santos.
-Tienes cojones.
¿Te plantas en mi casa a pedir dinero y por encima te atreves a levantarme la voz?
-Castro, ¿qué era eso del dinero?
¿Eh?
-En mi puta vida les he pedido nada.
Ahí donde los ves, aunque parezcan unos miserables, tienen un montón de pasta debajo del colchón.
Joder, es que solo les pedí un poco de dinero para la cometida del agua, que le dije que se lo iba a devolver.
Desde que Olalla y yo nos fuimos, no nos tragan, no quieren saber nada de nosotros.
-Tenemos un millón de cosas de las que preocuparnos antes que el agua.
-Yo solo quería ser útil.
[ Suspira ] -¿Por qué no intentas dormir a Dani?
Yo creo que entre la cena y las historias de los lobos, hoy le va a dar un infarto.
[ Música tranquila ] -Cuando yo era pequeño, iba a bañarme al arroyo.
Y cada vez que me bañaba, veía un pez de color amarillo brillante.
Mmm, sería como si fuera un color oro.
Pero es que eso no es lo mejor.
Lo mejor es que cada vez que iba, venía a verme.
Y nadábamos juntos.
Igual le podemos poner un nombre.
¿Tú cómo le llamarías?
-Mmm, Pepe.
-¿Pepe?
Bueno, si a ti te gusta, pues le llamaremos Pepe al pez.
Y mañana, si quieres, vamos a conocerlo.
[ Aullido ] [ Disparo ] [ Ladridos ] [ Música tensa ] -Perdón, ¿el coche que estaba aquí?
-Sí, se lo llevó hace un rato el chico con el que llegaste.
-Ah, sí.
Vale, gracias.
[ Música tensa ] -¿Sabes que en el arroyo hay un pez dorado?
Y es que tengo muchísimas ganas de ir.
Quiero ir.
-Eso son fantasías.
No hay ningún pez de oro en el arroyo.
A tu padre siempre le ha gustado inventarse historias.
-Me da igual.
Yo quiero ir.
-Buenos días.
¿Sabe dónde está Castro?
-Se fue a pasear.
¿Te crees que no los echamos de menos?
Ellos son los que se fueron y nos dejaron solos.
-Olalla y Castro querían otra vida.
-Y eso es lo que tienen.
-¡Dani!
¡Dani!
¡Da...!
-¿Y este corderito tiene cosquillas o no tiene cosquillas?
[ Dani ríe ] -¿Dónde estabas?
-Estaba dando un paseo.
Necesitaba despejarme.
Oye, ¿sabes lo que es una belorta?
-No.
-¿Ves ese par de ahí?
Cógelo.
-Vale.
-¿Este?
-Ese.
Sí.
-¿Vienes?
-Ahora voy.
Id vosotros.
-Venga.
-¿Nos vamos para allá?
-Sí.
Con cuidado, ¿eh?
[ Música tensa ] [ Notificación ] [ Música tensa ] -¡Eh!
¡Eh!
¿Dónde vas?
¿A dónde vas?
¿A dónde se va?
[ Música tensa ] -¿Estás listo?
-Sí.
-¿Seguro?
Que voy, ¿eh?
Que voy.
-Sí.
-¡Que voy, que voy, que voy, que voy!
-Ala, te pareces al Ojáncanu.
-Así es como cargaban los pasiegos la paja.
-Castro.
Castro, deja eso.
Ven, ahora.
¿De quién es esa cabaña?
-Es la otra cabaña de mis padres.
-¿ Estás escondiendo a un tío que busca la Guardia Civil, que pudo matar a Soledad, y te traes a tu hijo?
-Isidro no le hizo nada a Soledad.
Oye.
-No.
Llevo siete años esperándote como una idiota, y ahora resulta que no tengo ni puta idea de quién eres.
-Claro que sabes quién soy.
-Lo de venir aquí a ver a tus padres, incluso todo este buen rollo con Dani, es todo mentira.
Estamos aquí solo por Isidro.
-Ojalá no hubiese tenido que hacerlo, pero se lo debía.
-¿Qué cojones le debías?
Fue a la cárcel porque casi se carga a otro.
¿Qué estabas haciendo negocios con un tío así?
-Entré a la cárcel con 23 años.
Olalla y tú veníais de vez en cuando, y... yo solo pensaba en morirme.
Me enganché a fumar heroína.
Me colocaba y... no sé, la cabeza dejaba de darme vueltas.
¿Sabes cuando tienes una voz que no para de decirte mierdas?
-Castro... -Un chino la callaba.
Isidro me pasaba, por eso venía a verme.
Me cobraba menos y me fiaba si no tenía pasta.
No sé qué habría hecho sin él.
-Has tenido siete años para contármelo.
-Ahora estoy limpio.
Eso se ha acabado.
Isidro no le hizo nada a Soledad.
Solo necesitaba desaparecer unos días.
-Vamos a llamar a la Guardia Civil.
-Sandra, no les conté toda la verdad.
No lo hagas, por favor.
-Nos vamos ya.
Volvemos a casa y vemos qué les decimos.
Venga, vamos.
-Nos vamos ya, mamá.
-Llévate esto.
-Gracias.
-Venga, Dani, despídete de los abuelos.
-¿No estaba con la belorta?
-Sí, estaba ahí.
-Aquí no está.
-Estará con el abuelo.
-Papá, ¿está Dani ahí?
-¡No!
-¿Dani?
[ Viento arrecia ] ¿El arroyo ese del pez que le contaste dónde está?
-Bajando la loma.
-Vale, vete tú a mirar al coche y yo voy para allá.
[ Música tensa ] -¡Dani!
-¡Dani!
¡Dani!
-¡Dani!
-¡Dani!
-¡Dani!
-¡Dani!
¡Dani!
¡Dani!
¡Dani!
¡Dani!
¡No!
¡Déjalo!
¡Dani, no, no!
¡Para!
¡Dani!
¡No, Dani!
¡Castro, se lo ha llevado!
-¿Quién?
-¡Isidro se ha llevado a Dani!
-¿Qué?
-¡Tenemos que ir a por él!
-¡Tranquila, tranquila!
-¡Tenemos que ir!
-¿Qué?
¿Qué?
-¡Dame las llaves!
¡Dame las llaves, que se lo ha llevado!
¡Vamos!
-¡Tranquila, tranquila!
¡Escúchame!
[ Llamada entrante ] ¿Qué cojones has hecho, eh?
¿Dónde está mi hijo?
¡No, escúchame!
¡No, no, no, no, no!
-¿Qué?
-Nos espera en el túnel del Engaña.
-¿Con Dani?
-¡Con Dani, con Dani!
¡Tranquila!
-¡Vamos, vamos!
[ Música tensa ] [ Truenos ] [ Música tensa ] -¿Dónde está?
-Shh.
En el coche, tranquilo y con los seguros echados.
Así que no vayas, porque le vas a acojonar en lo que vas a hacer.
-¿Te has vuelto loco?
Suéltalo ahora mismo.
-Cuando hablemos.
¿Tú qué mierda le has dicho a la Guardia Civil?
-Yo no he contado nada.
No he hablado con nadie.
-Claro, y yo soy gilipollas, ¿a que sí?
¿Tengo cara de gilipollas?
Que sé que eres poli, coño.
Por eso cuando me has visto has salido corriendo.
-No es policía.
Ella solo pone multas.
Y no ha hablado con la Guardia Civil.
-Tú cállate.
Dadme los móviles.
Ay, Castrito, qué mal se te da devolver favores.
Vete al coche y quita la batería.
Os vais a quedar aquí, sin montar lío.
-¿Con Dani?
-No.
A Dani me lo llevo yo y lo dejo en el primer bar que vea, y nos aseguramos que nadie va a llamar a la Guardia Civil, ¿estamos?
-Ni una mierda.
-¿Qué has dicho?
-Escúchame, no nos podemos quedar aquí.
Aquí hay lobos, hace mucho frío.
Tú sabes cómo es esto.
Hostia, deja que nos quedemos en la cabaña.
No tenemos móvil, no tenemos coche.
¿Qué vamos a hacer?
-Está bien, pero en mi coche no montáis.
Vais con el vuestro, detrás de mí.
¿Estamos?
-Vale.
-Necesito verle.
[ Música tensa ] -A la más mínima gilipollez, me lo llevo.
Te lo juro por Dios, me lo llevo.
-Hola.
-¿Estás jugando con el móvil?
-Sí.
He conseguido una vida extra.
-¿Sí?
Menos mal que Isidro me había encontrado.
Si no, me hubiese perdido en los montes.
-Menos mal, menos mal.
Oye... Isidro... te va a tener que llevar en su coche a la otra cabaña de los abuelos porque nuestro coche está estropeado, ¿vale?
-¿Estás bien?
-Sí, mi amor, sí, estoy bien.
Te quiero, ratón.
-Y yo a ti.
[ Música tensa ] -¿Qué le falta a eso?
-Estoy en ello, pero es que no puedo soltar el borne.
-Pues te das prisa.
[ Llamada entrante ] ¿Esto qué cojones es?
La hija de puta que no había llamado a Guardia.
¿Qué mierda es eso?
-Que he llamado, pero he colgado antes de que contestaran.
-¿Algo más te vas a inventar?
-Escucha, si realmente no tienes nada que ver con la muerte de Soledad, deberías... -Shh.
¿Qué mierda le has contado tú de Soledad?
-Le dije que fuisteis novios.
Nada más, solo eso.
-Sí, ya está.
-¿Y no te ha contado que me dejó colgado?
La zorra de Soledad se enteró de quién era su viejo y nos fuimos a por él.
Pero la hija de puta se fue con el dinero y sin mí.
Eso es lo que pasó.
-Entonces no tienes que tener miedo.
Cuéntaselo a la Guardia Civil.
No va a pasar nada.
-Que si no me sale ese muerto, me van a echar otro.
¿Es que no lo entendéis o qué?
Voy a descolgar y vas a contestar.
[ Llamada entrante ] -¿Hola?
¿Sandra?
-Hola, Irene.
-¿Me has llamado antes?
-Nada, quería saber si mi padre había pasado por ahí, pero ya lo he localizado.
-¿Le ha pasado algo?
-Se había quedado sin batería, pero ya está bien.
-Oye, te escucho con muchísimo ruido.
¿Está todo bien?
-Está todo bien, sí.
-Ya.
Sandra, si necesitas cualquier cosa, dímelo.
-Te tengo que colgar, adiós.
-Así me gusta.
Y tú, quita.
¿No sabéis desconectar los putos bornes?
Joder.
-¡Ah!
¿Qué...?
¡Hija de puta!
¿Y qué?
¡Ah!
¡Hija de puta!
-¿Qué vas a hacer?
-¡Sois unos hijos de puta!
-¡Deja aquí a Dani!
¡Déjalo!
-Esta no os va a salir gratis.
-¡Suéltalo!
¡Que lo sueltes!
¡Que lo sueltes!
[ Música tensa ] -♪ Me embruja el murmullo del río y del monte ♪ ♪ Con lluvia de mayo me quiero mojar ♪ ♪ Voy a correr como el lobo en la noche ♪ ♪ Intentando sentir toda tu inmensidad ♪ ♪ Me guía la luz de un rayo de luna ♪ ♪ La clara del alba al amanecer ♪ ♪ Me llena de vida toda la hermosura ♪ ♪ De esta tierra verde que aprendo a querer ♪
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